sábado, 28 de noviembre de 2015

Ganso campestre en Villafáfila.
Ayer, por la tarde, he podido ver mi primera sorpresa de la temporada de gansos en las lagunas de Villafáfila, un precioso ganso campestre en el entorno de la laguna de Barillos.
El ganso campestre es un ganso realmente hermoso, es algo más pequeño que el ganso común, con la cabeza marrón oscura, las patas anaranjadas y el pico naranja con manchas oscuras.
Que lejos quedan los tiempos en los que los gansos campestres invernaban en la provincia de Zamora por miles, en 1968-69: 6.000 gansos campestres invernaban en la provincia de Zamora siendo uno de los lugares principales de invernada en España y su último reducto.
Ganso campestre el 22 de febrero de 2012.
Su número fue decayendo paulativamente en nuestra provincia, todavía en 1981 había 3.800 gansos campestres que continuaban viniendo a pasar el invierno, en 1982: 3.000, en 1983 se produjo una enorme bajada hasta los 1.400 ejemplares, en 1984: 925; 1985: 792; 1986: 450 y así hasta 1991, año en el que vinieron 157 y, desde ahí, hasta la actualidad solamente vienen ejemplares aislados, mezclados con los gansos comunes y no todos los años. (Todos estos datos han sido sacados de: “El ansar campestre y el ansar común en Castilla y León” de Mariano Rodríguez y Jesús Palacios)
Dos fotografías de un ganso campestre el 22 de abril de 2012.
Está decadencia absoluta, según los autores anteriormente citados, se produjo por diferentes razones: “…hayan encontrado mejores zonas de invernada en Centroeuropa y hayan preferido poco a poco quedarse en dicho lugar, en vez de en zonas más alejadas……modificaciones en su hábitos  de invernada…existe una notable coincidencia de fechas entre la Concentración Parcelaria de sus pastaderos y el comienzo de su declive, aunque no podemos afirmar que dichos hechos estén relacionados”.
Ganso campestre que durante muchos años estuvo
en el centro de interpretación de las lagunas de Villafáfila.
Foto tomada el 7 de enero de 2012.
Seguramente, un cúmulo de todas estas circunstancias (a las que se pueden añadir la caza o los problemas en sus zonas de alimentación), provocó su decadencia paulatina al igual que le está sucediendo al ganso común en los últimos años en los cuales, sus números, han bajado preocupantemente pero, lo primero que hay que tener en cuenta es ¿por qué vienen?
Foto tomada por Fernando García
 (al cual agradezco enormemente prestármela para esta entrada)
de dos gansos campestres el 20 de enero de 2006.
La razón fundamental de su venida es por la dificultad para encontrar alimento. Sus zonas se ven cubiertas por nieve, fuertes vientos y mal tiempo que provoca que la comida escasee, desaparezca o sea muy difícil encontrarla por lo que deciden desplazarse más al sur en su busca. Así, la razón fundamental de la disminución de gansos que viene hasta nuestras tierras en los últimos años es que tienen comida en la zona de Alemania y Holanda ya que grandes extensiones de tierra ganada al mar que se utilizaban para el cultivo de flores se están abandonando y dejando libres, con lo cual, en esas tierras crecen los pastos que son alimento para todos estos gansos que encuentran comida y, además, el invierno, tanto en Alemania como Holanda es, cada año, menos duro, con lo cual, se unen estas dos circunstancias para que miles de gansos no se muevan de esas zonas y los que bajan desde los países nórdicos se queden, en gran número, también allí.
Ganso campestre el 17 de marzo de 2012.
Cada año bajan menos gansos comunes que, además, llegan más tarde y se quedan menos tiempo.
Si cada vez vienen hasta nuestras tierras menos gansos también baja enormemente la probabilidad de que entre ellos aparezca algún otro tipo de ganso infiltrado que no sea el común como los gansos campestres, como este ganso campestre que comía tranquilamente entre un pequeño grupo de gansos comunes.
Los últimos gansos campestres vistos en las lagunas de Villafáfila fueron un ejemplar el 3 de enero de 2015 visto por Jordi Faus, otro ejemplar el 25 de diciembre de 2014 por Cristian Osorio y dos ejemplares que pude ver el 10 de enero de 2014. Como se puede comprobar son muy pocos ejemplares entre los miles de gansos comunes que llegan hasta nuestras tierras.
Dos gansos campestres el 10 de enero de 2014.
Comienza una nueva temporada de gansos en las lagunas, temporada que espero traiga más sorpresas aunque, las previsiones de llegada de gansos, según los datos de los últimos años, no sea muy halagüeña, pero, las previsiones están para romperlas y, me haría mucha ilusión y sería una gran noticia que este año se rompiera la tendencia a la baja de la llegada de gansos de los últimos años a España. Veremos...

7 comentarios:

  1. Hola José,

    Muy interesante la entrada!! Nos gusta tu blog!!! Te estamos muy agradecidos por compartir con nosotros la observación del ganso campestre, sin tu aviso no lo hubiéramos encontrado...gracias otra vez!

    Encontramos una grulla anillada y enviamos los detalles al que creemos es su anillador en Alemania. Quizás nos puedas decir tu a quién le podemos mandar esta observación en Villafáfila.

    Saludos desde Asturias!!

    Geoff & Anabel

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    1. Muchas gracias a los dos por visitar el blog. Esas observaciones hay que compartirlas. En el lateral del blog encontraréis mi email, mandarme un correo y os digo a quién debéis de mandar la observación. Un saludo y gracias.

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  2. Una buena noticia que, aunque con cuentagotas, aparezcan ejemplares de este especie por Villafáfila.

    A finales de mes me acercaré por ahí. A ver si se queda en la Reserva y lo puedo ver. Y de paso, a ver si coincidimos pajareando.

    Un saludo desde Donosti
    Alfredo

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    1. Hola Alfredo. De momento, como bien dices, aparecen en cuentagotas total. Hasta ahora hay pocos gansos pero por lo menos han aparecido un campestre y varios caretos. Cuando vengas mándame un correo por si nos podemos ver en las lagunas. Un saludo.

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  3. Hola amigo. No conocía esa problemática de los gansos campestres. Y he visto por esa zona muchos ejs. de Anser, pero creo que eran todos Anser anser.
    Abrazos

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    1. Hola Isa. La verdad es que fue una auténtica pena que pasáramos de unos miles a alguno de vez en cuando y más pena es todavía que, al final y si esto no cambia nos quedaremos sin ningún ganso. Un saludo.

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  4. ¡Qué ilusión nos hace siempre el encontrar uno de estos individuos entre el conjunto de los gansos comunes, durante la observación!
    Ojalá sea como dices y este año nos traiga buen número de ellos y unos cuantos infiltrados que ponen la nota de distinción entre el mar de uniformados.
    Muy buena tu disertación y tan bien documentada como nos tienes acostumbrados.
    Un saludo de 'Ojolince y Sra.'

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