lunes, 4 de junio de 2012

La autovía.
La construcción de una autovía o el AVE supone un corte en las rutas de los animales salvajes, en sus recorridos cotidianos que vienen de generación en generación. En mi opinión, los animales son bastante más listos de lo que nosotros creemos o muchos piensan. Estoy convencido que si a un animal salvaje, una autovía o el AVE, le cortan su territorio habitual por el que se desplaza regularmente, os aseguro que se adaptará, buscará la manera de cruzarla, de sortearla o de esquivarla para seguir con su rutina habitual.
No voy a entrar en la peligrosidad, un hecho real, del cruce de fauna en ciertas carreteras de nuestra provincia, sino que me voy a limitar en poner unos ejemplos de cómo se adaptan los animales a estas nuevas infraestructuras. Por supuesto un consejo. Cuando vayáis por carreteras de cruce de animales (suelen estar señalizadas) lo primero que hay que hacer es reducir la velocidad, así evitaremos, o por lo menos minimizaremos situaciones comprometidas y peligrosas que pueden causar daños para los animales y, sobre todo, para las personas, bastante graves.
Un ejemplo claro es lo que me pasó el otro día cerca de Villanueva de Valrojo. Delante de los faros de mi coche cruzaron, a las 10 de la noche, 10 rayones y 6 jabalís adultos. Tuve que pararme y dejarlos pasar. Acto seguido, a los 3 minutos, me adelantó un coche pequeño, con un chico joven, a toda velocidad. ¿Qué hubiera pasado si pasa cuando los jabalís están cruzando la carretera?, ¿o si me da a mí por estar orillado, con las intermitencias mientras pasa? ¿o si pierde el control y se da contra otro coche que viene en dirección contraria? La verdad es que hay tener un poco más de cordura cuando se circula por estas carreteras y más este que, seguramente, era de la zona y sabía que por allí pasa constantemente fauna.
Como iba diciendo, voy a hablar de algunos ejemplos de la adaptación de los animales a las autovías y al AVE. Un ejemplo claro son la cantidad de aves que se esconden y hacen sus nidos en los puentes de las autovías y, sobre todo, los conejos. ¿No os habéis dado cuenta de la cantidad de conejos que hay en muchos tramos de autovía? Estos animales se han metido en las medianas y laterales de las autovías. Y lo han hecho porqué allí están a salvo de cazadores, ya sean de escopeta o de carnívoros como los zorros (aunque no de todos ya que algunos entran). Allí dentro están protegidos de ellos, aunque los milanos, águilas y aguiluchos los sigan controlando pero así, los conejos, solamente tienen que controlar un peligro, el que viene del cielo.
Huras de conejos en la autovía.
Peligros reales como pude observar no hace mucho, en el que un águila real se estaba comiendo,  tranquilamente, un conejo, en el arcén de una autovía zamorana y los restos que dejó, los terminó de comer, horas más tarde, un milano negro.
Los animales cruzan las autovías y el AVE; aprenden a hacerlo. Cruzan por pasos elevados o subterráneos e incluso por puentes utilizados por los coches. Buscan los sitios menos peligrosos por los que pueden pasar y saben, aprenden, que meterse en una autovía es una ratonera y la muerte casi segura para ellos. Lo saben porqué es algo del hombre, algo que supone un peligro claro e inminente, nos huelen y, normalmente, huyen. Hay veces que se adentran y, casi siempre, mueren, provocando un accidente peligroso para los ocupantes del vehículo.
Me dirigía, como todos los días, por la autovía Zamora – Toro, al poco de abrirla. Delante de mí, un coche, a unos 70 metros. Según llegamos a la salida hacia Fresno de la Ribera aparece un enorme jabalí al cual no puede esquivar y se lo lleva por delante, matándolo en el acto. A los ocupantes del coche no les pasó nada pero el susto no se lo quitó nadie. Este caso de adentrarse en la autovía seguramente sucedió porque el animal se despistó y no conocía aquella nueva infraestructura. Desde ese día no he vuelto a ver ninguno más pero sí a algún zorro, que anda detrás de los conejos, o a algunos perros vagabundos.
Si los conejos se han sabido adaptar el resto de animales, normalmente, también. Así, los pasos, tanto por encima como por debajo de la autovía o el AVE, son utilizados normalmente por multitud de animales que han aprendido a pasar por allí. Si pincháis aquí veréis varios ejemplos.
Lobo cruzando por un paso elevado. (Autor de la fotografía: Herranz et al)
El lobo es un animal muy inteligente y cruza las autovías o el AVE. Hace no mucho un grupo de amigos pudieron comprobar cómo un lobo, a las doce de la mañana, cruzaba por debajo de las obras del AVE. Sabía por donde iba. Había aprendido a pasar por allí. Lo mismo ocurrió con otro lobo que pude ver como cruzaba por debajo de la carretera, por un paso de agua. Sabía a dónde iba, os lo aseguro. Pero quizás el ejemplo más conocido fue un artículo que salió en la revista Quercus, hace algunos años, de un lobo radiomarcado que habían estudiado durante años y había cruzado la autovía unas diez veces (no recuerdo el número exacto, pero si dais con el artículo leerlo. Os lo recomiendo).
Sí. Las autovías y el AVE cortan las vías de comunicación de la fauna pero menos de lo que creemos. Estoy convencido que los animales se adaptan y son capaces de minimizar estos obstáculos.

2 comentarios:

  1. Has expuesto un claro ejemplo de que la selección natural sigue su curso en la naturaleza y el hombre incide directa o indirectamente, para que esa selección avance más deprisa de lo que cabría esperar.
    Un saludo desde Pucela.

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    1. Creo que los animales se adaptan más de lo que pensamos.Muchas gracias por seguir el blog y aportar vuestros sabios comentarios entrada tras entrada.Un saludo.

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