martes, 8 de septiembre de 2015

Elanio azul y mucho más…
Hace unos días me dirigía a Puebla de Sanabria y en el camino pude ver cuatro preciosos ejemplares de elanio azul, una pequeña rapaz verdaderamente hermosa y espectacular de la que pude disfrutar a placer de algunos de ellos.
Esta preciosa ave vive en zonas abiertas, normalmente campos de cereales, donde pueda encontrar su comida favorita: los micromamíferos, pequeños reptiles y algunos pajarillos que pasan mucho tiempo en el suelo, además, necesita algún lugar desde el que poder otear a sus presas como postes de la luz o algún árbol que se encuentre diseminado por la planicie.
Hasta los seis meses los ojos del elanio azul son de color marrón, como así eran los de este ejemplar de las fotografías que me miraba tranquilo, sin aparente desconfianza ni temor ya que me dejó hacerle una preciosa serie de fotos, marchándome sin molestarlo, sin que se moviera de su atalaya. 
A partir de esa edad, los ojos del elanio adquieren el color rojo intenso de los adultos, ese color que te impresiona cuando lo puedes observar de cerca, esa mirada perturbante y profunda que no te puede dejar indiferente.
El elanio es originario de Asia y África. Hasta la década de los años cincuenta del s.XX no se encontraba en España. Su aparición se produjo por el aumento de las zonas de cultivos extensivos en los años cincuenta que eliminaron miles de árboles y los campos se destinaron a la agricultura. Así, la mecanización del campo, provocó que se ampliara la extensión de hectáreas, se abarcaba más terreno con la nueva maquinaria por lo que desaparecieron árboles y se ampliaron las zonas de cultivo extensivo. El habitat que necesita el elanio que, en los años setenta, comenzó a criar en nuestro país y, en los ochenta, se extendió hasta parte de Francia.
El elanio es de un tamaño parecido al de un cernícalo e incluso se cierne como él, es decir se mantiene quieto en el aire, en la vertical, donde se encuentra su posible presa, batiendo con fuerza sus alas y mostrándonos su portentoso color blanco inmaculado.
En Puebla de Sanabria, mi casa de adopción, pude disfrutar de un amplio y variado abanico de observaciones de las que me gustaría destacar algunas de ellas, unas por la singularidad de la observación y otras por su connotación sentimental como la del mirlo acuático que llevo viendo gran parte del verano.
´Mirlo acuático.
Mirlo acuático que es una verdadera gozada ver moverse por la cascada de aguas cristalinas del río Tera, como va de piedra en piedra o se sumerge en las frías aguas del río pudiéndose distinguir como, literalmente, camina por el fondo en busca de pequeñas larvas que son la base de su alimentación.
Andarríos chico.
Chorlitejo grande.
El mirlo acuático entra y sale del agua ante la atenta mirada de lavanderas blancas y cascadeñas, martín pescador, andarríos o chorlitejos que se afanan en buscar su sustento junto a los azulones que no dejan de mirar al cielo donde el águila calzada, el águila culebrera, el halcón abejero o el busardo ratonero patrullan el río en busca de una buena oportunidad que aprovecharán sin dudarlo.
Cigüeña negra, cigüeña blanca y garza real.
Otro que aprovechaba sus oportunidades era un juvenil de cigüeña negra que se movía lentamente en busca de peces a los que poder capturar, al igual que las garzas reales o las cigüeñas blancas pero, lo verdaderamente sorprendente, es ver pescar a las cornejas y a las urracas que han adquirido una peculiar forma de capturar pequeños peces, algo que nunca había visto hacer hasta este verano en el que las he podido observar en varias ocasiones.
Juvenil de cigüeña negra.
Otra de las observaciones más interesantes fue la de una preciosa águila pescadora en el embalse. Águila espectacular que pude ver como intentaba capturar algún pez, sin éxito, en un par de ocasiones; águila pescadora que había visto otras veces en la zona, águila pescadora que en estos días se deja ver en diferentes puntos de nuestra provincia y que es una verdadera maravilla poder disfrutar.
Cuatro buitres negros y dos leonados.
Este año los buitres negros se están dejando ver más por la zona; buitres majestuosos e imponentes que patrullan sin descanso en busca de algún animal muerto que les sirva de alimento; hace años pude disfrutar de ocho buitres negros juntos (número máximo que he podido ver a la vez) y este verano he podido observar cuatro ejemplares junto con mis grandes amigos Ernesto y Jose, ejemplares de los cuales uno de ellos estaba anillado con una anilla amarilla con dígitos negros.
Observaciones variadas, diferentes, majestuosas o fugaces que conforman un maravilloso elenco de variedad que hace que mi pasión por la naturaleza no decaiga.

7 comentarios:

  1. Que fotazas del elanio, son una pasada. Los buitres negros se están dejando ver por la costas de Cantabria, estamos desconcertados por aquí, pero bienvenidos sean. Buen reportaje, un fuerte abrazo.

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    1. Hola German. Muchas gracias. El elanio es un ave preciosa y tuve mucha suerte. Un saludo.

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  2. Que fotazas del elanio, son una pasada. Los buitres negros se están dejando ver por la costas de Cantabria, estamos desconcertados por aquí, pero bienvenidos sean. Buen reportaje, un fuerte abrazo.

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  3. Excelente crónica, las fotos del Elanio espectaculares, aunque a mi la que me ha. gustado han sido la de los Buitres negros, especie que se deja ver muy poco por León.

    Saludos

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    1. Hola J. Alberto ya os llegarán más y seguro que con vuestro olfato y buen ojo los pilláis. Un saludo y gracias por el comentario.

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  4. Entrañable crónica, porque reconozco los entornos de observación en esa zona del noroeste zamorano. El Elanio, hipnotizador. He observado Buitres negros en la zona, pero nunca cuatro posados. En cuanto a la Cigüeña negra, veo que mantiene su zona de reposo en las graveras de Puebla. Como siempre, excelente la crónica.

    Un saludo
    Alfredo

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