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miércoles, 15 de enero de 2020

¿Cómo anillan los ánsares comunes en Noruega?

Hace muchos años en una visita familiar a las Lagunas de Villafáfila, nos paramos a la entrada de la carretera que conduce a Otero de Sariegos. Una enorme bandada de miles de ánsares pastaban tranquilamente. La imagen me impactó y el ruido, cuando se levantaron, más todavía. Desde ese momento el ánsar forma parte de mis aves preferidas y desde 2012, que empecé a fijarme más en serio en las aves ha conformado una parte muy importante en mis observaciones e inquietudes.
Desde que en ese 2012 a observar mas detenidamente las aves, las aves anilladas me han atraído especialmente: sus historias, sus movimientos, su longevidad, su vida, etc.
En el caso de los ánsares me apasiona buscar entre los grandes bandos que llegan en invierno (cada vez menos), los individuos anillados. Seguir su estancia durante la invernada y conocer su vida, de la cual, a través de su historial, surgen verdaderas curiosidades e historias increíbles que no dejan de sorprenderme.
Este inverno me surgió una duda acerca de la lectura de un collar noruego y para intentar resolverla me puse en contacto con Arne Follestad, su anillador. Su rápida contestación, mi curiosidad y sus preguntas hicieron que hayamos entablado una serie de correos para hablar de ánsares. A raíz de estas conversaciones, surgió una nueva pregunta que siempre me había interesado: ¿cómo los anillan?
Antes de continuar me gustaría agradecer enormemente a Arne Follestad su predisposición, ayuda, información, fotografías y amabilidad a la hora de contestar a mis preguntas, sin él esta entrada hubiera resultado imposible pero sobre todo, aparte de lo que pueda plasmar en estas líneas, me quedará todo lo aprendido sobre el ánsar común. Muchas gracias.
Arne Follestad lleva anillando ánsares comunes desde 1986 y ha anillado hasta la fecha, la friolera de 4.609 ejemplares, algunos de los cuales en su migración anual han recalado en España.
Arne Follestad con un grupo de ánsares comunes recién anillados.
Ante estos datos me surgió una reflexión: “La enorme cantidad de ánsares que hay que marcar para que podamos ver aquí una mínima parte”.
Un ejemplo puede ser lo que está sucediendo este año. Año en el que Arne Follestad ha marcado 148 ánsares y aquí, en España, entre Doñana, La Nava y Villafáfila, se han visto 6, es decir, se han visto (en toda España) el 4,05% de los ánsares marcados en 2019; en Villafáfila hemos visto el 2,70%,  en la Nava el 1,35% y en Doñana ninguno.
Si nos referimos a los datos globales de ánsares comunes anillados cualquier año y, vistos en España en esta invernada, se han visto 19 ánsares comunes anillados en Noruega: 7 en las Lagunas de Villafáfila, 7 en la La Laguna de la Nava y 5 En el Parque Nacional de Doñana.
¿Cómo los anillan?
El periodo de anillamiento es, normalmente, entre junio y julio; para proceder a su marcaje lo hacen de dos formas: anillándolos de pollos o anillándolos de adultos en su periodo de muda.
ZA9 en su nido en una isla de Troms (Noruega).
En el nido: los ánsares comunes alcanzan la madurez sexual a los tres años, en ese momento buscarán una pareja con la que permanecerá toda la vida y comenzarán la cría de sus pequeños. El nido lo realizan en el suelo utilizando lo que tengan a su alrededor: hierba, musgo o brezos mezclados con plumas y plumón; pero a veces, de forma inusual, utilizan otro tipo de material (que tengan cerca) como pueden ser las piñas utilizadas por este ánsar en una isla Noruega.
La hembra se encargará de la incubación y el macho de la defensa del territorio. Al cabo de unos 28 días nacerán entre 4 y 6 pequeños ánsares que rápidamente abandonarán el nido para comenzar un corto periodo (ocho-diez semanas) en el que crecerán rápidamente. Es al final de este periodo cuando los jóvenes ánsares son capturados por Arne Follestad y su equipo antes de que puedan volar, y marcados con su anilla de metal correspondiente y su collar de lectura a distancia.
En el periodo de muda: todos los ánsares y todos los patos, pasan unos días durante el periodo de muda en los que pierden la capacidad de volar, debido a que sueltan a la vez todas las rémiges (plumas primarias, secundarias y terciarias) de las alas y las plumas de la cola. A este periodo se le denomina: la mancada. Estos ánsares inmaduros (menores de 3 años) o adultos que no han conseguido reproducirse esa temporada, están muy expuestos, por lo que deben protegerse de la mejor manera posible y lo hacen reuniéndose en lugares concretos: islas solitarias, fiordos protegidos o ensenadas seguras en las que nadan juntos por si hay un ataque de un águila de cola blanca, el depredador natural y único de los ánsares noruegos, ante la cual, darán la voz de alarma (muchos ojos ven más que uno sólo, por lo tanto hay más probabilidades de sobrevivir en grupo).
Grupo de ánsares comunes que están mudando las plumas.
Es, en ese momento de reunión, cuando se anillan otro buen número de ejemplares. Arne Follestad y sus colaboradores del instituto NINA (Norsk institutt for naturforskning: Instituto Noruego de investigación natural) llevan su pequeña barca hasta la orilla para dirigirse hacia los grupos de ánsares que nadan tranquilos en mitad de la ensenada. El día es elegido cuidadosamente ya que el mar debe de estar en calma total porque sino estuviera tranquilo tendrían muchos problemas a la hora de ver a los ánsares cuando salen de su inmersión, las olas les impedirían verlos y no podrían capturarlos. 
Los ánsares ante la llegada del bote actúan como si fuera la amenaza de un depredador y, rápidamente, se sumergen; según me comenta Arne Follestad, los ánsares son excelentes buceadores (algo que realmente me sorprendió).
El equipo de investigadores ha anillado muchos ánsares y sabe muy bien lo que tiene que hacer. Actúan rápido para poder capturarlos según emergen de su inmersión en  el mar. Una red especial (una especie de sacadera grande) les permite capturarlos sin ningún riesgo para los ánsares.
Una vez capturados son subidos al bote donde se procede a todo el ritual científico de medición, pesado y anotación de diferentes datos, así como el marcaje con su anilla metálica y el collar de lectura a distancia de color azul y dígitos blancos.
A medida que los van anillando se van dejando en el bote para soltar, a todo el grupo a la vez, nuevamente al mar.
GA5 después de ser anillado.
En su migración al sur
se ha visto  en España.
Al cabo del tiempo, si tenemos suerte, algunos de estos ánsares con collar azul los podremos ver en España, como es el caso de el GA5 anillado el 9 de julio de 2012 que fue visto en Extremadura ese mismo año o el LJ5 anillado el 17 de junio de 2016 que ha sido visto en El Rocío (Parque Nacional de Doñana) esta misma temporada (diciembre de 2019 y enero de 2020).
LJ5 después de ser anillado. En su migración al sur se ha visto en España.
En Las lagunas de Villafáfila en lo que llevamos de invernada se han podido ver siete collares diferentes que para el escaso número de ánsares que tenemos (mi estimación a finales de 2019 era de unos 2.400 ánsares) no nos podemos quejar.
Los ánsares noruegos vistos este año en Villafáfila han sido: ZU2(anillado en 2018)-VD3(2019)-UD5(2019)-UD6 (2019)-UE2 (2019)-LJ5 (2016)y LB2 (2018).
Ánsares anillados, ánsares viajeros, ánsares que recorren unos 3.000 kilómetros desde su lugar de nacimiento en Noruega hasta nuestras tierras. Ánsares anillados por Arne Follestad en un enorme trabajo de investigación que da como fruto un mayor conocimiento del ánsar común: sus movimientos, migraciones, longevidad,…; mi más sincera enhorabuena y gracias por toda tu amabilidad, paciencia y trabajo.

10 comentarios:

  1. Muy buen documento José 👋👋👋

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  2. Muy intetesante, como siempre en este rincón. Saludos

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  3. Me ha encantado, la verdad que es algo muy curioso y sorprendente. Enhorabuena a Arne Follestad por su gran investigación y a ti Pepe, por este y el resto de tus relatos sobre la naturaleza, que además de aprender mucho estas haciendo que lea, cosa que nadie en mi vida ha conseguido. Gracias amigo.

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  4. Gracias, Pepe. La información resulta tan accesible como interesante a las personas que como yo no sabemos nada de esta materia.
    Me gusta mucho lo que escribes y cómo lo haces. Se nota que eres maestro!!!!

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  5. Lo vi en la tele, una pasada. Gran reportaje Jose, un abrazo desde Cantabria.

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    1. ¿En la televisión? ¿En qué programa? ¿Cuando? Gracias por el comentario. Un saludo.

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  6. Esta entrada se me había pasado y la acabo de leer. Muy, muy interesante todo ese ramillete de detalles en cuanto al los ánsares. Y un lujo haber podido contactar con Arne Follestad, responsable del programa de anillamientos en Noruega.

    Un saludo desde Donosti
    Alfredo

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    1. Hola Alfredo. Muchas gracias. Ha sido un lujo poder hablar con alguien que posee tantos conocimientos y experiencia.

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