lunes, 2 de enero de 2017

Historias de gaviotas por Gijón II y más.
En esta segunda entrada quiero contar las historias de las gaviotas sombrías que pudimos ver anilladas y leer su código en la bella ciudad de Gijón. Fueron seis gaviotas sombrías procedentes de Holanda (tres de ellas), Dinamarca, Inglaterra y España (Asturias) las que nos contaron su historia.
La primera de ellas es la más lejana. Es la V.TE2 que fue anillada como pollo por Tommy Pedersen en Dinamarca el 4-7-2016 y solamente tiene dos observaciones, una en su lugar de anillamiento y esta en Gijón.
La siguiente procede de Inglaterra y fue anillada como pollo por Peter Rock el 7-7-2015 y portaba anilla L+N, es una gaviota de segundo invierno.
La siguiente es asturiana, la AK9A, anillada en Gijón por el grupo ornitológico Mavea el 12-3-2016 siendo un ejemplar de primer invierno. Estaba enferma, se capturó, se recuperó, se anilló y se soltó nuevamente.
Las siguientes tres gaviotas son de procedencia holandesa. Anilladas todas por Roland-Jan Buijs.
La primera es la Z//M anillada el 29-6-2016 que solamente ha sido vista tres veces: una en Holanda y dos observaciones mías en Gijón.
La siguiente es la 13 en pata derecha y NEGRO en pata izquierda (ambas en la tibia), fue anillada como pollo el 6-7-2015 y ha sido vista 15 veces, todas ellas en Gijón.
La última está anillada solamente con anilla metálica número: 5509900 y fue anillada como pollo el 10-6-2016. Esta es su única observación hasta la fecha ya que para poder leerla hay que tener mucha suerte y poder ver el difícil número de la anilla metálica.
Esta dificultad es lo que hizo que se empezaran a anillar las aves, aparte de con su anilla metálica, con un código de lectura a distancia para poder leerlos más fácilmente y así tener mucha más información de ese ejemplar. Aún así no todas las aves que se anillan se les ponen las dos anillas, muchas de ellas solamente portan la anilla metálica como sucede con esta gaviota sombría.
Esta es la historia de las gaviotas sombrías pero siempre en Gijón hay mucho más. También vimos, aparte de las abundantes patiamarillas, una gaviota cana de primer año entre las sombrías (gracias Miguel Rodríguez por tu inestimable ayuda en la identificación). Preciosa gaviota que apareció casi al anochecer.
Casi al final del paseo marítimo los vuelvepiedras son unos simpáticos y pequeños habitantes que se mueven incansables por el paseo o entre las rocas de la orilla en busca de cualquier alimento disponible. Buscan. Encuentran. Se paran y comienzan a despegar la concha de la roca para darle la vuelta y extraer su preciada comida. Pero no están solos ya que siempre las garcetas comunes patrullan la misma zona al igual que un solitario chorlito gris, alguna aguja, cormoranes moñudos o un precioso negrón que se movía por la bahía.
El Martín pescador es uno de los alicientes del parque de Isabel la Católica ya que esta preciosa bala azulada es fácil de seguir y de ver en el parque. Hasta tres ejemplares diferentes pudimos ver moviéndose por la zona situándose en sus habituales posaderos. Un lujo poder ver esta preciosa ave.
Aparte de la fantástica colección de aves que tiene el parque hay muchos infiltrados que entran y salen de sus dominios. Aparte de las gaviotas pudimos ver porrones europeos y moñudos, pato cuchara, garcetas comunes, cormoranes grandes, fochas, gallinetas y las simpáticas ardillas que estaban afanadas en la recolección de comida para pasar el invierno.
También localizamos a una de las crías de la famosa pareja del parque: la barnacla canadiense y ansar indio que proceden de Inglaterra y que vienen todos los años volando desde allí para pasar una parte del año; en esta ocasión no estaban en el parque. (Si queréis recordar su historia pinchar aquí).
Los días pasaron rápidamente y nos despedimos del mar y de la bella tierra asturiana con un hasta pronto.

6 comentarios:

  1. Precioso reportaje!!! Mis mejores deseos para este nuevo año que acaba de comenzar. Un abrazo desde Cantabria. FELIZ 2017!!!

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  2. La Barnacla canadiense, anillada en Inglaterra permanece en el Parque de manera continua todo el año, junto con el ánsar indio, que tampoco pertenece a la colección de aves, sino que llegó de forma natural.

    De los 3 pollos que tuvieron hace unos años, sólo sobrevive el ejemplar de tu foto.
    un saludo

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    1. Muchas gracias Juan. Creía que se desplazaban en ocasiones a Inglaterra. Un saludo.

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  3. Siempre es interesante conocer la historia de las anillas...
    Buen reportaje Pepe.

    Feliz año!!
    Miguel.

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