Páginas

Información

miércoles, 6 de mayo de 2026

Correlimos pectoral en las graveras de Coreses (Zamora).

Muy cerca de Zamora se encuentra el pueblo de Coreses, al cual pertenecen una serie de graveras situadas en la rica vega del Río Duero.
Las graveras de Coreses son un complejo de graveras que van apareciendo y desapareciendo según avanza el tiempo, en función de la extracción de áridos mientras están activas y el proceso de colmatación, a lo largo del tiempo, cuando se abandonan.
Un enclave que debería de estar cuidado y protegido. Un enclave que con una buena y adecuada gestión tendría enormes posibilidades. Un enclave en el que se han visto 207 especies de aves (datos de ebird). Tanto aves comunes como carriceros, milanos, pinzones, mirlos, fochas, agachadizas, cigüeñuelas, aguilucho lagunero o abubillas como aves menos comunes por la zona como flamencos, buscarla unicolor, morito, águila pescadora, chorlito gris o canastera común, aves que sólo se han visto en la provincia en este punto como el calamón o que son de los poquísimos lugares (único de cría regular) de Castilla y León en el que cría el pato colorado, sin olvidarnos de aves verdaderamente extraordinarias como archibebe patigualdo chico o correlimos pectoral.
Correlimos pectoral que pude descubrir en mi última visita a las graveras. Correlimos que se alimentaba tranquilamente en la orilla de una de las graveras. Correlimos que actualmente no está incluido en el listado de aves raras de España pero lo estuvo hasta el año 2015. Es un ave preciosa que sigue siendo muy escasa en España y en la provincia de Zamora es una auténtica rareza.
Correlimos eminentemente americano que cría en el centro y noreste de Siberia y en norteamérica pero inverna en Sudamérica, Australia o Nueva Zelanda. Es un ave viajera como demostraron: “Bart Kempenaers y Mihai Valcu, del Instituto Max Planck de Ornitología en Seewiesen (Alemania), colocaron sistemas de seguimiento a las aves para seguir sus movimientos. Así descubrieron que, después de recorrer cerca de 14.000 kilómetros desde sus refugios invernales en América del Sur, pudieron continuar volando, viajando de un lugar a otro para encontrar hembras receptivas. La distancia media recorrida por cada uno de estos animales era de 3.000 kilómetros, pero el récord superó los 13.000” (fuente: el país)
Correlimos pectoral que es la segunda cita para las graveras de Coreses después del descubierto por Daniel G. Jambrina el 21-9-2021, siendo la provincia de Zamora una de las provincias de interior (posiblemente la que más) con mayor número de avistamientos de esta especie americana ya que normalmente se suele ver en Galicia, Asturias, Cataluña y Comunidad Valenciana.
El correlimos patrullaba la orilla picoteando aquí y allá en compañía de un andarríos chico y un chorlitejo chico bajo la atenta mirada de una garceta grande y un somormujo lavanco que se acercaba a los juncos donde estaba anclado su nido flotante para relevar a su compañero. Correlimos pectoral que se alimentará, cogerá fuerzas, descansará y continuará su largo viaje.