lunes, 16 de septiembre de 2019

¡Sigue la gaviota de Sabine en Villafáfila!

Ha pasado una semana desde que Cristian Osorio (nuevamente enhorabuena y gracias) dio la noticia de la aparición de una gaviota de Sabine en las Lagunas de Villafáfila y, para nuestra alegría, sigue en el mismo lugar. Lugar al que he acudido en varias ocasiones para poder observarla y, cada vez que la veo, más me admira su belleza y más me sorprende que haya llegado hasta aquí.
Se muestra tranquila, pasa la mayor parte del tiempo alimentándose sin parar, haciendo pequeños vuelos en la balsa o hasta la miseria de agua que sale hasta la Salina Grande que, como toda Villafáfila, está completamente seca.
A ver a la preciosa y rara gaviota han venido aficionados de diferentes puntos de nuestra comunidad y fuera de ella. Gente que se admira de que se encuentre aquí y se pueda disfrutar tan cerca. Admirar su belleza, poder ver sus detalles: su aro rojo alrededor del ojo, su collar negro sobre la cabeza gris, sus delicadas patas negras, su pico negro y amarillo, su gris, blanco y negro de las alas. Un auténtico privilegio poder admirarla. Como una imagen vale más que mil palabras ahí van unas cuantas para que podáis contemplar toda su belleza.


miércoles, 11 de septiembre de 2019

¡Gaviota de Sabine en Villafáfila!

Ayer por la tarde Cristian Osorio lanzó la bomba: una gaviota de Sabine estaba en las Lagunas de Villafáfila (enhorabuena Cristian). ¿Una gaviota de Sabine? ¿¿Una gaviota de Sabine?? No me lo podía creer. Una gaviota pelágica, que vive en alta mar y que solamente toca la costa para criar era algo verdaderamente impresionante. Si ya es difícil verla en la costa, verla en el interior es prácticamente imposible; así es que había que intentar verla y esperar que al amanecer no se hubiera marchado.
La noche iba dejando paso a una luz suave que iluminaba lentamente la pequeña laguna en cuyo borde nos juntamos Manuel Segura, Juanjo González, J. Alberto Fernández, Iker Fernández, Manuel Rodríguez y yo con la esperanza de ver a esta preciosa gaviota que, había visto, una sola vez anteriormente, en una salida pelágica desde Santoña, pero verla aquí, en tu casa, en el interior, era algo verdaderamente especial y único.
“Sigue aquí”. Fue la escueta y concisa frase que me dijeron al llegar. Ahí estaba. Alimentándose incansablemente de todos los insectos que había flotando en el agua mientras varios zampullines comunes y cuellinegros se sumergían como pequeños buzos y las fochas se movían nerviosas en cuanto la gaviota se les acercaba.
La gaviota de Sabines es pequeña, elegante y hermosa. Cabeza gris oscura, pico negro con la punta amarilla, círculo rojo alrededor del ojo, collar negro fino en época nupcial (a este ejemplar se le ve perfectamente), cola ahorquillada, espalda gris oscuro y alas blancas y negras hacen que sea una de las gaviotas más bonitas del mundo y, teníamos la inmensa suerte y privilegio, de ver delante de nosotros.
Pasado un tiempo se acicaló cuidadosamente, estiró las alas y alzó el vuelo. Un vuelo elegante que le llevó a dar varias vueltas y marchar hacia la Salina Grande; momento en el que creímos que iba a desaparecer pero no, dio la vuelta y volvió a bajar al mismo lugar.
Gracias Manolo por tu preciosa fotografía.
La gaviota de Sabine alcanza el plumaje de adulto a los dos años como este ejemplar que nos mostraba toda su belleza y elegancia. Era la primera cita tanto para Zamora como para Castilla y León. La especie 336 para Zamora y la 393 para Castilla y León (gracias Alfonso Rodrigo por los datos).
Verla aquí, en el interior, es complicadísimo y muy, muy raro; es casi mas fácil encontrar una aguja en un pajar. Cría en Alaska, Groenlandia y Canadá; al final del verano, las aves que crían en el este de Canadá y Groenlandia, se desplazan hasta las costas del oeste de Europa y África donde pasarán el invierno para volver después a sus zonas de cría. Seguramente el temporal la haya desplazado hasta nuestra tierra.
Cuando marché allí seguía: descansando, alimentándose y reponiendo fuerzas para emprender su viaje de vuelta a alta mar, a su vida pelágica, a su vida alejada de la costa. A una vida que tuvo un alto en el camino en una laguna perdida del interior penínsular. Gaviota de Sabine que hemos podido disfrutar enormemente y apreciar la belleza de una de las gaviotas más bonitas del mundo.

martes, 3 de septiembre de 2019

Libélulas, caballitos y los niños.

El mes de julio es mi primera parte del verano que paso en las Convivencias Medioambientales celebradas en Puebla de Sanabria desde hace muchos años. Mes en el que los niños son los verdaderos protagonistas. Mes en el que su curiosidad innata es sorprendente; son verdaderas esponjas que escuchan todo lo que les cuentas sobre la naturaleza, que preguntan, que te llaman cuando aparece cualquier bicho, como dicen ellos, que aprenden a ver lo que antes ni siquiera miraban.
En esta entrada quiero hablar de las libélulas y los caballitos; algo que les llama poderosamente la atención ya que los estamos viendo constantemente. Tema sobre el que aprendo con ellos ya que aparte de características anatómicas y diferencias entre ellos, conozco sus ciclos vitales y poco mas. No diferencio especies y Sanabria es un verdadero paraíso para estos seres por lo que quiero agradecer enormemente a Miguel Rodríguez su paciencia, atención y sabiduría al preguntarle sobre las que conseguía ir fotografiando. Gracias Miguel, sin ti hubiera sido imposible.
Lo primero que les explico a los niños son las diferencias entre caballitos y libélulas ya que para ellos es todo lo mismo y se sorprenden cuando se dan cuenta que no, que hay importantes diferencias que ellos pueden ver rápidamente y a simple vista.
Les explico que los dos son odonatos pero que pertenecen a diferentes subórdenes y ahí comienza la primera diferencia a simple vista: sus alas.
Libélula: Orthetrum cancellatum.
Las libélulas, en reposo, las tienen extendidas perpendicularmente a su cuerpo mientras que los caballitos del diablo las tienen pegadas a lo largo de su cuerpo.
Caballito del diablo: Erythromma lindenii.
Con esta pequeña indicación las diferencian perfectamente. La siguiente son sus ojos: las libélulas los tienen en la parte frontal de la cabeza y los caballitos los tienen uno a cada lado de la cabeza.
Libélula:Onychogomphus forcipatus.
Caballito del diablo: Calopteryx xanthostoma.
Estas dos explicaciones son suficientes para que los diferencien. A partir de ahí cada vez que ven uno dicen orgullosos lo que es.
Evidentemente hay mas diferencias que les explicas posteriormente como la distancia de vuelo, el tamaño, la envergadura…pero las dos primeras son determinantes para ellos.
Una vez que, más o menos, los diferencian, su siguiente pregunta es: ¿y salen del agua?
Eso les fascina. No se pueden imaginar que tanto libélulas como caballitos nacen dentro del río o del lago.
Le explicas su ciclo vital y les fascina saber que ponen los huevos en el agua, que crecen bajo su superficie (durante incluso años) y que, en un determinado momento, salen andando, se anclan a una roca y ahí se produce la metamorfosis mediante la cual salen con la forma que conocen. Hemos tenido la inmensa suerte de ver todo el proceso; les sorprende y fascina a partes iguales. En las siguientes imágenes podemos ver todo el ciclo vital de estos increíbles seres.
Acoplamiento de Onychogomphus uncatus.
Como nota curiosa están en el pelo de una mujer.
Puesta de huevos de Erythromma lindenii.
Tres imágenes de una Gomphus graslinii saliendo.
Les cuentas que son más antiguas que los dinosaurios, que surgieron hace más de 300 millones de años y que son verdaderos prodigios en vuelo; que vuelan en todas las direcciones, que pueden ir muy rápido y aguantar horas volando.
Les abres a un mundo que no tenían ni idea y, además, les inculcas que deben de respetarlas, que no nos van a hacer nada.
Esta apertura a este mundo me ha hecho conocerlo a mí un poco mas. Admiro a los que son capaces de diferenciarlas, a mí me parece tremendamente complicado. Hasta el momento de esta entrada he conseguido ver veintiuna especies diferentes. Especies fotografiadas e identificadas por Miguel Rodríguez, sin el que hubiera sido imposible (gracias Miguel).
Trithemis annulata (macho).
De entre ellas la primera que quiero destacar es la Trithemis annulata. Especie africana que pude ver en Villardeciervos y que resultó ser la segunda cita de esta especie para la provincia de Zamora.
Días después Miguel Rodríguez y Cristian Osorio acudieron hasta allí y constataron la reproducción de esta especie en ese lugar. Enhorabuena.
Trithemis annulata (hembra).
Gomphus graslinii.
Otra de las especies más importantes y que, personalmente más me gusta, es la Gomphus graslinii. Una auténtica preciosidad endémica de la península ibérica y Francia; pequeña joya que tenemos en nuestra provincia. Joya que se encuentra en la lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) catalogada como "casi amenazada". Es un endemismo europeo, exclusivo del sur de Francia y de la Península Ibérica. Según el trabajo realizado por Mónica Azpilicueta, Adolfo Cordero y Francisco J. Ocharan: “En la Península Ibérica había sido citado de Cea, Portugal (Mclachlan, 1880), y solo a partir de 1970 han comenzado a aparecer citas españolas. El esquema que se deduce de estas citas recientes, es que la especie se halla repartida por buena parte del país, especialmente en su mitad oeste. En efecto, ha sido observada en Andalucía (Cádiz, Córdoba y Jaén), Meseta Sur (Cáceres), Meseta Norte (Salamanca y Zamora), Galicia (Orense y Lugo) y cuenca del Ebro (Navarra)”
Dentro de la provincia de Zamora es aquí, en el entorno del Lago de Sanabria, el único punto en el que se puede localizar.
Gomphus graslinii comiéndose un caballito del diablo.
Especie que hemos podido ver cazar en la Playa de los Enanos. Cazar un caballito del diablo que capturó en vuelo para bajar y comérselo en el suelo, delante de nosotros, ante la perpleja mirada de los niños que no daban crédito y, algunos recordaban, el verano pasado, cuando pudimos ver la misma escena pero capturando y comiendo una mariposa nocturna o como una Onychogomphus uncatus cazaba hormigas y pequeños escarabajos al rececho. Se quedaba quieta y, cuando pasaban, los cogía rápidamente con una enorme habilidad. 
Gomphus graslinii comiéndose una mariposa nocturna.
Onychogomphus uncatus comiéndose una hormiga.
Veintiuna especies, cada una con su pequeña historia. Veintiuna maravillas que he podido encontrar sin ir a buscarlas, simplemente son las que hemos ido viendo por donde estábamos pasando. Ver. Es lo que muchos niños se han dado cuenta que no hacían; ¿por qué nadie les enseña a ver las maravillas que tenemos a nuestro alrededor?

miércoles, 21 de agosto de 2019

Estoy harto: ¿Vale todo por una fotografía?

Estoy empezando a estar cansado de aquellos naturalistas-fotógrafos, fotógrafos-naturalistas o lo que sean porque de naturalistas tienen muy poco, que priman conseguir una buena, gran o maravillosa fotografía por encima de cualquier otra sensación en la naturaleza; es lo único y verdaderamente importante de su “pasión” por el medioambiente pero claro, no va sola, ya que después deberán de hincharse hablando de esa gran fotografía que han hecho publicándola a los cuatro vientos de las redes sociales.
Gente que se mete hasta el borde de la Salina Grande de Villafáfila sin tener en cuenta que han molestado y levantado a todas las aves que allí se encontraban. Gente que es capaz de perseguir a un lince que te ha salido muy cerca y no volverás a ver. Gente que se ha escondido en un lugar prohibido consiguiendo su foto pero desplazando a un grupo familiar de lobos. Gente que es capaz de cualquier cosa con tal de conseguir su tan codiciada fotografía. Gente que no tiene ni ética, ni moral.
Ya en 1677 Baruch Spinoza decía: “La ética es la rama de la filosofía que estudia lo correcto o equivocado del comportamiento humano, la moral, la virtud, el deber, la felicidad y el buen vivir. Además, tiene como centro de atención las acciones humanas y aquellos aspectos de las mismas que se relacionan con el bien, la virtud, el deber, la felicidad y la vida realizada”.
Estos mal llamados naturalistas la ética la han visto muy de lejos y, no digamos, la moral que es “el conjunto de reglas que se aplican en la vida cotidiana y todos los ciudadanos las utilizan continuamente. Estas normas guían a cada individuo, orientando sus acciones y sus juicios sobre lo que es moral o inmoral, correcto o incorrecto, bueno o malo”.
¿Dónde está su moral y ética en el amor por la naturaleza?
Estos personajes no aman la naturaleza, solamente aman su ego. Si la amaran no interferirían hasta el punto de espantarte un gran grupo de grullas porque ha tenido que acercarse hasta el mismo lado cuando llevas dos horas apostado a una distancia en la que las grullas ni se han inmutado. Si la amaran no serían capaces de desplazar a un grupo familiar de lobos con cachorros por meterse encima de ellos, en zona prohibida, cuando llevas viéndolos una temporada y no se han movido del lugar. Si la amaran no serían capaces de ponerse entre un grupo de observadores situados a una distancia segura y un lince por conseguir mejor fotografía que ellos pero haciendo que el lince no aparezca más en los siguientes días.
¿Dónde está su moral y ética en el amor por la naturaleza?
Y lo que todavía me exaspera mas es cuando oyes hablar a más de uno vanagloriándose de lo que han conseguido o encarándose cuando les reprochas su acción; han conseguido esa fotografía pero ¿a qué precio? Para ellos ninguno porque no verán como mal lo que han provocado pero, para el resto de gente, que respeta normas y prohibiciones les ha supuesto un problema y no digamos para los animales que han molestado, echado o espantado.
Lo más penoso de todo es que cambiarlos es prácticamente imposible porque consideran que no hacen nada malo y, si encima, no son sancionados, todavía mejor; lo seguirán haciendo y todos aquellos que cumplimos las normas escritas y no escritas de comportamiento, ética y moral seguiremos cabreándonos y llevándonos las manos a la cabeza cuando lo volvamos a sufrir porque, por desgracia, muchas veces, el sentido común es el menos común de los sentidos.

viernes, 9 de agosto de 2019

Hormigas...

Mira. Esto es una hormiga reina”. Ahí comenzó todo. Era Javier Represa, un niño sorprendente de sexto de Educación Primaria que durante los siguientes días de campamento nos dejó con la boca abierta. Que quería tener una mascota y, como su madre no le dejó, buscó algo pequeño que no molestara. Eligió un hormiguero (ahora tiene dos). Le apasiona verlas trabajar, ver como cuidan las larvas, como recolectan la comida o como hacen los túneles. Las cuida, las alimenta pero, lo más sorprendente, aprende de ellas y busca información sobre ese desconocido mundo (por lo menos para mi).
Hormiga reina.
¿Por qué sabes que es una hormiga reina?- le pregunté intrigado.
Es mas grande, el abdomen lo tiene enorme y está buscando un agujero para comenzar una colonia- me contestó sin dudarlo.
Estábamos en la Playa de los Enanos en el Lago de Sanabria y rápidamente un grupo de niños y yo nos reunimos entorno a Javier que siguió con sus explicaciones; hasta mi pequeña de cinco años se sentó y miraba ensimismada como Javier hablaba sin perder de vista la pequeña hormiga. Explicaciones claras, concisas y con un enorme contenido didáctico además de un fantástico dominio del vocabulario que, para un niño de sexto, es verdaderamente sorprendente.
Hormiga reina. 
Es una hormiga reina porque ya está fecundada- continuó tranquilo.
¿Cómo?- le pregunté asombrado.
Después del vuelo nupcial en el que cientos de hormigas princesa y machos.
¿Hormigas princesa?- mi cara era el reflejo de mi ignorancia y sorpresa, a la vez que intriga.
Así se les llama a las reinas que todavía no han sido fecundadas. Esos cientos o miles de machos y hormigas princesa hacen un vuelo nupcial para aparearse. Los machos buscan un lugar de referencia como un árbol, donde van más machos y allí lanzan unas feromonas que atraen a las princesas para que vayan y los machos las fecunden.
Hormiga princesa.
¿Y luego los machos?- seguro que eran preguntas absurdas pero es que no sabía nada de ese mundo.
Nada. Eso es todo lo que hacen. Luego mueren. Las hormigas fecundadas bajan al suelo, pierden las alas y una de esas es esta. Pensar que solamente una de cada mil consiguen sacar adelante una colonia.
Macho.
Hormiga reina limpiándose.
¿Cuánto vive una hormiga reina?- le pregunté intrigado.
Unos treinta años.
¿Cuánto?- contesté asombrado.
Si. Alrededor de treinta años. Nunca más es fecundada. Almacena el semen del macho para toda la vida y luego lo va utilizando de forma selectiva.
Esta hormiga reina buscará un agujero. Se meterá en él y pondrá los primeros huevos de los que saldrá la primera generación, se llaman nurses, enfermeras en inglés, que la reina ha acelerado su crecimiento para que le ayuden. Son más débiles ante enfermedades y un poco más pequeñas pero rápidamente comienzan a cuidar a la segunda generación y a hacer trabajos en la colonia. Esa segunda generación ya es perfectamente normal y seguirán la actividad dentro del hormiguero.
Esta fue la primera lección que nos dio Javier Represa. Primera de unas cuantas en las que nos explicó las etapas de la vida de una hormiga, tipos de hormigas y que hacían dentro de la colonia, cuidado de pulgones, el basurero, la muerte de una hormiga, especies en España, curiosidades y muchas cosas más de este mundo de las hormigas del que yo no sabía absolutamente nada de nada.
Lecciones sorprendentes, curiosas y que nunca me hubiese imaginado. Lo que más me gustó, es que fuera un niño de sexto de Primaria el que me lo explicara y lo hiciera de una forma que ya quisieran muchos profesionales de la educación hacerlo de esa manera tan didáctica que nos encandiló a grandes y pequeños; además, nos lo explicaba en directo, es decir, viéndolo allí mismo y de esa manera las cosas se te quedan para toda la vida.
Dado el tema sorprendente, curioso y que me parece sumamente interesante voy a hacer diferentes entradas (no seguidas si no de forma intercalada con otros temas) con algunas de las explicaciones que nos dio.
Javier, muchas gracias por tus explicaciones, sigue con tu pasión adelante. Por cierto: ¿sabéis que le gustaría hacer a Javier? Explicar a niños en colegios lo que él ha aprendido de las hormigas. Fascinante.

lunes, 29 de julio de 2019

Exposición de fotografía sobre el lobo ibérico.

Después de un intenso mes de julio, retomo la actividad del blog con una primera entrada que me hace mucha ilusión. Llevo algo más de un mes en mi querida Puebla de Sanabria donde cada verano, desde veintidós años participo en las Convivencias Medioambientales que organiza el AMPA del CEIP Arias Gonzalo de Zamora en las que unos doscientos niños y niñas vienen a divertirse, convivir y aprender en este enclave maravilloso que es la comarca de Sanabria.
Puebla de Sanabria es  una pequeña población incluida entre “Los pueblos más bonitos de España”. Es un enclave histórico y medioambiental de primer orden. Puebla tiene un movimiento cultural, etnográfico y medioambiental muy importante. Es una población con multitud de actos culturales que sorprendería a más de uno.
En este maravilloso lugar, en el “Chiringuito del río”, una de sus paredes se convierte durante todo el año en un lugar de exposición por el que pasan preciosas colecciones de fotografías etnográficas y paisajísticas de la zona.
En este lugar el verano pasado quise mostrar una mínima parte de la fauna sanabresa en una exposición que tuvo una gran acogida y cientos de personas pasaron por ella. este verano la iniciativa era presentar una exposición con fotografías, sólo y exclusivamente, del lobo ibérico.
Fotografías hechas a lobos en completa libertad, a lobos salvajes sin ningún tipo de atrayente o cebo. Veinticinco fotografías realizadas por José Barrueso, Fernando García, Hipólito Hernández, Manuel Segura.y José Luis Santiago conforman esta pequeña exposición que está siendo fantásticamente acogida por todos aquellos que se acercan hasta allí.
Gentes que se admiran de la belleza del lobo y les sorprende la calidad de las fotografías realizadas a lobos salvajes. Gentes que preguntan, se interesan e incluso quieren adquirirlas. Gentes que los ves discutir, hablar o llevarse las manos a la cabeza preguntándose el tiempo que se ha dedicado a la observación del lobo para conseguir tales fotos. Alemanes, ingleses u holandeses que vienen a Sanabria al Centro del Lobo Ibérico y a observar a nuestro increíble animal en libertad y se enteran, alguien les cuenta, el boca a boca funciona de maravilla, de esta pequeña exposición y vienen a Puebla, sólo y exclusivamente a verla.
Fotografías que llevan gran parte del mes de julio y estarán en agosto. Fotografías que despiertan debates, admiración o sorpresa. Fotografías entorno a las cuales se pueden reunir gentes de diversas procedencias y sorprenderse de la belleza de este maravilloso animal. Os invito a que los que paséis por Puebla de Sanabria os animéis a visitarla. Espero que las disfrutéis y os gusten.

jueves, 20 de junio de 2019

Embalse de Ricobayo: un punto caliente.

El río Esla nace en la cordillera Cantábrica, en León, en el valle de Valdeburón. Es el río más largo de la península ibérica que no desemboca en el mar, después de 287 km se une al río Duero, siendo su afluente más importante.
Río Esla que los romanos llamaron Astura, de donde recibieron su nombre los astures, que eran los que vivían en sus orillas. En época romana los astures ocupaban Asturias, gran parte de las provincias de León y Zamora, parte del noroeste de Portugal y oeste de Orense y Lugo. 
El río Esla entra en la provincia de Zamora por el noreste, zona de Castrogonzalo, atravesándola de norte a sur hasta su desembocadura en el río Duero entre los términos de Villaseco del Pan, Moral de Sayago y Villalcampo en una zona de una enorme belleza. En su discurrir por la provincia zamorana baña fértiles tierras en los valles y forma los arribanzos (forman parte del parque Natural de los Arribes del Duero). En su curso bajo se comenzó a construir la presa de Ricobayo el 15 de mayo de 1929 finalizándose en enero de 1935.
Es este embalse de Ricobayo es en el que nos vamos a fijar ya que en determinadas zonas del mismo su fauna ha adquirido una enorme importancia, siendo actualmente un punto caliente de la fauna zamorana.
En los años cincuenta del siglo XX los grandes bandos de ánsar campestre se desplazan desde las Lagunas de Villafáfila hasta este embalse (J.I. Regueras, 1982). En el libro: “El ánsar campestre y el ánsar común en Castilla y León” de Mariano Rodríguez y Jesús Palacios se menciona que entre 1968 y 1981 este enclave es el principal y prácticamente único punto de invernada del ánsar campestre en España: “…un máximo de 6.000 ejemplares en 1968-69 hasta los 3.800 ejemplares de 1981, desapareciendo todos los posibles puntos de invernada distintos del E. de Ricobayo. A partir de 1981 encontramos un descenso uniforme, desde los 3.000 ánsares de 1982 hasta los 134 de la temporada 1989-90 y los 157 de la temporada 1990-91”. Y el resto ya lo sabemos…desapareció y, actualmente, ver alguno en la temporada es algo extraordinario.
El último mes y medio los enclaves de Puente Quintos, Fontanillas de Castro, Valclemente, Valdellope y Montamarta se han convertido en zonas importantísimas en las que se han podido observar un número muy importante y variado de aves que nos siguen sorprendiendo. Se han observado: charrancitos, charranes comunes, gaviota reidora patiamarilla, cabecinegra y sombría, garcillas cangrejeras, fumareles comunes, cariblancos y aliblancos, aguja colipinta, correlimos tridáctilo y comunes, zarapito real y trinador…y así un largo elenco de aves que podréis ver detalladas en el magnífico blog del gran ornitólogo zamorano Alfonso Rodrigo, el Pernil.
En esta entrada me quiero centrar en algunas de mis observaciones en esa zona. No he tenido la suerte de ver algunas especies que me hubiera encantado como los 4 charrancitos y los 4 fumareles aliblancos que descubrió Juanjo González. Coincidió que fui o el día antes o el día después, así es la naturaleza.
Pareja de charranes comunes posados en una vieja pared que sale del agua.
Comenzaré por los cinco charranes comunes que pude observar hace unos días. Charranes que se llevan viendo, de forma intermitente, desde hace, aproximadamente, un mes. Charranes que tiene toda la pinta que se encuentran asentados en algún punto del embalse y se mueven a lo largo del mismo. Charranes que no tienen prisa en su migración ya que seguramente no sean reproductores. Migración desde las costas ecuatoriales de áfrica, zona de invernada, hasta las zonas de cría situadas en las costas europeas. En España cría en puntos muy concretos: Delta del Ebro, La Albufera de Valencia, Las Salinas de Santa Pola y la bahía de Santander.
Charranes que pude disfrutar mientras descansaban o pescaban con unos lances espectaculares en los que se quedaban suspendidos en el aire para lanzarse empicados al agua o, simplemente, coger los peces según pasaban por la superficie del agua.
Fumarel cariblanco.
Los fumareles cariblancos son otros de los visitantes del embalse que he podido observar junto con fumareles comunes. Aves que se mueven incansables, que están muy poco tiempo en un mismo lugar. Aves de paso que se mueven en su migración prenupcial.
Los fumareles cariblancos son los fumareles que más tenemos en la península Ibérica; población española que es de las más importantes de Europa, criando en buena parte de nuestro territorio (Albufera de Valencia, marismas del Guadalquivir, Delta del Ebro…).
Pareja de pagazas piconegras.
El tercer componente de la familia de los sternidos que he podido ver en el embalse es la pagaza piconegra. Especie que este año ha fracasado en la cría en nuestra provincia dada la falta de agua en las Lagunas de Villafáfila.
Pagaza piconegra.
Dentro de las gaviotas he podido ver cuatro especies. Las más abundantes son las gaviotas reidoras que vienen a alimentarse al embalse desde la colonia de cría de la casa del parque en las Lagunas de Villafáfila.
Gaviotas reidoras entre las que se incluye la reidora blanca de la anterior entrada en el blog y alguna de las anilladas que no he podido leer en el embalse pero si en la colonia de cría. Gaviotas reidoras con anillas: N34P y N54P ambas anilladas el 30-6-2015 y las NA68 y NA54 anilladas el 3-7-2017. Todas anilladas en la propia Casa del Parque por el grupo GIA León.
Gaviota reidora con anilla N54P.
Reidoras que vuelven a su zona de nacimiento para criar. Gaviotas reidoras que tiene sus propias historias como la N34P que es su primera observación desde su anillamiento; la N54P que había visto el 21-5-2017 criando en el mismo lugar; la NA54 que pasó por el vertedero de Gomecello (Salamanca) donde el gran ornitólogo Miguel Rodríguez la vio el 2-3-2019 o la NA68 que estuvo en  Samuco (Portugal) el 13-9-2017.
Otra de las gaviotas es la gaviota cabecinegra de segundo año que lleva desde el 7 de mayo y descubrió Alfonso Rodrigo. Cabecinegra asociada a las reidoras que destaca por su fuerte pico naranja.
Gaviota cabecinegra de segundo año.
Gaviota patiamarilla de segundo año.
Un grupo de gaviotas patiamarillas está establecido en la zona. Grupo variable que va desde varias de segundo año (las que permanecen más estables) hasta un tercer año y una adulta que se han visto en contadas ocasiones. Además de alguna gaviota sombría también de segundo año que se mueve con ellas.
Gaviota patiamarilla acosando a un milano real hasta que soltó su comida.
Otro grupo que ha permanecido varios días en la misma zona son las espátulas (máximo de seis) entre las que se encontraba una anillada: GfPR/aNG. Anillada en Alemania el 3-6-2017.
Chorlito gris.
Garcilla cangrejera.
Alcaudón común.
Aguja colipinta.
Todo no son aves...una preciosa liebre.
Una aguja colipinta, correlimos comunes y tridáctilo, garcillas bueyeras, garcetas grandes, garcillas cangrejeras, chorlitos grises, somormujos lavancos, chorlitejos chicos, grandes y un patinegro, ánades azulones, garzas reales…y un largo número de especies que hacen de este enclave un punto muy importante y caliente en el último mes y medio.