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miércoles, 20 de octubre de 2021

Fidelidad a las zonas de invernada.

La Real Academia Española de la Lengua (RAE) define invernada como: “Estancia o permanencia en un lugar durante el invierno”. La Península Ibérica es un lugar privilegiado para que miles de aves provenientes del norte y centro de Europa lleguen hasta nuestras tierras a pasar el invierno. Desde los viajeros ánsares o grullas hasta las gaviotas reidoras, sombrías o cabecinegras pasando por rapaces o pequeños pajarillos vienen en busca de mejores condiciones para poder alimentarse, para poder sobrevivir.
Las condiciones ambientales locales de muchas aves en el norte de Europa cambian de una manera constante y, en ocasiones, son cambios periódicos que se pueden predecir; esos cambios estacionales provocan una bajada generalizada de los recursos alimenticios disponibles. Sus zonas se ven cubiertas por nieve, fuertes vientos y mal tiempo que provoca que la comida escasee, desaparezca o sea muy difícil de encontrar, por lo que deciden desplazarse más al sur en su busca. Zonas en la Península Ibérica o África que disponen de abundancia de alimento cuando en sus zonas de origen escasea, no hay o cuesta mucho esfuerzo encontrarlo.
Estas aves migratorias pasarán todo el invierno entre nosotros y volverán a sus zonas de cría en primavera. Pero el cambio climático está ocasionando modificaciones en estos ciclos, alteraciones que están provocando que esas migraciones se alteren ya que, muchas de esas aves, que venían a pasar el invierno entre nosotros ya no vienen porque no les hace falta, ni les compensa, hacer un viaje tan peligroso y largo si pueden encontrar alimento mucho más cerca.
Un ejemplo que nos toca directamente es el que afecta a los ánsares comunes que llegaban por miles hasta la Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfila y que, prácticamente, han desaparecido. La razón fundamental de la disminución de ánsares que vienen hasta nuestras tierras en los últimos años es que tienen comida en la zona de Alemania y Holanda. Grandes extensiones de tierra ganada al mar que se utilizaban para el cultivo de flores se han abandonado y dejado libres, con lo cual, en esas tierras crecen los pastos que son alimento para todos estos ánsares que encuentran comida y, además, el invierno, tanto en Alemania como Holanda es, cada año, menos duro, con lo cual, se unen estas dos circunstancias para que miles de ánsares no se muevan de esas zonas y, los que bajan desde los países nórdicos, se queden, en gran número, también allí.
Aun así miles de aves siguen llegando hasta la Península Ibérica y muchas de ellas son fieles a sus lugares de invernada. Aves fieles que podemos identificar porque tengan algún defecto o alteración física y las haga muy reconocibles, por ser aves raras de las que hay muy, muy pocos ejemplares (por ejemplo la famosa gaviota “Cipriana”, Larus thayeri, primer ejemplar para España que apareció en febrero de 2008 y siguió viniendo al mismo punto de Lugo durante los siguientes 11 años, un poco de su historia aquí) o porque vengan anilladas y sepamos su historia.
Quiero centrarme en estas últimas. Aves anilladas que son fieles a sus lugares de invernada como sucede con algunas de las que han llegado en la última semana hasta nuestra tierra zamorana desde cientos o miles de kilómetros.
4-11-2020
La primera de ellas es una gaviota reidora: la TC1W (anillada el 22-6-2019 en Zalew Mietkowski - Polonia). Gaviota que he podido ver en el río Duero a su paso por Zamora el pasado día 17 de octubre y que lleva viniendo (o sabemos que viene) desde que la anillaron de adulta con más de dos años. Gaviota reidora que ha venido en los inviernos de 2019, 2020 y 2021 quedándose hasta principios de marzo para después regresar a Alemania donde se la ha visto en temporada de cría.
6-3-2021
Otro ejemplo es una grulla: la BBY-WGW. Anillada el 9-7-2012 en Arnimswalde Brandenburg (Alemania) que he podido ver en la Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfila en los inviernos de 2013, 18, 19, 20 y volví a ver el pasado día 12 de octubre de 2021.
10-11-2018
20-10-2020
Si hablamos de las cigüeñas blancas tenemos bastantes ejemplos de aves que permanecen todo el invierno desde hace bastantes años entre el Centro de Residuos Sólidos Urbanos de Zamora (CRSU) y la ciudad, donde muchas de ellas duermen.
2316 el 30-1-2021 junto con Z353,
anillada en Cospeito (Lugo) el 27-5-2018 por Antonio Salazar.
Así está la 2316 anillada por Pablo Santos hace la friolera de 22 años, el 26-5-1999 y año tras año permanece en la ciudad. O la WA8F anillada el 3-6-2004 en Santa María del Páramo (León) por el GIA León y que llevo siguiendo desde hace 6 años.
WA8F y Z026 en el vertedero de Zamora el 28-9-2021.
La Z026 anillada en Guitiriz (Lugo) por Antonio Salazar el 19-5-2013 y veo en Zamora desde el 21-9-2017 invierno tras invierno. O la portuguesa 4U+ anillada el 24-1-2014 por Carlos Miguel Pacheco en Cuba (Portugal) que nos visita por segundo invierno consecutivo. Sin olvidarme de la W3SA anillada por Pablo Santos el 7-6-2004 en San Pelayo (Zamora) o la C79M anillada el 3-6-2008 por el GIA León en Santibañez de Bernesga (León) que pasan el invierno en Zamora año tras año.
C79M y W3SA durmiendo en la Iglesia de San Ildefonso
de Zamora ciudad el 20-9-2021
Ejemplos de aves fieles a su zona de invernada. Aves que ahora mismo ya están aquí. Aves a las que se les ha añadido el bisbita alpino visto por Manuel Segura el pasado 19-10-21 que repite invernada en la bella Puebla de Sanabria desde que fue anillado por Jeremy Maingueneau en Laruns (Francia), en junio de 2018 con más de dos años.
19-11-2019
27-3-2020
19-10-2021
Estos son solamente algunos de los pequeños ejemplos de aves que hacen recorridos enormes, sorteando adversidades y peligros para buscar unas mejores condiciones de alimentación en nuestra tierra. Aves que vienen año tras año. Aves que son un verdadero privilegio verlas. 
LZ5 y LB2 en diciembre de 2019.
YN32 el 19-1-2016, vista también el 6-2-2021 en el vertedero de Zamora
 así como el 30-12-2020 en el vertedero de Gomecello (Salamanca)
Aves que ya han llegado y que esperan a otras que, confiemos sigan viniendo desde la lejana Noruega como los ánsares LZ5 y LB2 a las Lagunas de Villafáfila o las gaviotas sombrías YN32 desde Islandia o B= desde Países Bajos que alternan los vertederos de Zamora y Gomecello (Salamanca) a lo largo de todo el invierno.
(Agradezco enormemente a Manuel Segura cederme sus fotografías del bisbita alpino para ilustrar esta entrada).

lunes, 28 de diciembre de 2020

Fidelidad en la naturaleza II

Segunda entrada que realizo concerniente a este curioso y apasionante tema: la fidelidad en el mundo animal. Historias curiosas, sorprendentes, fascinantes. Historias de fidelidad, de acompañamiento por algún motivo ya sea por alimentación, seguridad o, simplemente, que quieren estar juntos pero, al fin y al cabo, historias que merecen ser contadas. 
Antes de comenzar me gustaría agradecer enormemente a Gary Losada y J. Ignacio Valdenebro haberme cedido sus fotografías para ilustrar esta entrada, además no dejéis de visitar el magnífico blog de J. Ignacio: docnature. 
Los ánsares y las grullas se emparejan de por vida y eso se puede constatar fehacientemente con los ejemplares que están anillados. Actualmente en La Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfila podemos encontrarnos con dos casos muy curiosos. 
El primero es el de dos grullas comunes. Ambas anilladas en Alemania por H.J. Haferland con anillas: BuBuR/YGW, anillada con más de 2 años el 11-6-2006 y la BuBuR/GBkW, anillada el 14-6-2004 como pollo. Estas dos grullas conforman una pareja (por lo menos) desde que fueron vistas juntas por primera vez el 1-6-2007 en Alemania. A partir de ahí han sido vistas diez veces con sus pollos del año en tres países diferentes: Alemania, Francia y España. 
En estas fotografías realizadas en diciembre de 2020 por Gary Losada
se pueden ver a los dos miembros de la pareja de grullas.
Esta pareja conformada por estas dos grullas de 16 años de edad crían en la zona alemana de Brandenburg, cuando comienza la invernada se desplazan hasta la zona francesa del Lac du Der-Chantecoq donde descansan y reponen fuerzas para terminar su viaje en La Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfila donde estarán gran parte del invierno. 
Lugares donde han sido vistas juntas esta pareja de grullas.
La primera cita con un pollo es del 5-9-2013, en el 2014-15 y 16 no hay constancia de verlas con ningún pollo pero a partir del 3-10-2017, en el 2018, 2019 y 2020 se les ha visto con uno o dos pollos que han traído en su viaje de migración para invernar en nuestro país. 
En las siguientes imágenes tomadas por J. Ignacio Valdenebro
 en diciembre de 2019 se puede ver a la pareja de grullas con uno de sus pollos,
 en la fotografía de abajo el que está a la derecha de la anillada.
Esos pollos del año están realizando un aprendizaje que les servirá para toda la vida. La pareja enseñará a sus pollos a sobrevivir. Les enseñarán por donde moverse en Alemania, donde nacieron, para después mostrarles el camino. Los pollos deberán recordar todo lo que les enseñen sus padres ya que al año siguiente ya no tendrán esa guía tan especial y personalizada, deberán de realizar el viaje sin seguir las indicaciones de los adultos que tendrán otros pollos a los que enseñarles el recorrido. Pero no solamente les enseñan el camino sino que es todo un curso acelerado de supervivencia ya que tienen que aprender qué comer, donde comer, donde descansar, cuales y donde se encuentran los peligros, eso en las tres zonas por las que pasan además de, por supuesto, recordar tanto el camino de ida hacia los puntos de invernada en España como el de vuelta hacia sus lugares de cría en el noreste de Alemania. Todo un aprendizaje imprescindible para la supervivencia de las jóvenes grullas. En los últimos siete años han criado y enseñado a 8 pollos. Les han enseñado a sobrevivir y lo seguirán haciendo en los próximos años y espero que sigan viniendo hasta nuestra tierra. 
Al igual que las grullas, los ánsares comunes conforman parejas para toda la vida y se desplazan en familias. Una pareja anillada en Noruega por Arne Follestad viene regularmente hasta La Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfila donde se encuentran actualmente. 
Fotografía tomada en diciembre de 2019.
La hembra de esta pareja tiene el collar LZ5, anillada el 16-6-2016 y el macho porta collar con el código LB2, anillado el 1-7-2018, ambos con mas de 2 años de edad. Pareja vista catorce veces juntos en cuatro países diferentes a lo largo de su viaje desde su Noruega natal hasta España, a las Lagunas de Villafáfila donde invernan regularmente (excepto en 2018 que lo hicieron en la Laguna de La Nava (Palencia)). 
Pareja que siempre se mueven juntos, es muy raro verlos separarse.
Lugares enlos que se han visto juntos:
Noruega, Dinamarca, Francia y España.
Su recorrido queda patente en esta imagen.
En su viaje de venida hasta Villafáfila no hay ninguna observación para aparecer a principios de diciembre en las lagunas donde están hasta finales de enero. Desde aquí pasan a Francia, zona del Pays de la Loire, donde están hasta mediados de marzo; desde ahí su siguiente punto de parada es Dinamarca para terminar a finales de marzo, principios de abril en Noruega en la zona de Rogaland donde crían y pasan los siguientes meses hasta que desaparecen de esa región en el mes de agosto.
Descansando juntos. Uno junto al otro.
Dos parejas de dos especies que comparten sus vidas desde hace años. Ánsares y grullas que viajan miles de kilómetros, enseñan a sus crías, sortean peligros y todo lo hacen juntos. Historias curiosas, fascinantes, increíbles que conocemos por las anillas y collares que portan. Sin ellos sería imposible saber su historia. Sería imposible conocer tantos datos. Historias que hacen posible todos aquellos observadores de España, Francia, Dinamarca, Alemania y Noruega que los ven y lo comunican a sus anilladores. Historias que merecen ser contadas.
(Si queréis recordar la primera entrada relativa a este tema pinchar aquí o en la imagen)

jueves, 12 de noviembre de 2020

Grullas en Villafáfila.

En los últimos años mis entradas por esta época (y bien entrado diciembre) referentes a las Lagunas de Villafáfila se lamentaban de la falta de agua, era una constante en los últimos tiempos. Este año Villafáfila tiene agua. Las lluvias desde hace unas semanas han hecho que las lagunas hayan cambiado su cara seca por un aspecto fantástico en el que el agua ejerce de imán para la llegada de aves. En estas dos imágenes se puede ver una comparativa. La primera corresponde al 9-11-2020 y la segunda es de un año antes, 14-11-2019. La diferencia es apabullante. 
9-11-2020
14-11-2019
En esta época las grullas son las reinas de las lagunas. Grullas elegantes, chillonas y de movimientos gráciles. Grullas refinadas y estilosas que se mueven por los campos cercanos en busca de alimento y vuelven a las lagunas a dormir. 
La mayoría de estas grullas que llegan a España provienen de Alemania, Suecia o Noruega y, en un porcentaje muy bajo, de Polonia, Finlandia, oeste de Rusia o países bálticos. 150.000 grullas invernan en España, de las cuales alrededor del 70% se concentra en las dehesas extremeñas donde encuentran una fuente de alimento fácil y nutritivo, la bellota. El resto lo hace entre Andalucía, Castilla la Mancha y Aragón pero, un porcentaje muy bajo, se queda en las lagunas de Villafáfila. 
Actualmente habrá alrededor de 800 en las lagunas y entre ellas hay varias anilladas. He podido leer tres diferentes. La primera es una vieja conocida es la BuBuY/WGW anillada el 9-7-2012 en Alemania y que he podido ver en 2013, 2018, 2019 y esta temporada de 2020. 
Las grullas viajan en familias. Familias en las que los padres enseñan a los pollos del año el recorrido de ida y vuelta desde su lugar de cría hasta el de invernada, así como los lugares de descanso y de alimentación. Pollos que deben de memorizarlo y recordarlo porque al año siguiente no tendrán la guía de sus progenitores. Jóvenes como la la BuBuR/YRW anillada el 13-6-2020 en Alemania que viaja por primera vez hasta nuestras tierras en su primer año de vida. 
BuYBu/BuYR el 25 de noviembre de 2013
Adultos que enseñan como la BuYBu/BuYR anillada el 10 de junio de 2010 en Alemania que he vuelto a ver este año 2020 y que ya había visto en 2013 y 2014. Ese año de 2014 pude constatar esa enseñanza de una madre a una hija ya que ambas estaban anilladas. Su pollo tenía el código BuWBu/YBuW, había sido anillado el 16 de julio de 2014 en Alemania. 
La grulla adulta y su juvenil el 25 de noviembre de 2014
La grulla adulta estaba enseñando a su pollo a sobrevivir. Le había enseñado por donde debía de moverse en Alemania, donde nació y lo anillaron, para después mostrarle el camino; el 25 de octubre de 2014 fueron vistas por última vez en Alemania, su siguiente observación fue en Holanda donde se localizaron el 8 de noviembre de 2014 y de ahí hasta Villafáfila donde las pude observar el día 25 de noviembre de 2014. La grulla joven deberá de recordar todo lo que le enseñe la adulta ya que al año siguiente ya no tendrá esa guía tan especial y personalizada, deberá de realizar el viaje sin seguir las indicaciones de la adulta que tendrá otro pollo al que enseñarle el recorrido. A partir del siguiente periodo de cría no han vuelto a verse juntas en ningún momento. (Si queréis recordar la historia completa pinchar aquí)
Fotografía de ambas grullas tomada el 8 de octubre de 2014
en Alemania por M. Kirchhoff.
Este año las grullas tienen una infiltrada, la grulla blanca, la grulla manchú. Escape de origen desconocido que se vio a principios de verano en La Laguna de La Nava y que se ha integrado perfectamente entre las grullas comunes. 
La grulla manchú destaca entre las grullas comunes por su color blanco y mayor porte. En estado salvaje se localiza en el extremo oriental de China, Corea del Sur y Japón y se encuentra en peligro de extinción. Seguramente este ejemplar viaje con las grullas comunes al norte cuando estas terminen su invernada. 
Los bandos de grullas son un espectáculo. Me fascina observarlas. Sus movimientos; el por qué hacen una cosa u otra, como se comportan en cada momento, el por qué y su reacción. Estar media hora, una hora o dos horas mirando lo que hacen un grupo de grullas, ánsares o lobos y seguir sus evoluciones, para mi, es disfrutar, es naturaleza pura y es aprender. 
Las grullas son elegantes. Andan como verdaderas estrellas sobre una pasarela de hierbas. Cuando están comiendo se turnan para vigilar. Unas comen y otras levantan la cabeza para no perder detalle de todo lo que pasa a su alrededor y que pueda suponer un peligro. 
Al anochecer vuelan a la laguna en grandes bandos conformando un espectáculo digno de verse. Llegan cantando, alegres y al posarse en el agua saltan abriendo las alas en una danza de exhibición mientras cae la noche en las lagunas.

sábado, 21 de diciembre de 2019

Fidelidad en la naturaleza.

La naturaleza es sorprendente, curiosa, apasionante y, en casos como los que voy a contar en esta entrada, fascinante. Ver un ave anillada es descubrir una historia: conocer donde fue anillada, su edad, sus movimientos y, en algunos casos, una apasionante historia de fidelidad. Hace unos días pude ver en las Lagunas de Villafáfila en un grupo ánsares comunes, tres collares. Tres collares que se movían juntos. Tres collares que comían, se desplazaban y cambiaban de zona volando juntos hasta otro lugar de alimentación.
Días después Cristian Osorio y Daniel Sanz (gracias) los volvieron a ver y completaron los dígitos que me faltaban, los tres seguían juntos. A partir de ahí comenzó el descubrimiento de su apasionante historia.
Sus collares eran UD5-UD6 y UE2. Los tres fueron anillados el 18 de julio de 2019 en el mismo lugar de Noruega por Arne Follestad. Después, volvieron a ser vistos, el 14 de agosto en otro punto de Noruega; desde ahí pasaron a Holanda donde fueron vistos el 21 de septiembre en un punto y el 15 de octubre en otra zona diferente. De ahí hasta las Lagunas de Villafáfila donde los pude ver el 15 de diciembre y Cristian Osorio y Daniel Sanz dos días después. Pensemos que estos tres ánsares han viajado unos 3.100 km, en un movimiento migratorio de unos cinco meses y han sido vistos seis veces en tres países diferentes y siempre van juntos, siempre están juntos.
Fotografía de los tres juntos.
Fueron anillados como adultos no reproductores con lo cual es muy difícil saber si son o no son miembros de una misma pollada pero, presumiblemente puede que lo sean y, seguramente, alguno de los otros ánsares con los que van también pueda ser hermano de ellos. ¿Qué les hacer ir siempre juntos? ¿Qué vínculo les une tan fuertemente que no se separan en un viaje tan largo?
Gaviota reidora JAY5.
Si este caso de los tres ánsares es curioso no menos es el de dos gaviotas reidoras que pude ver en el río Duero a su paso por Zamora entre diciembre de 2016 y febrero de 2017. Las dos fueron anilladas en Noruega, el mismo día (11-6-2016), por los mismos anilladores (Morten Helberg y Carsten Lome) y en el mismo lugar; desde entonces se mueven juntas y han venido juntas desde la lejana Noruega, algo realmente curioso. Estas dos gaviotas, ambas de primer invierno, eran JAY5 y JCJ8.
Otro precioso caso es el de una constatación. La constatación de la enseñanza. En el 2014 pude ver a dos grullas anilladas; una adulta la BuYBu-BuYR fue anillada el 10 de junio de 2010 en Alemania; había sido vista (hasta el momento en que las vi), la friolera de 107 veces; de las cuales casi todas eran en Alemania, más 2 en Francia, 1 en Holanda y 6 en España.
La segunda grulla anillada era un joven del año. Su código era: BuWBu-YBuW. Había sido anillada el 16 de julio de 2014 en Alemania; se había visto 4 veces muy cerca de donde se anilló, 1 vez en Holanda y mi observación en Villafáfila a 1602 km de distancia de donde se anilló.
Recuerdo que al terminar de leer el historial del pollo me asaltó una duda: "¿Y si la observación de Holanda fuera la misma en las dos grullas?" Volví a entrar en los historiales y mi sorpresa fue mayúscula cuando comprobé que todas las observaciones del joven coincidían exactamente con las de la grulla adulta. El lugar, las coordenadas, el día, la hora, el observador...¡todo!
Las dos grullas habían estado juntas. El joven estaba donde se encontraba la adulta con lo cual había una enorme probabilidad de que fuese hija suya. 
Imagen de las dos grullas tomada por M. Kirchhoff en Alemania
el 8 de octubre de 2014.
Seguí buscando y encontré varias fotografías realizadas en Alemania donde salían las dos grullas juntas. La grulla adulta estaba enseñando a su pollo a sobrevivir. Le había enseñado por donde debía de moverse en Alemania, donde nació y lo anillaron, para después mostrarle el camino; el 25 de octubre fueron vistas por última vez en Alemania, su siguiente observación fue en Holanda donde se localizaron el 8 de noviembre y de ahí hasta Villafáfila donde las pude observar el día 25 de noviembre de 2014.
La grulla adulta estaba enseñando a la joven la ruta migratoria que deberá de aprender; por dónde ir, a dónde parar y, cuándo llegan al lugar de destino, donde moverse para comer o para descansar; sin olvidarnos de la ruta de vuelta hasta sus zonas de cría en Alemania. La grulla joven deberá de recordar todo lo que le enseñe la adulta ya que al año siguiente ya no tendrá esa guía tan especial y personalizada, deberá de realizar el viaje sin seguir las indicaciones de la adulta que tendrá otro pollo al que enseñarle el recorrido.
A partir del siguiente periodo de cría no han vuelto a verse juntas en ningún momento. Han seguido caminos diferentes. Ambas volvieron a España en algún momento: la adulta a Extremadura y Aragón y el pollo a otro punto de Aragón (Gallocanta).
Un último caso es todavía más sorprendente porque son aves de especies diferentes. Es la historia de una barnacla canadiense y un ánsar indio que he visto en varias ocasiones en Gijón. Historia que protagonizó una entrada que si queréis recordar podéis pinchar aquí.
Historias curiosas, sorprendentes, fascinantes. Historias de fidelidad, de acompañamiento por algún motivo ya sea por alimentación, seguridad o, simplemente, que quieren estar juntos pero, al fin y al cabo, historias que merecen ser contadas.

domingo, 4 de noviembre de 2018

Aumentan las grullas, aparecen los ánsares y gaviota cana.

Aumentan las grullas, empiezan a aparecer los ánsares pero necesitamos agua. Hace falta agua. Las grullas han llegado a sus mayores números, calculo alrededor de 1.400-1.500 (según mis estimaciones). El año pasado se censaron alrededor de 1.200. Este año está siendo muy bueno para verlas ya que se están quedando a comer en el entorno de las lagunas secas de Villafáfila.
Las aves van viniendo pero como no llueva rápido y mucho…desaparecerán, se irán y la invernada será un auténtico desastre. Se irán a otras zonas como Herrín de Campos o La Nava donde tienen el agua asegurada mediante su llenado artificial. Aquí, en las Lagunas de Villafáfila, la naturaleza sigue su curso. Hay años que llueve antes y otros que llueve más tarde; años que llueve mucho y otros que lo hace muy poco. Mientras escribo estas líneas ha comenzado a llover…esperemos que caiga bien.
Los campos están secos. Las lagunas están secas. Perdices, estorninos y pequeños bandos de avefrías se ven salpicando el seco amarillo de las hierbas mientras, un pequeño mochuelo, observa desde su atalaya como un aguilucho lagunero y un cernícalo vulgar patrullan el terreno en busca de alimento o unos conejos se refugian en sus madrigueras asustados por el vuelo de un milano real o un busardo ratonero.
El enorme bando de grullas está descansando sobre la laguna seca, junto a ellas se mueven nerviosos entre el limo y la minúscula lámina de agua: combatientes, tarros blancos, cercetas comunes, correlimos comunes, patos cuchara, ánade friso, silbón y azulones se agolpan como verdaderas sardinas en aceite, sin espacio para moverse…sin agua. Muy pocos puntos tienen agua en la reserva. En esos puntos se concentra la vida.
Las grandes grullas descansan. Su porte altivo y esbelto destaca en la planicie. Se pueden distinguir perfectamente las familias, los adultos y el pollo o los pollos que van con ellos, así como las que no tienen ningún pollo a su cargo. Entre estas destaca por encima de todas una especial, está anillada, sus anillas de colores tienen el siguiente código: BuBuY-WGW.
Es una vieja conocida. Es un macho que fue anillado en Alemania el 9-7-2012 y lo pude ver el 2-12-2013 cerca de Villarrín de Campos y este año, cinco después, lo he vuelto a ver.
A media tarde se levantan y se van yendo en pequeños grupos hasta las zonas de alimentación donde se juntan en un gran bando. Bajan y se ponen a comer.
Las grullas están intranquilas, cualquier mínimo peligro les hace levantar la cabeza como un verdadero resorte, ya sea un coche por un camino cercano o un lagunero que pasa sobrevolándolas. Se mueven. Levantan el vuelo. Dan varias vueltas y se dejan caer en un punto muy cercano. Siguen comiendo.
Entre ellas se han camuflado algunos ánsares comunes que parecen liliputienses en comparación con las estilizadas grullas. Los ánsares ya han empezado a venir. Unos 800 se encuentran ya en las lagunas secas. En las próximas semanas, si todo va bien y llueve, aparecerán algunos miles que se distribuirán en la zona. Esperemos que con ellos vuelvan los ánsares caretos que el invierno pasado nos deleitaron con la cifra record de 91 ejemplares vistos por J. Alfredo Hernández y yo el 29 de diciembre de 2017, aunque sigo convencido que pasaban de los cien ejemplares.
Al anochecer me dirigí hasta la balsa donde Cristian Osorio había descubierto una gaviota cana de primer invierno el día anterior. Allí seguía, entre las gaviotas reidoras y en compañía de dos gaviotas sombrías que se movían en una finísima capa de agua que más bien era barro junto con tarros blancos, ánades reales, combatientes, cercetas comunes, avefrías, patos cuchara, algún correlimos común y una solitaria avoceta.
En la casa del parque algunos correlimos se alimentan en sus orillas. Pequeños correlimos como correlimos común, zarapitín o menudo además de chorlitejos, andarríos, cigüeñuelas y agachadizas que aprovechan las pequeñas playitas rebosantes de comida mientras fochas, porrones, ánsares y zampullines comunes nadan tranquilamente y alguna aguja colinegra descansa plácidamente.
Esta es la mejor época para ver las grullas en Villafáfila. Esperemos que sigan aumentando y comiencen a aparecer los habitantes del invierno en las lagunas. Lagunas que necesitan agua de forma inminente.