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domingo, 19 de junio de 2022

Incendio de la Sierra de la Culebra: una tragedia incalculable.

Estoy absolutamente impactado, desolado, triste, apesadumbrado, no salgo de mi asombro, es una maldita pesadilla hecha realidad. El incendio de la Sierra de la Culebra y parte del valle del Tera es un enorme monstruo que avanza sin control devorando todo lo que encuentra a su alcance (un perímetro de cerca de 70 kilómetros. 120 km al día siguiente de estas líneas). No es momento de hablar de responsables, que los hay, ya habrá tiempo. 
Es momento de hablar de las gentes que se están jugando la vida para intentar apagar este tremendo incendio que lleva consumidas mas de 25.000 hectáreas oficialmente (30.800 el día 20), aunque son muchas más ya que esas mediciones se hacen sobre plano, es decir, no se tienen en cuenta laderas, valles ni cortados.
Mi enorme agradecimiento a las personas que me ha cedido las fotos.
Ánimo. Cuidaros y gracias por vuestra labor.
Brigadas forestales, pilotos, técnicos, agentes medioambientales, celadores, voluntarios, UME…se están jugando la vida en unas condiciones apocalípticas: altas temperaturas, fuertes vientos (rachas de 70, 80, 90 km por hora), cero humedad y una enorme sequía en lugares con mucho que quemar. Mi ánimo y admiración para todos ellos.
Es el momento de hablar de los cientos de desplazados
que han tenido que dejar sus casas, sus pueblos, su vida. Unas 2.000 personas que están viendo como su vida, su medio de existencia se quema, desaparece tragado por el enorme monstruo del fuego. Esta es la lista de pueblos que han sido evacuados hasta el momento (espero no haberme dejado ninguno): Boya, San Pedro de las Herrerías, Cabañas de Aliste, Mahíde, Pobladura de Aliste, Palazuelo de las Cuevas, Las Torres de Aliste, Villanueva de las Peras, Litos, Villardeciervos, Flechas, Cional, Codesal, Villanueva de Valrojo, Ferreras de Arriba, Ferreras de Abajo, Otero de Bodas, Olleros de Tera, Val de Santamaría, Calzadilla de Tera, Villar de Farfón, Junquera de Tera, Milla de Tera, Pumarejo de Tera, Melgar de Tera y Vega de Tera, más Calzada de Tera que están confinados en un punto del pueblo.
Todas estas personas están desalojadas de su vida. Están siendo atendidos en Benavente, Alcañices, Camarzana de Tera y La Bañeza por voluntarios de la Cruz Roja, psicólogos y voluntarios que están haciendo un enorme trabajo al igual que la Guardia Civil que sin descanso controla accesos, carreteras y pueblos. Ánimo a todos ellos.Y ánimo a las gentes de los pueblos que durante día y noche lucharon para que las llamas no entraran en sus casas.
Que se juegan la vida no es una forma de hablar, es literal. Amigos cercados por las llamas que se han salvado por los pelos o como les ocurrió a varias patrullas de la Guardia Civil que acababan de desalojar a unas personas y viéndose cercados por las llamas, se tuvieron que refugiar en mitad de una de las presas de la zona. Eso es jugarse la vida por ayudar a los demás. Gracias y ánimo a todos.
Se quema La sierra de la Culebra, ahora El Valle del Tera y, probablemente (ojalá no), cuando leáis esto ya estará el fuego en la provincia de León. El fuego no va a parar hasta que no cese el viento o llueva. Es un monstruo demasiado grande con un hambre enorme de destrucción.
Es el momento de hablar de la imposibilidad de calcular pérdidas por el fuego: a nivel económico, social y medioambiental. Es un drama de proporciones épicas.
A nivel económico: Las gentes de la sierra vivían principalmente de tres cosas: ganadería, agricultura y turismo. La ganadería desaparece: no hay que comer, no hay a donde ir; sin olvidarnos de las cientos de colmenas que se habrán perdido, el aprovechamiento micológico o las castañas. La agricultura: desaparecida. El turismo era una de las fuentes principales de ingreso en las gentes de la sierra: miles de personas se acercaban hasta aquí cada año a hacer senderismo, observación de fauna, conocer el paisaje, bañarse en verano, volver a sus orígenes, incluso cazar…¿vendrán ahora que todo ha desaparecido?
A nivel social las pérdidas son irreparables. “Se están quemando los castaños que plantaron mis bisabuelos” decía un hombre en Ferreras de Arriba. Recuerdos. Sentimientos. No queda nada.
A nivel medioambiental
es una pérdida imposible de calcular. Desde insectos, invertebrados o micromamíferos hasta mamíferos, aves o reptiles todo está afectado. El soporte de flora ha desaparecido. Plantas, arbustos, árboles,…todo muerto y con ello toda la vida que conlleva a su alrededor.
Estamos en pleno periodo de cría. Todas las camadas de lobos y zorros muertas. Polladas de aves muertas. Crías de ciervos y corzos muertas. Nutrias, garduñas, martas, tejones, jabalís, conejos, liebres, tritones, lagartos…todos afectados.
Los adultos que consigan sobrevivir tendrán que desplazarse a zonas limítrofes con los problemas que traerá (ya hablaremos de eso en otro momento). Pero no nos olvidemos de que ríos, embalses y acuíferos se verán contaminados por las cenizas que en cuanto llueva un poco comenzarán a correr hacia los cursos de agua dejando la tierra sin capa fértil y contaminando ríos; se auguran problemas de abastecimiento de agua.
Es terrible. Desolador ver quemar una tierra que conoces tan bien, en la que has pasado muchas horas y horas, que has recorrido caminos y valles que has llevado a niños para explicarles la importancia de cuidar y respetar el entorno natural, que vas en cuanto puedes. 
Seguiré yendo, quizás será la forma de apoyar a esas gentes que lo han perdido todo. Seguiré parando en Villardeciervos, Villanueva, Ferreras, Cional o Mahide a tomar algo, seguiré echando gasolina en Otero, seguiré comprando en el supermercado, seguiré cogiendo alguna casa rural de vez en cuando. No los dejemos solos. No merecen quedarse solos ya bastante solos los han dejado aquellos que decían: “Mantener el operativo de incendios todo el año es absurdo y un despilfarro. Sería tirar el dinero público que es de los castellanos y leoneses. ” (Juan Carlos Suarez-Quiñones: 4-2-2018, Diario de Valladolid. Consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio).
¿Y ahora qué? ¿Cuánto dinero público se va a tener que invertir en este desastre? ¿No hubiera sido mejor tener una previsión? ¿No hubiera sido mejor que sabiendo la ola de calor, los enormes vientos y la extrema sequía hubiera estado activado el operativo de incendios en su totalidad y no al 40 % (y ni siquiera eso porque un tanto por ciento de ese 40 estaban de vacaciones forzosas)?
Las condiciones del incendio han sido terribles. Si hubiera estado el total del operativo de incendios activo y no lo consiguen controlar, se hubiera hecho todo lo posible con todos los medios posibles, nada que decir, pero no ha sido así…
Ahora la prioridad absoluta es apagarlo. tendrá que ser el incendio el que se apague, el que pierda fuerza, que el viento cese o llueva, entonces se podrá parar por los cientos de personas que están jugándose la vida, trabajando para que este monstruo pare su terror. Hay que estar orgullosos de ellos. Ánimo a todos.

jueves, 16 de junio de 2022

Superfetación: una estrategia reproductiva de las liebres.

Ahí está. Quieta. Inmóvil. Hierática. Orejas gachas. Ojos atentos. Olfateando el aire. Es una preciosa liebre ibérica que junto a la liebre de piornal y la liebre europea las tres especies de liebres que habitan la península ibérica, siendo las dos primeras endemismos ibéricos.
La liebre es un atleta, de músculos fuertes, extremidades finas pero potentes que le permiten tener una enorme resistencia a una gran velocidad.
Me mira de reojo pero sobre todo me oye y me huele. No me muevo. Está pendiente de mi. En cuanto haga el más mínimo movimiento se irá. Desaparecerá entre las hierbas y arbustos cercanos como un pequeño fantasma.
En el mundo animal hay curiosas estrategias reproductivas como puede ser la implantación diferida de los corzos o que los machos de los sapos parteros lleven sobre su espalda los huevos hasta que eclosionan y son liberados en el agua pues bien, las liebres pueden quedarse preñadas, estando ya preñadas, se llama superfetación.
Una liebre fecundada no va a interrumpir su ovulación y puede volver a quedarse preñada ya que es capaz de guardar espermatozoides, tras la primera cópula, que podrán fecundar nuevos óvulos, con lo cual, puede estar preñada a la vez de dos embarazos diferentes. Lo que le permitirá tener dos partos muy cercanos en el tiempo y, por lo tanto, un mayor número de lebratos podrán sobrevivir. Por ejemplo si nacen solamente en un parto 4 lebratos y sobrevive uno o dos si consigue tener dos partos muy cercanos de 8 lebratos sobrevivirán 3 ó 4. A más lebratos nacidos más lebratos supervivientes.
Una liebre adulta puede tener 3 ó 4 partos al año de 3 ó 4 lebratos cada parto. Lebratos que nacerán en el suelo, en una pequeña cama y que desde casi su nacimiento pueden comer y correr. Además la madre los separará y los llevará a diferentes puntos donde les dará de mamar por separado, otra estrategia con vistas a que sobrevivan el mayor número posible de crías.
La superfetación no es una estrategia solamente de las liebres sino que otros animales como los ratones, ratas, ovejas incluso (algo muy extraño) se puede dar en humanos pero las liebres son capaces de hacerlo regularmente como una estrategia de reproducción.
Hice un movimiento y la liebre se esfumó, desapareció entre los piornos y escobas. Desapareció en su mundo. Un mundo lleno de peligros que deberá de sortear.

domingo, 5 de junio de 2022

Polladas de patos colorados y sus vecinos en las graveras de Coreses (Zamora).

Un año más los patos colorados han criado en las graveras de Coreses. Pero remontémonos unos años: el 8-4-2014 Alfonso Rodrigo descubre 3 patos colorados: 1 macho y 2 hembras en una de las graveras de Coreses. Ese mismo año, el 28 de mayo, tuve la suerte de encontrarme con una hembra con cuatro pequeños pollos; era la primera cita de cría de esta especie en la provincia de Zamora. Hasta ese momento el único lugar que se tenía constancia de la cría de pato colorado en Castilla y León era en el embalse de Monteagudo (Soria), desde ese momento se podía incluir Zamora.
Desde esa fecha han criado todos los años y se han establecido en las graveras. Hace unos días pude observar 40 patos colorados, entre ellos dos polladas.
La primera es la que descubrió Daniel Gómez el 27-4-22 que también pude ver ese día. Esa hembra comenzó con 12 pollos quedándole actualmente 10. La otra pollada era nueva, una hembra con 16 pollos se movía por una de las graveras, días después continua con 15.
En la pollada que son más mayores ya se alimentan solos, zambulléndose como lo hace su madre en busca de materia vegetal. En cambio, en la pollada nueva, la hembra se sumergía como un buzo en busca de conchas y salía con un manojo de plantas acuáticas en el pico a las que acudían los pequeños como si fueran un poderoso imán que los atraía sin remisión. Picoteaban las plantas hasta terminarlas y, automáticamente, la hembra, volvía a sumergirse para seguir alimentándolos. Pasados unos minutos de constantes zambullidas la hembra se paró. Se quedó quieta. ¿Qué hacía?
Los peligros acechan y las hembras de colorado intentan mantener a su prole a salvo de aguiluchos laguneros, águilas calzadas o cualquier otro depredador que esté al acecho.
La hembra miraba el cielo de reojo, girando la cabeza, mientras sus pequeños esperaban una nueva comida. De repente la hembra dio la voz de alarma y todos sus pequeños se acercaron rápidamente a ella siguiéndola hasta la protección de los juncos. Se ocultará con toda su prole entre ellos y permanecerá completamente quieta, con sus pequeños alrededor, hasta que haya pasado el peligro.
En otras ocasiones, si están lejos de los juncos y no pueden llegar a su protección, se sumergirán todos, prácticamente a la vez, para sortear el peligro. Mientras se escucha el canto de una oropéndola, una garza imperial acecha roedores en un campo cercano o un alcaudón común vigila desde una valla.
Macho de oropéndola y hembra detrás, entre las hojas.
Garza imperial.
Alcaudón común.
Posiblemente salgan más polladas ya que se están viendo muchos más machos que hembras y estas estarán, seguramente, incubando nuevas proles que saldrán en cualquier momento mientras los observan ilustres vecinos como algunas de las espátulas anilladas que paran a descansar en las graveras.
Como la BGG-YYfa anillada en Holanda por Otto Overdijk el 13-6-2012 que solamente ha sido vista fuera de Holanda en dos puntos: invernando en el Banc d'Arguin (Mauritania) en el 2014 y en las graveras de Coreses donde la pude ver el pasado 28 de marzo y ha estado hasta el 12 de mayo.
La espátula con el código de colores: aPN-RNfR fue anillada también en Holanda por Kees Vliet el 21-7-2018; ha sido vista en Holanda, Francia y España (Santoña, Cádiz, y Coreses).
Los patos colorados tienen esta pequeña población en las graveras de Coreses, muy cerca de Zamora ciudad. Un verdadero lujo que esperemos siga manteniéndose mucho tiempo.

martes, 17 de mayo de 2022

Charranes y avetorillos en el río Duero zamorano.

Estos días estamos disfrutando de dos verdaderas preciosidades en el río Duero a su paso por Zamora ciudad: charrán común y avetorillo.
El pasado día 30 de abril pude descubrir un precioso charrán común que ha estado asentado diez días en la zuda de Olivares. Lugar en el que descansaba y pescaba pero no dormía.
Los charranes comunes migran desde las costas ecuatoriales de África, zona de invernada, hasta las zonas de cría situadas en las costas europeas. En España cría en puntos muy concretos: Delta del Ebro, La Albufera de Valencia, Las Salinas de Santa Pola y la bahía de Santander.
Como decía en la entrada anterior, Zamora es el lugar de Castilla y León con más citas de charrán común. Según el informe “Aves raras y escasas en Castilla y León 2021” elaborado por Alfonso Rodrigo (coordinador), Miguel Rodríguez-Esteban, César Díez, Jorge Leonor, Martín Rey, Juan Luis Hernández y Alberto Benito en el año 2021 se vieron 32 ejemplares en 15 citas en toda la provincia de Zamora mientras que en el resto de Castilla y León se vieron 6 ejemplares en 13 citas en todo 2021.
Es un verdadero privilegio poder ver las evoluciones de este precioso charrán pescando en el río Duero. Poder admirarlo. Poder ver como se mueve ágilmente y se lanza a las aguas del río para pescar pequeños peces.
Cuatro días después de su aparición tuve un momento único y seguramente irrepetible. Me encontraba en el mirador del Troncoso, mirador desde la muralla hacia el río Duero, en el que hay una buena perspectiva entre el puente de piedra y el de Los Poetas. Estaba buscando el charrán que llevaba unos días asentado en la zuda cuando, de repente, oigo sobre mi cabeza un sonido. Miro y, ante mi asombro, me sobrevuelan a muy baja altura 12 aves blancas con colas largas y ahorquilladas. Rápidamente busco color de picos y puedo distinguir algunos con el pico rojo, eran 12 charranes volando en migración activa de sur a norte. Observación impactante, muy corta, rápida y fugaz que me dejó totalmente impresionado.
Días después de desaparecer este primer charrán Alfonso Rodrigo, el día 16 de mayo, descubrió otro charrán común diferente al anterior que está en la misma zona: la zuda de Olivares, lugar que tiene un verdadero imán para gaviotas, charranes, charrancitos y fumareles.
En el tramo urbano del río Duero a su paso por Zamora disfrutamos de otra de las joyas aladas que nos acompañan; varias parejas de avetorillos que llegan regularmente todos los años entre marzo y abril crían aquí pero, también, algunos se quedan todo el invierno y no migran hasta África. Es un verdadero lujo poder disfrutarlos y admirar sus delicados movimientos, sus posturas increíbles, su belleza, su mimetismo…
Su voz ronca, suave, de tono bajo resuena en el carrizal. Es la señal. El avetorillo ha despertado y está en celo. Esta es la mejor época para poder verlos en los carrizales del río o cruzándolo volando con su preciosa y espectacular silueta. Están en celo y se dejan ver más. Época muy buena para intentar admirarlos en el río.
Charranes y avetorillos, dos verdaderos lujos de los que podemos disfrutar en Zamora ciudad, al lado de casa. Un verdadero privilegio.

lunes, 2 de mayo de 2022

Un gran día: charrán común, fumarel cariblanco, gaviota cabecinegra, vuelvepiedras...

Fue un gran día. Ese es el resultado final de un día que comenzó con una enorme sorpresa a modo de charrán común en la zuda de Olivares, lugar en el río Duero de Zamora ciudad que es un verdadero imán de grandes observaciones.
Cabe destacar que Zamora es el lugar de Castilla y León con más citas de charrán común. Según el informe “Aves raras y escasas en Castilla y León 2021” elaborado por Alfonso Rodrigo (coordinador), Miguel Rodríguez-Esteban, César Díez, Jorge Leonor, Martín Rey, Juan Luis Hernández y Alberto Benito en el año 2021 se vieron 32 ejemplares en 15 citas en toda la provincia de Zamora mientras que en el resto de Castilla y León se vieron 6 ejemplares en 13 citas en todo 2021.
Con la enorme satisfacción por haber visto el charrán me dirigí hasta la Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfila que está en unos niveles de agua muy bajos, en pocas semanas nos quedaremos sin agua en las lagunas y, muchas de las aves que deberían de criar, lo pasarán realmente mal o tendrán que marchar a otros lugares donde encuentren las condiciones necesarias para sacar adelante a sus pequeños.
Pagazas piconegras, chorlitejos grandes y correlimos comunes.
Avoceta.
Cigüeñuela.
La Laguna de San Pedro (Villarrín) conserva una fina lámina de agua en la que un buen grupo de chorlitejos grandes y correlimos comunes junto con pagazas, cigüeñuelas, avefrías y avocetas descansaban o se alimentaban tranquilamente; a su alrededor lavanderas boyeras, cernícalos, escribanos trigueros y un solitario aguilucho cenizo buscaban comida en los campos cercanos.
Archibebe oscuro.
La Casa del Parque es uno de los puntos que tiene agua por lo que allí se concentran una buena variedad de especies, entre ellas, las más destacables, un precioso y solitario archibebe oscuro que no paraba de reclamar y una hermosa aguja colipinta que comía sin descanso junto a avocetas, cigüeñuelas, combatientes, chorlitejos grandes y andarríos mientras patos cuchara, porrones europeos y moñudos, ánades frisos, fochas y zampullines deambulaban por las lagunas observando al buen número de gaviotas reidoras que tendrán que venir hasta aquí para poder criar ya que en la Salina Grande no lo van a poder hacer ante la falta de agua al igual que las pagazas piconegras que cuando no pueden criar en la Salina Grande desaparecen y marchan a otros puntos en los que puedan hacerlo.
Aguja colipinta.
La batalla de las fochas.
Al salir de la Casa del Parque me dirigí hasta la Salina Grande en la que se encontraban tarros blancos, archibebes comunes o un grupo de agujas colinegras con alguna de la subespecie islándica luciendo sus preciosas galas nupciales.
Cernícalo primilla.
Escribano triguero.
En un gran grupo de pagazas piconegras y gaviotas reidoras que se empezaron a concentrar para pasar la noche saltó otra sorpresa, una preciosa gaviota cabecinegra inmadura que pude descubrir en una tierra comiendo detrás de un tractor y que luego se metió en el gran grupo que se concentraba en la salina.
Gaviota cabecinegra inmadura.
Gaviota cabecinegra y 2 fumareles cariblancos
 entre gaviotas reidoras y pagazas piconegras.
Junto a ellas dos elegantes y esbeltos fumareles cariblancos me deleitaban con sus gráciles vuelos mientras una solitaria garceta común se posaba en la orilla y un precioso vuelvepiedras se movía rápidamente por la orilla embarrada de la salina.
Entre las gaviotas reidoras conseguí leer una anilla roja: NA27. Anillada en Villafáfila el 3-7-2017 por el GIA León que he podido ver en febrero y marzo en el río Duero en Zamora ciudad.
Fumarel cariblanco.
Según buscaba por la salina apareció otra sorpresa: un charrán común descansaba en el borde de una de las islas en la que una gaviota reidora defendía una zona en la que no podrá criar.
Foto testimonial del charrán común.
A enormes distancias se ven muchas aves en Villafáfila.
Otro charrán común, el mismo día y en diferente punto de la provincia de Zamora, sorprendente y enormemente satisfactorio poder ver en tu provincia, el mismo día, dos charranes comunes en dos lugares tan diferentes.
Charrán común en el río Duero.
Al día siguiente el charrán común seguía deleitándome con precisos picados para pescar en el Duero zamorano. Un verdadero lujo poder salir de casa y encontrarte con él; así es Villafáfila, así es Zamora, así es el río Duero a su paso por la ciudad un lugar de enorme biodiversidad que debemos de cuidar, respetar y poner en valor porque hay que conservarlo.

domingo, 24 de abril de 2022

Momentos: cigüeñuelas, cormoranes y aguja colinegra.

Hay momentos en la observación de la naturaleza que resultan diferentes, extraños, sorprendentes o que te resultan impactantes o curiosos por cualquier motivo sin que sea una observación de un animal emblemático, escaso o raro. Algunos de esos momentos me gustaría contar. Momentos que por algún motivo me han gustado o sorprendido.
El primero es la observación de una pareja de cigüeñuelas hace unos días en el río Duero en plena ciudad de Zamora. La zona de la zuda de Olivares es un verdadero imán de observaciones interesantes. Es la tercera vez que veo ahí cigüeñuelas, las anteriores fueron el 30-abril-2021 y el 18-junio-2020.
Verlas en plena zuda del río es algo sorprendente. Verlas fuera de su lugar habitual es chocante y una inmensa alegría. Como fue ver una pareja en pleno vertedero de Zamora el 29-mayo-2021 o ver desde casa pasar volando 6 ejemplares en pleno confinamiento el 11-abril-2020.
Hace unos días pude observar como un cormorán perseguía y acosaba a otro en el mismo lugar, la zuda de Olivares. Me encontraba en el mirado del Troncoso, parte de la muralla zamorana desde la que se observa una buena panorámica del río a su paso por Zamora cuando llamó mi atención un cormorán que salía del agua con un pez gato en su pico, inmediatamente, en vez de comérselo, levantó el vuelo perseguido por otro cormorán que venía volando directo hacia él.
El perseguidor era un cormorán adulto que se acercaba veloz y amenazador al perseguido que trataba de zafarse del tremendo acoso al que estaba siendo sometido. El perseguidor se acercaba cada vez más y más. Era más rápido.
La persecución me recordaba a las luchas de cazas en las películas de guerra. Llegó un momento en el que el cormorán acosador se puso justo al lado del perseguido que ante el acoso brutal al que estaba siendo sometido soltó el pez gato; momento que estaba esperando el otro cormorán que lo capturó en el aire y se lo llevó a comer en una zona tranquila del río mientras el perseguido, que había perdido su presa, volvía a la superficie del agua y se sumergía nuevamente en busca de comida.
En esta fotografía el perseguidor ya ha conseguido
arrebatarle el pez gato.
A este comportamiento se le llama cleptoparasitismo. Los cormoranes son capaces de pescar por si mismo con lo que será ocasionalmente cuando puedan robar comida a otras aves.
Otro momento que me gustaría contar fue la observación de una aguja colinegra en la laguna de San Pedro (Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfila). Leer una aguja anillada en Villafáfila es bastante complicado porque las distancias a la hora de observar son enormes pero esta se encontraba relativamente cerca y no podía perder la oportunidad de leerla así es que me puse manos a la obra y pacientemente esperé para poder ver todos los anillos de color que portaba.
Su código era: WL-RL(E). La sorpresa llegó cuando tuve conocimiento de su procedencia. Era inglesa, de la pequeña población reproductora inglesa, unas 50 parejas, situada al este de Inglaterra en Welney y fue anillada por Chris Batey el 6 de marzo de 2016, siendo esta su primera observación fuera de Inglaterra.
Si curiosa era su procedencia más curiosa resultó ser que los pollos allí nacidos los capturan y crían para después volver a soltarlos. Esta aguja colinegra forma parte del proyecto Godwit en Inglaterra para: “…asegurar el futuro de las agujas colinegras en el Reino Unido”. Se liberaron 26 aves en 2017, 38 en 2018, 48 en 2019 y 43 en 2021. (Proyecto Godwit en Reino Unido)
Tres momentos diferentes, curiosos que me llamaron la atención por diferentes motivos y que fueron intensamente vividos.