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martes, 29 de marzo de 2022

El baño de los rabilargos.

Llovía suavemente. Una lluvia fina, elegante, discreta que parecía caer pidiendo perdón, sin prisa pero sin pausa; lluvia que caía suavemente sobre el pinar que la recibía con los brazos abiertos. Un charco llamó mi atención en mitad del camino. Esperé. La lluvia dio una tregua y el charco comenzó a cobrar vida. Un precioso rabilargo se acercó cuidadosamente hasta el borde y bebió tranquilo, despacio.
El rabilargo es ese córvido que no es oscuro como sus parientes cercanos los cuervos, grajillas o cornejas incluso las urracas que destacan con su blanco inmaculado quedan atrás ante los preciosos colores de este córvido de alas y cola azul, cabeza negra, dorso marrón grisáceo y pechera blanca.
Una vez saciada su sed era tiempo del baño. Cuidar su plumaje es esencial para las aves así es que el precioso rabilargo de un pequeño salto se metió en mitad del charco y comenzó a sumergir la cabeza, agitar las alas y retorcer su elegante cuerpo que lanzaba agua en todas direcciones cual perro mojado retorciéndose desde la punta de la cola hasta la cabeza.
En la provincia de Zamora la población de rabilargos está muy concentrada en la zona entorno a Toro (Montelarreina y pinares al sur de Toro hacia la Guareña). Rabilargos de la península ibérica que son una auténtica isla en la distribución mundial de esta especie.
El área de distribución del rabilargo va desde Asia Central hasta Corea y Japón, desde esa zona hasta nuestros rabilargos de la península ibérica nada de nada, entonces: ¿Qué hacen aquí? ¿Cómo han llegado hasta nuestra tierra? ¿Cómo es posible que haya dos poblaciones con más de 8.000 km de distancia entre ellas?
El rabilargo terminó de bañarse y, automáticamente, comenzaron a llegar rabilargos desde diferentes lugares para meterse en el agua comenzando un frenético baile de saltos, vuelos cortos y revolcones en el agua del charco que parecía cobrar vida propia. Entraban, salían, salpicaban, se perseguían, volaban alegres en una danza en la que estaban disfrutando de un baño colectivo hasta que sonó la voz de alarma y desaparecieron por arte de magia.
En 2002, Cardia y Fok et. al. llegaron a la conclusión que los rabilargos de la península ibérica eran una nueva especie (desde el punto de vista genético). Llegaron a la conclusión que las poblaciones intermedias entre nuestros rabilargos y los asiáticos fueron desapareciendo en los periodos glaciares quedando los de la península ibérica aislados, evolucionando hacia una especie diferente.
Según esta tesis, la población original de rabilargos habitaba en el interior de Asia hace más de un millón de años, cuando el clima era aún cálido. Al llegar la última glaciación, estos pájaros se vieron obligados a huir hacia el sur, donde todavía la temperatura era adecuada para su supervivencia. Un grupo se refugió en la península ibérica y otro lo hizo en el Este de la actual China”. (birding140.es)
Hasta ese momento la tesis más aceptada era que los rabilargos ibéricos habían sido introducidos por navegantes españoles o portugueses en el s.XVI que los trajeron desde el extremo oriente.
Terminado el baño, el grupo de rabilargos comenzó su búsqueda de comida en el pinar. Momento en el que la fina lluvia comenzó de nuevo a acariciar el pinar, cayendo de forma suave y tendida, inundando el ambiente con el agradable olor del suelo mojado en el que el grupo de rabilargos buscaba y buscaba su suculenta comida mientras el grave cántico de una abubilla sonaba entre los pinos y varios milanos negros planeaban en el cielo. La lluvia caía y su vida proseguía tranquila.

sábado, 2 de marzo de 2013

En el territorio del lince III.

Esta nueva entrada acerca del territorio del lince va a ir dedicada a los pequeños pájaros que pueblan los montes, los valles y los roquedos de esa magnífica sierra que rebosa vida por los cuatro costados. Evidentemente hay más de los que voy a enumerar pero hablaré de los que pudimos disfrutar a lo largo de los días en los que buscábamos al gran gato rabón.
Pito real cantando.
Entre los más comunes y escandalosos pudimos ver a los rabilargos, los pitos reales y las urracas. Los primeros son muy abundantes y vistosos, los segundos estaban reclamando constantemente y las terceras son un indicador que no hay que despreciar cuando buscas al lince ya que en muchas ocasiones te pueden indicar donde está el tan deseado y buscado lince ibérico.
Rabilargos buscado de comer.
Perdiz roja.
Otras que estaban como locas cantando eran las perdices. Constantemente se oían los canticos de los machos subidos en alguna peña o se veían parejas corretear entre las hierbas.
Entre las currucas pudimos ver y disfrutar de la curruca cabecinegra, la capirotada y la rabilarga que se movían constantemente entre los arbustos y los árboles.
Curruca cabecinegra.
Curruca rabilarga.
Los herrerillos comunes y capuchinos, verderones, verdecillos, las tarabillas comunes, los carboneros comunes y garrapinos, mosquiteros y pinzones comunes o los petirrojos no paraban de cantar y moverse sin descanso como si les hubieran dado cuerda.
Carbonero.
Hembra de tarabilla común.
Macho de tarabilla común.
Pinzón común.
Petirrojo.
Herrerillo capuchino.
El comienzo de la primavera tenía alterados a muchos de los habitantes de la sierra que marcaban territorios o buscaban pareja desesperadamente.
Las chovas piquirrojas chillaban por encima nuestro o se posaban en los roquedos cercanos y el roquero solitario se exhibía orgullosamente sobre las rocas mientras un zorzal charlo nos miraba entre intrigado y sorprendido.
Roquero solitario.
Zorzal charlo.
La vida se movía sin descanso. El cántico de los pájaros, sus colores o sus vuelos acrobáticos nos dejaban impresionados ante tal cantidad de biodiversidad. Las muy abundantes palomas torcaces pasaban en buenos bandos o los estorninos negros y pintos o los solitarios mirlos comunes se mostraban sin descanso.
Abubilla.
De alguna abubilla, triguero, mito, avión común y roquero también pudimos disfrutar en este sin fin constante de pájaros y más pájaros que aparecían y desaparecían tanto donde nos encontrábamos apostados como en los caminos hasta llegar allí.
Triguero.
Más de cuarenta pájaros diferentes pudimos observar y disfrutar. Pájaros que viven en el territorio del lince, un lugar privilegiado y hermoso que tenemos la responsabilidad de conservar.