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jueves, 26 de agosto de 2021

Esa estrella.

Me he despertado pronto tras un día largo, triste y complicado. Quería escribir algo pero no sabía cómo orientarlo en este espacio dedicado a la naturaleza. A mi mente vino la primera vez que vi un lobo; cogí el libro: “Observaciones de campo del lobo ibérico” y de él extraje este pequeño fragmento: “La primera vez que vi un lobo. Tendría unos siete u ocho años. El verano terminaba y volvía con mis padres y hermano del Lago de Sanabria, donde habíamos pasado casi dos meses en tienda de campaña; justo antes de llegar al pueblo de Galende, en una curva cerrada hacia la izquierda, mi padre redujo la marcha y nos dijo. “Mirad. Un lobo”. El animal cruzó la carretera de izquierda a derecha y comenzó a subir por un camino. Paramos el coche para contemplar cómo subía con un andar elegante y majestuoso, cómo se paraba, se volvía, nos miraba un instante y seguía tranquilamente. Hasta ese momento el lobo, para mí, había sido el malo de los cuentos, con el que se asustaba a los niños y del que los abuelos decían: “Como no comas todo viene el lobo y te come”. Ese día comprendí que algo no encajaba”.
Ese día me enseñaste un animal especial, diferente y lo hiciste como hacías las cosas en todos los ámbitos de tu vida: mostrando el lado bueno de quién fuera aunque su fama, como en el caso del lobo, fuera todo lo contrario. Gracias papá, como dice tu nieta: “No estés triste. Abu Pepe nos mira y nos cuida desde aquella estrella que tanto brilla”.

domingo, 22 de agosto de 2021

Palomas mensajeras: la orientación por bandera.

A finales del pasado mes de Junio se celebró en Portugal una competición de palomas mensajeras cuya salida era el Algarve (al sur) y su meta Oporto (al norte). 10.000 palomas mensajeras fueron soltadas en dicha carrera de velocidad para llegar hasta sus palomares en la zona de Oporto pero, una tormenta, hizo que unas 3.000 se perdieran y no llegaran a su destino.
Estas palomas mensajeras perdidas fueron apareciendo en diferentes puntos de Galicia, Asturias, Segovia y hasta tres en Teruel. Lugares en los que muchas de ellas fueron recogidas y posteriormente recuperadas por sus dueños portugueses. Hasta se emitieron comunicados de la policía informando de que si alguien recogía una de estas palomas lo comunicara para su recogida.
Una de estas palomas portuguesas apareció en Puebla de Sanabria el día 4 de julio. Nada mas verla sus anillas me llamaron la atención. Le hice una serie de fotografías para ver si podía leer el código completo. Se encontraba en perfectas condiciones, se alimentaba a la orilla del río y parecía en buen estado físico. Portaba una anilla negra y otra blanca en la pata derecha donde ponía que fue anillada en 2020 y anilla azul en la izquierda (en la que porta chips de identificación).
En ese momento no conocía la existencia de la carrera, de la que me enteré hace unos días cuando descubrí otra paloma mensajera, también en Puebla de Sanabria, pero esta de origen español con anilla amarilla procedente de la Federación Andaluza y anillada en 2019.
Las palomas mensajeras son verdaderos atletas de élite. Son entrenadas varias horas al día y llevan una alimentación y cuidados especiales que les hacen estar en perfecta forma física. Desde tiempos inmemoriales se conoce su importancia; son protagonistas de innumerables hechos históricos a lo largo de todos los tiempos.
El faraón Userkaf (2479-2471 a.c.) ya entrenaba a estas palomas. En Grecia se utilizaban con motivos militares pero también para anunciar el nombre del campeón olímpico a su ciudad de origen. Los romanos establecieron una enorme red de palomares móviles en sus ejércitos para comunicarse información acerca de avances, conquistas y batallas. Las civilizaciones china, fenicia o árabe las utilizaban también como importantísimos medios de comunicación rápida y efectiva entre sus ciudades y ejércitos, incluso en la Primera y Segunda Guerra Mundial se utilizaron miles de palomas mensajeras siendo algunas de ellas condecoradas con las más altas distinciones.
También se han utilizado como medio de comunicación entre ciudades a lo largo de la historia, incluso son el origen de la agencia de noticias Reuters (una de las más importantes en la actualidad) ya que Paul Julius Reuter en 1850 comenzó a mandar noticias entre Bruselas y Aquisgran mediante palomas mensajeras.
Actualmente las palomas mensajeras se utilizan para competiciones que van desde los 200 hasta los 1.300 km. Carreras deportivas que en Portugal son consideradas el segundo deporte nacional (después del fútbol). Carreras en las que las palomas mensajeras pueden alcanzar velocidades de 90 km/h y recorrer 1.000 km en un día; pero ¿Cómo se orientan? ¿Cómo son capaces de llegar a su destino?
Partamos de que las palomas mensajeras regresan a su palomar, es decir, no pueden ir de un punto a otro que no conozcan; se las suelta en un punto que no conocen pero su destino si, es el palomar en el que han sido criadas y alrededor del cual han sido entrenadas. Deben de buscar el camino de vuelta a casa.
Los científicos no son capaces de determinar con exactitud cómo se orientan estas palomas. Hay diferentes teorías que explican como lo hacen: “Ahora sabemos que cuando se trata de recorrer largas distancias, utilizan al Sol y al campo magnético de la Tierra como brújulas. Debido a la interacción fotoquímica que se da en la retina del ave con moléculas de los campos magnéticos, literalmente podrían ver el norte.
Cuando se trata de distancias cortas reconocen elementos del paisaje como edificios, carreteras o colores. Por si fuera poco, pueden utilizar a la atmósfera como un mapa de navegación.
Esto fue descubierto en 2013 por Hans Wallraff, del Instituto Max Planck para la Ornitología en Seewiesen, Alemania. Para ello sólo requieren captar los olores llevados por el aire, los cuales la paloma asocia con determinadas direcciones del viento; si un olor conocido es más intenso, sabe que va por buen camino. En cambio, si su sentido del olfato de ve dañado las palomas pierden el rastro y se extravían”. (Texto extraído de muy interesante)
Por lo tanto existe una mezcla de elementos que las palomas mensajeras utilizan para poder orientarse en función de sus necesidades según la situación en la que se encuentren (distancia al palomar, día nublado o soleado,…): el olfato, reconocimiento de lugares cercanos, campo magnético de la Tierra y el sol. Estos son los mas aceptados pero el estudio de la capacidad de orientación de estas atletas ha evolucionado enormemente en los últimos años y seguramente lo seguirá haciendo en los próximos.
Dos palomas mensajeras que he podido ver en Puebla de Sanabria. Una portuguesa y otra española, de ambas comuniqué su avistamiento a sus respectivas federaciones nacionales, de la portuguesa no he tenido ninguna contestación y a la española solamente le interesaba si la había recogido. Dos preciosas palomas mensajeras que vuelan por tierras sanabresas.

domingo, 8 de agosto de 2021

El riesgo de los escribanos hortelanos.

La mañana está fría, un suave viento del norte recorre la sierra cuando lo veo. Está cantando suavemente sobre una fina rama de una zarza, es un escribano hortelano. Único representante de la familia de los escribanos de la península ibérica que migra en invierno. Escribano que ha bajado enormemente en las últimas décadas del siglo XX. Escribano con una triste realidad a su espalda; es el desgraciado protagonista de una receta de la mas alta cocina: el hortelano al Armagnac.
Macho de escribano hortelano.
El macho canta suavemente mientras una hembra y un juvenil se mantienen a su alrededor. La pareja de hortelanos ha conseguido sacar, al menos, a un jovencito que se mantiene muy cerca de sus padres.
Hembra de escribano hortelano.
Hortelanos que cuando pasen por territorio francés lo harán bajo un riesgo extremo: 30.000 escribanos hortelanos se cazan cada año en Francia de forma ilegal ya que su captura está prohibida en toda la Unión Europea desde 1999 bajo multa de 150.000 € y 2 años de prisión.
Y todo por una receta que desde el s. XVII sigue un macabro proceso que comienza cuando los capturan ilegalmente, meten en una oscura caja y ceban sin descanso, día y noche para que engorden desmesuradamente hasta convertirse en verdaderas bolas de grasa. Veinte días mas tarde los ahogarán en un vaso de Armagnac para después ser asados y servidos en selectos restaurantes que pueden cobrar 150€ por su consumo ilegal. Consumo que sigue otro ritual: ponerse una servilleta de lino en la cabeza para oler y saborear el plato. Todo de forma ilegal.
Juvenil de escribano hortelano.
La familia de escribanos hortelanos se mueven entre los arbustos mientras currucas zarceras y mirlos comunes deambulan en busca de comida a la vez que un grupo de gorriones chillones se levantan asustados ante un alcaudón real que se posa muy cerca de ellos; un cuco observa desde la rama de un roble a sus posibles presas sobre las que se lanza ágilmente en la intrincada red de escobas y brezos.
La familia de escribanos hortelanos abandonará la zona el próximo otoño y se arriesgará a pasar por un territorio francés en el que son perseguidos de forma ilegal para satisfacer los mas exigentes paladares.
(Parte de la información para la realización de esta entrada ha sido sacada del artículo escrito por Marc Casanovas en la página traveler.es).