domingo, 17 de marzo de 2013

Pollos de mirlo tempraneros.
Hace unos días mi amigo Fernando, gran amante de la naturaleza y de la fotografía, me avisó de la presencia de una pollada de mirlos cerca de su trabajo. Los mirlos, normalmente, son muy tempraneros en su primera puesta del año pero estos se habían adelantado mucho, más de lo normal, teniendo en cuenta el mal tiempo que había hecho en el último mes.
Al día siguiente del aviso, según llegaba de trabajar, me acerqué a ver si los veía. Al poco de estar en el jardín, en pleno centro de Zamora, y ante la extraña mirada de mucha gente, comencé a oir el reclamo típico de un pajarillo cuando pide comida desesperadamente. Me guié por el sonido y allí estaba. Un pequeño mirlo debajo de un seto pidiendo insistentemente comida a sus padres.
Pequeño pollo de mirlo común esperando su turno para alimentarse.
Poco a poco aparecieron más. Había tres pollos volanderos que no paraban de pedir comida constantemente a unos padres que se veían perseguidos por los jardines y se afanaban, sin descanso, en picotear el suelo en busca de cualquier gusano, insecto, semilla o lombriz que pudieran encontrar y así dárselo a uno de los pequeños mirlos que les seguían fielmente allá donde fueran.
Los tres pequeños mirlos esperando que el mirlo macho les llevara comida.
Los tres son diferentes, seguramente hayan nacido en un intervalo
de 3 días entre el primero y el tercero y eso, se nota, sobre todo
en el plumaje.
¿Cuándo han criado esta pareja de mirlos? Si estos tres pequeños pollos tienen unos 15-20 días, más otros 15 días de incubación nos estamos acercando a algo más de un mes; por lo tanto hablamos de principios de febrero cuando comenzó la puesta. Lo normal es que estos pequeños hubieran nacido, como muy pronto, a finales de marzo, principios de abril que es cuando los científicos sitúan la media de nacimientos de mirlo común pero estos habían nacido un mes y algo antes de lo normal, además, teniendo en cuenta que el tiempo en febrero ha sido desapacible y frío.
Hembra cebando a uno de los pequeños.
Rápidamente aparece un segundo pollo a esperar un alimento...
...que no tarda en llegar. La hembra cierra el ojo para evitar un
posible picotazo ante el nerviosismo del pequeño mirlo.
Los tres pequeños perseguían sin descanso a sus padres que los cebaban constantemente, bastante más la hembra que el macho que se marchaba más lejos o se subía a un edificio cercano; en cambio la hembra, nunca abandonó la zona de jardines en la que se movían los tres pequeños mirlos.
La gente seguía pasando sin reparar en los pequeños mirlos, solamente miraban, con cara entre extraña y sorprendida, a un personaje agachado con un cámara haciendo fotografías. En uno de esos momentos me fijé que el macho tenía alguna pluma blanca (sobre todo en el obispillo y en un lateral) ¿podría ser un mirlo leucístico? ¿Estaba empezando a tener plumas blancas?
Normalmente los mirlos crían muy cerca de donde nacen y, curiosamente, este mirlo había criado en el mismo sitio en el que llevo viendo al “mirlo blanco” desde principios de 2011. ¿Sería un descendiente de aquel?
"Mirlo blanco" que llevo viendo desde principios de 2011.
Este nuevo mirlo es un posible leucístico, no albino. El leucismo es una rareza genética debida a un gen recesivo, que le da el color blanco. Esta particularidad genética puede tener diferentes grados. El mirlo blanco que llevo viendo desde 2011 tiene un grado muy alto de leucismo porque está muy blanco ya que, según pasa el tiempo, se va poniendo más blanco.
En el leucismo la pluma es completamente blanca o completamente coloreada, no hay plumas “a medias”. Para que sea visible (fenotipo) este color blanco, tiene que darse la coincidencia de que ese mirlo se empareje con una hembra que también lleve en sus genes (se muestre o no) ese gen recesivo que le provoca el leucismoPor lo tanto creo que hay muchas posibilidades que este nuevo mirlo posible  leucístico (habrá que seguir su evolución para confirmar su rareza genética) sea descendiente del otro.
El macho coge unas lombrices y...
...se las lleva a uno de sus pequeños que estaba en un árbol cercano.
Siempre es apasionante observar el comportamiento de los animales y así lo hice ese día y al siguiente. Pudiendo ver como el mirlo macho ejerció de dominante del territorio en un momento determinado en el que otros dos machos se aproximaron demasiado a lo que él consideraba suyo. 
Pero la mayor agresividad de la pareja de mirlos la pude comprobar cuando una urraca se aproximó a uno de los pequeños. Inmediatamente, tanto el macho como la hembra, se pusieron tremendamente agresivos con la urraca pero lo hicieron de una forma organizada. El macho se lanzó a por la urraca directamente, como un poseso, y la hembra hizo lo mismo pero siempre se interponía entre la urraca y el pollo que se acurrucó en una rama. Con esa acción conjunta de defensa-ataque-protección expulsaron a la urraca que podría haberse convertido en un serio enemigo para sus crías.
El pequeño mirlo reclama...
...un alimento que su madre le lleva.
Esta escena se puede ver en nuestros jardines y parques.
Solamente hay que fijarse y dejarles tranquilos. Eso se llama respeto.
Otro comportamiento curioso fue la manera que tienen los animales de enseñar a sus crías. En un momento determinado, la hembra de mirlo, se puso a escarbar en el suelo en busca de comida pero esta vez no cogió nada y se lo llevó a uno de los pollos, sino qué comenzó a reclamarlo. El pequeño mirlo llegó y cogió la lombriz que había dejado al descubierto la madre. Le acababa de enseñar de donde coger comida. Acto seguido, la hembra escarbó y, el pequeño, la imitó. Estaba enseñándole a buscar comida.
Hembra con unas lombrices recién sacadas del jardín.
La tarde que los vi por primera vez tuve una nueva y agradable sorpresa. Volví a ver al “mirlo blanco” volando en un jardín particular. Seguía vivo. No lo había vuelto a ver desde septiembre de 2012 y tenía dudas que siguiera vivo ya que este mirlo tiene unos cuatro o cinco años, edad que se considera la media de vida de estas aves, además, la última vez que lo vi tenía una herida en la nuca y podría haber sufrido cualquier percance. Espero seguir viendo a estos dos mirlos y poder seguir su evolución. 

8 comentarios:

  1. Pues si que se han adelantado!!!!!!
    El mirlo leucístico precioso.

    Saludos desde León

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    1. La verdad es que se han adelantado bastante (nunca los había visto tan pronto)y el mirlo blanco es muy curioso. Espero verlo algún tiempo más. Un saludo.

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  2. ¡Qué bonita crónica! Y qué bien nos explicas el comportamiento de la familia de mirlos, cada uno en su papel; además de enseñarnos lo sencilla que es la observación de la fauna sin interferencias, ni alteraciones de su vida cotidiana.
    Muchas gracias por tus enseñanzas y un saludo de 'ojolince y sra.' desde Pucela.

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    1. Me gusta observar a los animales y en la ciudad se pueden ver muchos, tanto en jardines como en el río. Animales que pasan desapercibidos y verlos es muy gratificante. Gracias y un saludo.

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  3. Magnífico texto y Preciosas fotos. Me quedo con unas cuantas. Muchísimas gracias, Maestro

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  4. Hola,tengo 1 mirlo,el otro murió no sé por qué. La madre le da de comer pero no estoy seguro de si darle yo.La madre no puede llevarlo al nido ¿Qué debería hacer?

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    1. Disculpa mi tardanza pero acabo de ver el mensaje. Te recomendaría que dejaras a la madre que lo alimente, a menos que lo veas muy débil, mal o en peligro. Un saludo y gracias por tu comentario.

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