lunes, 14 de mayo de 2012

Piñas: ¿quién se las comió?
Un rastro es una señal o huella que queda de algo. En muchas ocasiones es muy complicado ver a un animal y nos tenemos que conformar con ver sus rastros. Cuando nos movemos por un pinar, mirando las piñas, podremos saber que animales viven o han pasado por allí por la forma en que han sido comidas. Dependiendo de cómo quede sabremos si se la ha comido una ardilla, un ave o un roedor tipo ratón o lirón careto.
Cuando se sale por un pinar hay que fijarse ya que se puede uno encontrar con esas piñas comidas. Así nos sucedió con estas que recogimos y que aparecen en la siguiente fotografía. 
Aquí  podemos comprobar cómo han quedado. La número uno se la comió un ratón, lirón careto... La número dos una ardilla y la número tres un ave (piquituerto, pájaro carpintero,…). La número cuatro es una piña intacta para ver la diferencia con las demás.
Ardilla: algo que hay que tener en cuenta de las ardillas es que tienen unas patas delanteras, manos, con dedos ágiles que les permite coger objetos y manejarlos con soltura. Así, cuando cogen una piña lo harán por los extremos y, normalmente, comenzarán a comérsela por la parte de abajo. Lo harán dando vueltas a la piña con su ágiles manos dejándola  limpia pero con restos de hilillos o escamas en el eje central de la piña.
Las ardillas se alimentan fundamentalmente de frutos secos y semillas, aunque no desperdiciarán bayas o setas.
Ardilla con una nuez.
Ardilla enterrando su botín para una mejor ocasión.
Cuando una ardilla considera que debe de guardar su botín, lo puede hacer en algún hueco de un árbol o escarbar en el suelo para enterrarlo y volver a por él cuando sea necesario pero, lo que ocurre muchas veces, es que no vuelve y, esa nuez, almendra o avellana queda allí, germinando, para dar lugar a un nuevo árbol. En muchos lugares las llaman “las sembradoras de árboles”.
Los penachos de las orejas los perderá en verano.
Las ardillas son muy curiosas. Primero se ponen a salvo y luego
 te miran para ver quién eres o que quieres.
Su cola también nos llama poderosamente la atención. Es larga y frondosa y tiene una utilidad variada y muy importante para ellas. Servirá para equilibrarse en saltos o subidas y bajadas por troncos o ramas. También es un medio de comunicación entre ellas y si viene un depredador la utilizará para intentar asustarlo, pareciendo ser más grande y poderosa de lo que realmente es.
Lirón careto.
Ratón de campo, lirón careto,…: cuando nos encontremos con una piña es muy importante cogerla y ver cómo está por la parte de abajo. Un ratón o lirón careto no tiene las manos ágiles de una ardilla, por lo que solamente podrá comer la piña por un lado, por el lado que ha caído al suelo y queda boca arriba. 
Si ha sido capaz de darle la vuelta y comerla por todo los lados, el eje central de la piña, quedará completamente limpio, no como la ardilla que la comió totalmente en redondo y dejó el eje central con restos de hilillos.
Macho de piquituerto.
Pájaro carpintero, piquituerto…: si la piña ha sido comida por una de estas aves siempre dejará cascarillas de la piña. Cuando un piquituerto come una piña utilizará su pico característico y adaptado para comerlas. La mandíbula superior está recta mientras que la inferior está cruzada a la derecha o a la izquierda (no todos los pájaros la tienen hacia el mismo lado). 
Este pico lo introduce en la piña quedando las dos puntas del pico una encima de la otra. Al cerrar el pico hará cuña para ir separando la escama de la piña, si hace falta se ayudará de giros de cabeza; de esta manera conseguirá abrirla y llegar al piñón. Aquí entrará en acción su larga y pegajosa lengua que cogerá el piñón y se lo comerá. 
Esta adaptación tan específica le impide tener otras muchas posibilidades de recursos alimenticios por lo que, si escasean las piñas, deberá de buscar otros suministros de comida como pueden ser las manzanas, de las que solamente comerá sus semillas, como ocurre en Sanabria determinados años; o los escarabajos, que son fáciles de coger para él.
Si encontráis una piña comida mirar a ver quién se la comió y sabréis quién ha pasado por allí o vive en ese lugar.

6 comentarios:

  1. Una recomendación importante, ésta que nos citas al final de tu interesante crónica. Observar, en este caso las piñas, es la mejor manera de conocer nuestro entorno.
    También leer crónicas instructivas como las tuyas, ayuda.
    Un saludo desde Pucela.

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    1. Los comentarios animan a seguir y los vuestros en especial. Un saludo y gracias.

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  2. Una entrada muy didáctica. Si nos fijamos bien, el campo habla solo y está lleno de señales que nos indican quiénes habitan por la zona.
    Saludos.
    Antonio Córdoba

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  3. Así es Antonio. Tenemos que aprender a interpretar las señales que nos envía el campo. Un saludo y gracias.

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  4. Ayer precisamente junto con MIguel Rodriguez, Bimbe los piquituertos en la sierra de la culebra y precisamente le comente si todos tendrian el pico curvado hacia el mismo lado. Hoy Me ha mandado el enlace a esta entrada de tu intereseantisimo blog y mi duda ha quedado aclarada. Por ello, gracias a ambos.

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    1. Me alegro que te guste. Los piquituertos son aves con una adaptación muy especial lo que les da una limitación a la hora de comer. Dale a Miguel las gracias de mi parte. Espero que os sigan gustando las próximos entrdas. Un saludo.

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