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jueves, 26 de septiembre de 2019

10.620 visitas en un mes...Gracias.

Muchas gracias a todos. El pasado mes de agosto este humilde blog consiguió su record de visitas en un sólo mes: 10.620 visitas son todo un orgullo y una satisfacción enorme. Gracias a todos los que sois visitantes fijos, a los ocasionales y a los esporádicos. Gracias a todos porque alentáis la tarea de seguir llevando un blog con la mayor ilusión posible en unos tiempos en los que los blogs están de capa caída; las redes sociales, la inmediatez, han hecho que, poco a poco, magníficos blog que han sido referencia y guía, vayan desapareciendo. Todo cambia muy deprisa, quizás tan deprisa que muchas veces nos lleva por delante. Gracias a todos.
La mejor manera de agradeceros todas estas entradas es con diferentes historias ocurridas, precisamente, en ese mes de agosto; pequeñas historias, de animales sencillos que viven en nuestros bosques, ríos y campos, animales que no conformarán grandes noticias ni portadas pero son tan importantes como el que más, aunque no tengan tanta fama ni parangón mediático.
En la primera historia la protagonista es una liebre. Todo el mundo conoce como es pero cuando se la enseñas y tu hija la ve por primera vez, es un momento verdaderamente especial. Así ocurrió una tarde de agosto en la que apareció muy cerca de nosotros.
Anochecía y las largas orejotas la delataron entre las hierbas agostadas. ¿La veis? Pregunté, no, ¿Dónde está?, me respondieron. Ahí. Un gran sí de emoción se esbozó en una pequeña carita que la miraba sorprendida, la había visto.
La playa de Villardeciervos estaba llena de gente que permanecía al margen de un enorme lagarto ocelado que se dedicaba a comer las sobras de la comida de los humanos que habían estado por su territorio.
¿Nadie lo veía? ¿Cómo era posible? Era un hermoso lagarto ocelado que se estaba poniendo morado a jamón serrano. Él comía. Yo lo observaba. ¡Qué difícil es ver! ¿Por qué no nos enseñan a ver? Hay tantas cosas hermosas que poder descubrir y apreciar en la naturaleza…
El ratón de campo, ese minúsculo roedor que es la base de la alimentación de gran cantidad de animales. Ese minúsculo roedor que se caricaturiza y dibuja en numerosas series y películas. A ese pequeño roedor también lo vio mi hija por primera vez y, fue ella, quién lo descubrió y me llamó corriendo para que fuera a verlo mientras comía tranquilo.
Nos sentamos muy cerca y le expliqué lo que estaba haciendo. Ella lo miraba curiosa. Lo miraba sorprendida. Lo había descubierto ella.
Otro momento mágico fue el encuentro con una cierva a muy poca distancia. No me lo podía creer. Estaba comiendo en la misma cuneta. Paré el coche en un camino cercano. Me bajé con mucho cuidado y me acerqué.
La cierva ni se inmutó. Siguió comiendo. Nos separaban tres metros escasos. Comía tranquila. Me senté y me quedé absorto mirándola. No me temía. Lentamente se separó hasta los siete u ocho metros, entre las escobas y siguió comiendo. Ahí levanté la cámara y la fotografié, antes, simplemente disfruté del momento.
¿Y qué decir cuando tu hija ve un grupo familiar de lobos? Eso es tan especial qué, seguramente, tenga una entrada propia.
Podría seguir contando más y más encuentros diferentes con los que la naturaleza nos brinda, con los que la naturaleza nos obsequia. Disfrutarlos. Simplemente hay que disfrutarlos y apreciarlos. Gracias a todos por estar ahí.

lunes, 16 de septiembre de 2019

¡Sigue la gaviota de Sabine en Villafáfila!

Ha pasado una semana desde que Cristian Osorio (nuevamente enhorabuena y gracias) dio la noticia de la aparición de una gaviota de Sabine en las Lagunas de Villafáfila y, para nuestra alegría, sigue en el mismo lugar. Lugar al que he acudido en varias ocasiones para poder observarla y, cada vez que la veo, más me admira su belleza y más me sorprende que haya llegado hasta aquí.
Se muestra tranquila, pasa la mayor parte del tiempo alimentándose sin parar, haciendo pequeños vuelos en la balsa o hasta la miseria de agua que sale hasta la Salina Grande que, como toda Villafáfila, está completamente seca.
A ver a la preciosa y rara gaviota han venido aficionados de diferentes puntos de nuestra comunidad y fuera de ella. Gente que se admira de que se encuentre aquí y se pueda disfrutar tan cerca. Admirar su belleza, poder ver sus detalles: su aro rojo alrededor del ojo, su collar negro sobre la cabeza gris, sus delicadas patas negras, su pico negro y amarillo, su gris, blanco y negro de las alas. Un auténtico privilegio poder admirarla. Como una imagen vale más que mil palabras ahí van unas cuantas para que podáis contemplar toda su belleza.


miércoles, 11 de septiembre de 2019

¡Gaviota de Sabine en Villafáfila!

Ayer por la tarde Cristian Osorio lanzó la bomba: una gaviota de Sabine estaba en las Lagunas de Villafáfila (enhorabuena Cristian). ¿Una gaviota de Sabine? ¿¿Una gaviota de Sabine?? No me lo podía creer. Una gaviota pelágica, que vive en alta mar y que solamente toca la costa para criar era algo verdaderamente impresionante. Si ya es difícil verla en la costa, verla en el interior es prácticamente imposible; así es que había que intentar verla y esperar que al amanecer no se hubiera marchado.
La noche iba dejando paso a una luz suave que iluminaba lentamente la pequeña laguna en cuyo borde nos juntamos Manuel Segura, Juanjo González, J. Alberto Fernández, Iker Fernández, Manuel Rodríguez y yo con la esperanza de ver a esta preciosa gaviota que, había visto, una sola vez anteriormente, en una salida pelágica desde Santoña, pero verla aquí, en tu casa, en el interior, era algo verdaderamente especial y único.
“Sigue aquí”. Fue la escueta y concisa frase que me dijeron al llegar. Ahí estaba. Alimentándose incansablemente de todos los insectos que había flotando en el agua mientras varios zampullines comunes y cuellinegros se sumergían como pequeños buzos y las fochas se movían nerviosas en cuanto la gaviota se les acercaba.
La gaviota de Sabines es pequeña, elegante y hermosa. Cabeza gris oscura, pico negro con la punta amarilla, círculo rojo alrededor del ojo, collar negro fino en época nupcial (a este ejemplar se le ve perfectamente), cola ahorquillada, espalda gris oscuro y alas blancas y negras hacen que sea una de las gaviotas más bonitas del mundo y, teníamos la inmensa suerte y privilegio, de ver delante de nosotros.
Pasado un tiempo se acicaló cuidadosamente, estiró las alas y alzó el vuelo. Un vuelo elegante que le llevó a dar varias vueltas y marchar hacia la Salina Grande; momento en el que creímos que iba a desaparecer pero no, dio la vuelta y volvió a bajar al mismo lugar.
Gracias Manolo por tu preciosa fotografía.
La gaviota de Sabine alcanza el plumaje de adulto a los dos años como este ejemplar que nos mostraba toda su belleza y elegancia. Era la primera cita tanto para Zamora como para Castilla y León. La especie 336 para Zamora y la 393 para Castilla y León (gracias Alfonso Rodrigo por los datos).
Verla aquí, en el interior, es complicadísimo y muy, muy raro; es casi mas fácil encontrar una aguja en un pajar. Cría en Alaska, Groenlandia y Canadá; al final del verano, las aves que crían en el este de Canadá y Groenlandia, se desplazan hasta las costas del oeste de Europa y África donde pasarán el invierno para volver después a sus zonas de cría. Seguramente el temporal la haya desplazado hasta nuestra tierra.
Cuando marché allí seguía: descansando, alimentándose y reponiendo fuerzas para emprender su viaje de vuelta a alta mar, a su vida pelágica, a su vida alejada de la costa. A una vida que tuvo un alto en el camino en una laguna perdida del interior penínsular. Gaviota de Sabine que hemos podido disfrutar enormemente y apreciar la belleza de una de las gaviotas más bonitas del mundo.

martes, 3 de septiembre de 2019

Libélulas, caballitos y los niños.

El mes de julio es mi primera parte del verano que paso en las Convivencias Medioambientales celebradas en Puebla de Sanabria desde hace muchos años. Mes en el que los niños son los verdaderos protagonistas. Mes en el que su curiosidad innata es sorprendente; son verdaderas esponjas que escuchan todo lo que les cuentas sobre la naturaleza, que preguntan, que te llaman cuando aparece cualquier bicho, como dicen ellos, que aprenden a ver lo que antes ni siquiera miraban.
En esta entrada quiero hablar de las libélulas y los caballitos; algo que les llama poderosamente la atención ya que los estamos viendo constantemente. Tema sobre el que aprendo con ellos ya que aparte de características anatómicas y diferencias entre ellos, conozco sus ciclos vitales y poco mas. No diferencio especies y Sanabria es un verdadero paraíso para estos seres por lo que quiero agradecer enormemente a Miguel Rodríguez su paciencia, atención y sabiduría al preguntarle sobre las que conseguía ir fotografiando. Gracias Miguel, sin ti hubiera sido imposible.
Lo primero que les explico a los niños son las diferencias entre caballitos y libélulas ya que para ellos es todo lo mismo y se sorprenden cuando se dan cuenta que no, que hay importantes diferencias que ellos pueden ver rápidamente y a simple vista.
Les explico que los dos son odonatos pero que pertenecen a diferentes subórdenes y ahí comienza la primera diferencia a simple vista: sus alas.
Libélula: Orthetrum cancellatum.
Las libélulas, en reposo, las tienen extendidas perpendicularmente a su cuerpo mientras que los caballitos del diablo las tienen pegadas a lo largo de su cuerpo.
Caballito del diablo: Erythromma lindenii.
Con esta pequeña indicación las diferencian perfectamente. La siguiente son sus ojos: las libélulas los tienen en la parte frontal de la cabeza y los caballitos los tienen uno a cada lado de la cabeza.
Libélula:Onychogomphus forcipatus.
Caballito del diablo: Calopteryx xanthostoma.
Estas dos explicaciones son suficientes para que los diferencien. A partir de ahí cada vez que ven uno dicen orgullosos lo que es.
Evidentemente hay mas diferencias que les explicas posteriormente como la distancia de vuelo, el tamaño, la envergadura…pero las dos primeras son determinantes para ellos.
Una vez que, más o menos, los diferencian, su siguiente pregunta es: ¿y salen del agua?
Eso les fascina. No se pueden imaginar que tanto libélulas como caballitos nacen dentro del río o del lago.
Le explicas su ciclo vital y les fascina saber que ponen los huevos en el agua, que crecen bajo su superficie (durante incluso años) y que, en un determinado momento, salen andando, se anclan a una roca y ahí se produce la metamorfosis mediante la cual salen con la forma que conocen. Hemos tenido la inmensa suerte de ver todo el proceso; les sorprende y fascina a partes iguales. En las siguientes imágenes podemos ver todo el ciclo vital de estos increíbles seres.
Acoplamiento de Onychogomphus uncatus.
Como nota curiosa están en el pelo de una mujer.
Puesta de huevos de Erythromma lindenii.
Tres imágenes de una Gomphus graslinii saliendo.
Les cuentas que son más antiguas que los dinosaurios, que surgieron hace más de 300 millones de años y que son verdaderos prodigios en vuelo; que vuelan en todas las direcciones, que pueden ir muy rápido y aguantar horas volando.
Les abres a un mundo que no tenían ni idea y, además, les inculcas que deben de respetarlas, que no nos van a hacer nada.
Esta apertura a este mundo me ha hecho conocerlo a mí un poco mas. Admiro a los que son capaces de diferenciarlas, a mí me parece tremendamente complicado. Hasta el momento de esta entrada he conseguido ver veintiuna especies diferentes. Especies fotografiadas e identificadas por Miguel Rodríguez, sin el que hubiera sido imposible (gracias Miguel).
Trithemis annulata (macho).
De entre ellas la primera que quiero destacar es la Trithemis annulata. Especie africana que pude ver en Villardeciervos y que resultó ser la segunda cita de esta especie para la provincia de Zamora.
Días después Miguel Rodríguez y Cristian Osorio acudieron hasta allí y constataron la reproducción de esta especie en ese lugar. Enhorabuena.
Trithemis annulata (hembra).
Gomphus graslinii.
Otra de las especies más importantes y que, personalmente más me gusta, es la Gomphus graslinii. Una auténtica preciosidad endémica de la península ibérica y Francia; pequeña joya que tenemos en nuestra provincia. Joya que se encuentra en la lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) catalogada como "casi amenazada". Es un endemismo europeo, exclusivo del sur de Francia y de la Península Ibérica. Según el trabajo realizado por Mónica Azpilicueta, Adolfo Cordero y Francisco J. Ocharan: “En la Península Ibérica había sido citado de Cea, Portugal (Mclachlan, 1880), y solo a partir de 1970 han comenzado a aparecer citas españolas. El esquema que se deduce de estas citas recientes, es que la especie se halla repartida por buena parte del país, especialmente en su mitad oeste. En efecto, ha sido observada en Andalucía (Cádiz, Córdoba y Jaén), Meseta Sur (Cáceres), Meseta Norte (Salamanca y Zamora), Galicia (Orense y Lugo) y cuenca del Ebro (Navarra)”
Dentro de la provincia de Zamora es aquí, en el entorno del Lago de Sanabria, el único punto en el que se puede localizar.
Gomphus graslinii comiéndose un caballito del diablo.
Especie que hemos podido ver cazar en la Playa de los Enanos. Cazar un caballito del diablo que capturó en vuelo para bajar y comérselo en el suelo, delante de nosotros, ante la perpleja mirada de los niños que no daban crédito y, algunos recordaban, el verano pasado, cuando pudimos ver la misma escena pero capturando y comiendo una mariposa nocturna o como una Onychogomphus uncatus cazaba hormigas y pequeños escarabajos al rececho. Se quedaba quieta y, cuando pasaban, los cogía rápidamente con una enorme habilidad. 
Gomphus graslinii comiéndose una mariposa nocturna.
Onychogomphus uncatus comiéndose una hormiga.
Veintiuna especies, cada una con su pequeña historia. Veintiuna maravillas que he podido encontrar sin ir a buscarlas, simplemente son las que hemos ido viendo por donde estábamos pasando. Ver. Es lo que muchos niños se han dado cuenta que no hacían; ¿por qué nadie les enseña a ver las maravillas que tenemos a nuestro alrededor?