miércoles, 6 de marzo de 2013

Las malditas Juntas de Extinción de animales dañinos.
Llevo mucho tiempo con ganas de hacer una entrada acerca de este tema y por fin me he decidido. Antes de comenzar me gustaría hacer hincapié en que todos los datos que aparecen en esta entrada  provienen del magnífico trabajo realizado por Eduardo J. Corbelle Rico y Eduardo Rico Boquete titulado "La actividad de las Juntas de Extinción de animales dañinos en España (1944-1968)".
Las Juntas de Extinción de Animales Dañinos forman parte de uno de los períodos más tristes, dolorosos y de consecuencias más terribles, a nivel medioambiental, de la historia de nuestro país.
Durante años se persiguieron miles de animales de nuestra fauna. Esta masacre estaba promovida y financiada por las Administraciones Públicas de nuestro país que situaron a determinadas especies al borde la extinción. Se mataron miles de animales simplemente por el hecho de ser perjudiciales para la caza y la ganadería. Esta era la razón fundamental para la creación de Las Juntas de Extinción de Animales Dañinos y Protección de la Caza que existieron como tales entre 1954 y 1962 (el 11 de agosto de 1953 se publicó el decreto de creación y se extendieron hasta 1968. En 1970 se promulga una nueva Ley de Caza que elimina dichas Juntas de Extinción). Me voy a centrar en este período, aunque anteriormente también se perseguía a las alimañas de forma más o menos oficial haciéndose experimentos en provincias (por ejemplo en la antigua provincia de Santander existió una junta entre 1944 y 1953) que sirvieron como base para la definitiva creación de estas juntas de extinción.
Se eliminaron 71.682 mamíferos en ocho años.
Es muy difícil entender que en esos ocho años se mataran la friolera de 1.470 lobos, 53.754 zorros, 3.479 gatos monteses, 1.207 águilas reales, 10.161 milanos, 1.038 búhos, 1.339 tejones, 104.966 urracas o 18.733 lagartos. Números que asustan y marean. Números vergonzosos. Números que no eran los totales ya que en ellos no se incluían algunos animales capturados en cotos privados de caza, ni los pollos o huevos de las aves, ni los animales cazados por furtivos, ni los animales del resto de provincias que no tenían Junta de Extinción ya que “solamente” había diecinueve provincias que tenían constituidas Juntas de Extinción de Animales Dañinos pero en el resto también se cazaba.
Se eliminaron 29.880 reptiles en ocho años.
En los años cuarenta del s. XX desde la Administración del Estado se incentivó el fomento de la caza mayor ya que generaba una gran cantidad de beneficios económicos para los propietarios de grandes fincas. Con lo cual comenzaron a surgir grandes cotos (públicos y privados) y Reservas de caza que había que proteger de animales "dañinos" que podían afectar a las especies cinegéticas que daban mucho dinero a los propietarios de los cotos; especies cinegéticas por las que gente de un cierto nivel social y económico, además de altos funcionarios del Estado, pagaban grandes sumas de dinero.
Esos animales dañinos había que eliminarlos ya que habían sido declarados perjudiciales para la caza, ganadería y agricultura. Pero, ¿qué animal se declaraba dañino? Realmente eran todos los animales que podían afectar a la caza, sobre todo la caza mayor, pero también a la menor y a la ganadería. Así, todo lo que pudiera afectar a ciervos, corzos, jabalís, rebecos, cabra montes, gamos, conejos o perdices había que eliminarlo, además de los que tocaban a la ganadería; con lo cual, se eliminaron, sin piedad alguna, un sin fin de animales que las cifras estadísticas oficiales dejan cortos.
Se eliminaron 514.888 córvidos en ocho años.
Para llegar a la cifra oficial de animales eliminados he sumado los animales cazados de 25 especies más los que se incluyen como "otras aves" y "águilas" (el águila real tenía apartado específico), para llegar a la escandalosa, terrible y vergonzante cifra de 638.474 animales matados en ocho años. Distribuidos de la siguiente forma: reptiles (29.880), córvidos (514.888), rapaces (22.024) y mamíferos (71.682).
Cifra que se queda corta ya que como dije anteriormente no se incluían algunos animales capturados en cotos privados de caza, ni los pollos o huevos de las aves, ni los animales cazados por furtivos, ni los animales del resto de provincias que no tenían Junta de Extinción.
Se eliminaron 22.024 rapaces en ocho años.
Para llevar acabo esta verdadera masacre se estableció un sistema de pago en dinero para todos aquellos "alimañeros" que presentaran cualquiera de los animales dañinos establecidos. Alimañeros que estaban muy bien vistos a nivel social y que gozaban de una buena fama. Se les pagaba por animal presentado, daba igual cómo fuese cazado (venenos, cepos, lazos, disparos, trampas...) y dónde. El dinero para pagarles provenía de las aportaciones del Servicio Nacional de Caza, de los presupuestos de los Ayuntamientos y de las asociaciones de ganaderos y cazadores ya que como dicen Eduardo J. Corbelle Rico y Eduardo Rico Boquete: "las Juntas de Extinción estaban compuestas por representantes de la Administración forestal, los propietarios de los cotos de caza y los representantes de los ganaderos. De esta manera, cada Junta provincial quedaría presidida por el Ingeniero Jefe del Distrito Forestal y también pasarían a formar parte un representante del Gobernador Civil, un miembro del sindicato oficial, tres ganaderos y tres propietarios de cotos, nombrados por la Dirección General de Montes".
Las "malditas" Juntas de Extinción de Animales Dañinos masacraron gran parte de nuestra fauna causando unos daños que, en algunas especies, no se han podido recuperar o se recuperan muy lentamente. Es increíble y vergonzoso que se pagaran tales cantidades de dinero simplemente porque esos supuestos "animales dañinos" tocaban o afectaban (nunca se hizo ningún estudio acerca de los daños económicos que producían) a bienes que se consideraban intocables como eran la caza y la ganadería.
Muchas de las 3.809 águilas eliminadas fueron águilas imperiales ibéricas.
Aparte de las 1.207 águilas reales.
Un verdadero desastre de consecuencias impredecibles y que todavía actualmente estamos pagando. Entre ellas la pérdida de un enorme potencial genético, la desaparición de determinadas especies en muchas provincias y la casi extinción de otras o la alteración en los ecosistemas y la cadena trófica.
Entre tanta sin razón algunos propietarios de grandes fincas, que no estaban de acuerdo con esa gestión, prohibieron en sus terrenos la caza de ciertos animales como fueron dos fincas en la Sierra de Andújar que prohibieron cazar el lince, lo cual salvó de la absoluta desaparición al gran gato y otros propietarios en Doñana y Extremadura que hicieron lo mismo con el águila imperial ibérica. Estos propietarios salvaron de una extinción segura a estas dos especies emblemáticas de nuestra fauna.
Las Juntas de Extinción de Animales Dañinos fueron una sin razón absoluta, una verdadera tragedia para la fauna española y para la sociedad que terminó cuando organismos internacionales comenzaron a presionar a las autoridades españolas ante tal desatino y una nueva concienciación medioambiental promovida por guardas, algunos propietarios, científicos y naturalistas, entre los que destacaron Félix Rodríguez de la Fuente, José Antonio Valverde y Jesús Garzón; se fue imponiendo poco a poco.
Creo que esa concienciación de educación ambiental que emergió a principios de los años setenta, actualmente se está viniendo abajo, se está desmoronando. La educación ambiental sufre constantemente menosprecios, recortes o supresiones de programas educativos (por ejemplo la eliminación de los CEAM de Villardeciervos (Zamora) y Viérnoles (Cantabria), o la de los programas de Recuperación de Pueblos Abandonados o Escuelas Viajeras). La educación ambiental no interesa. Dicen que no es rentable pero ¿qué hay más rentable que hacer que un niño aprecie, respete y valore la naturaleza que le rodea?

13 comentarios:

  1. ¡VAYA CIFRAS! asustan.

    Yo doy clase en Secundaria, y la Educación ambiental se trabaja, aunque menos de lo que yo quisiera, además a veces es demasiado teórica.
    Si fuera por mí los niños deberían conocer todas las especies animales y vegetales de su entorno y sus hábitats, es la única forma de que las valoren y tomen conciencia de la necesidad de su respeto y conservación

    Saludos

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    1. Hola J.Alberto. Las cifras marean y son incomprensibles para nosotros. La barbaridad que se cometió fue tremenda. Yo también doy clase en Secundaria y la educación ambiental es muy, muy escasa y como bien dices muy teórica. Por desgracia han desaparecido todos los programas que podían tener más o menos educación ambiental para nuestros alumnos. He ido muchas veces a esos programas con alumnos y lo que aprendían allí no se podía aprender en clase. Programas como Aulas Activas, Centros de Educación Ambiental, Pueblos Abandonados, Escuelas Viajeras o los que hacían el ayuntamiento y la diputación. No queda ni uno sólo. Se han eliminado todos. Vamos bastante mal en educación ambiental. Un saludo y gracias por tu fiel comentario. (recuerdos a tu hijo)

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  2. Cuando hice la entrada sobre el mismo tema en mi blog, se me revolvió el estómago con este desatino. Tu entrada me lo ha recordado. La sinrazón de unas gentes que no entendían qué es la pirámide trófica y el equilibrio ambiental.
    Si eliminamos los predadores, las presas proliferan en demasía llegando a ser plagas. Además se disparan las enfermedades, en fin un desastre que daría para mucho.
    En algo hemos ido cambiando, pero no lo suficiente, todavía hay trogloditas que eliminarían cualquier cosa que no se cinegético.

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    1. Hola Miguel. Estoy plenamente de acuerdo con lo que comentas acerca de los perjuicios ocasionados al eliminar predadores. La barbaridad que se cometió auspiciada por el estado fue tremenda, una verdadera matanza.
      Para todo aquel que no conozca el blog de Miguel, os lo recomiendo, lo tengo adosado en la barra lateral pero por si acaso este es el enlace: http://helmanticaornithology.blogspot.com.es/
      Un saludo y gracias.

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  3. Hola Pepe;
    Tenía algo de conciencia de las barbaridades que se habian cometido en el pasado pero no llegaba a pensar en esas cifras ni de lejos ¡¡¡estoy alucinado!!!, respecto a lo de educación ambiental y como ya comentais es muy escasa y poco valorada, los alumnos prefieren la educación sobre la caza antes que sobre el medio ambiente(Por lo menos en mi centro.... es una autentica vergüenza.

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    1. Hola Cristian. Uno de los motivos de hacer esta entrada fue el hecho de aportar mi granito de arena en divulgar este negro periodo en la fauna española ya que hay mucha gente que lo desconoce por completo y creo que se debería de conocer para que nunca más vuelva a suceder. Es una pena la situación de la educación ambiental. Gracias por tu comentario y un saludo.

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  4. Normalmente al leer tus entradas intento situarme en el momento que nos cuentas. Hoy por desgracia tocaba hablar de algo horrible, pero... Tampoco hemos "viajado" tan lejos.
    En la actualidad sigue habiendo gente que no se queda corta cuando la comparamos con alimañeros de aquellos tiempos.
    Estos días he estado revisando el Catalogo Español de Especies Amenazadas, y la verdad... No me sorprende el panorama actual de nuestra fauna.

    En fin, en nuestras manos está que no se vuelva a repetir este episodio tan oscuro.
    Un saludo!

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    1. Hola Pablo. Por desgracia no hace demasiado tiempo que sucedió esta barbaridad. Un saludo y gracias por tu comentario.

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  5. Lamentablemente así actuamos y así nos va, una pena. La concienciación parte desde la educación y la formación ambiental desde que somos niños pero si desde el colegio no se le da importancia, pues nada a seguir matando por matar.
    Magnificas explicaciones Pepe.
    Un saludo
    Abel

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    1. Hola Abel. La educación abmiental está de capa caida, es lo último de lo último y es una pena. Gracias por tu comentario.

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  6. Una crónica sin desperdicio que, a los que nos consideramos amantes de la naturaleza, nos hace valorar aún más lo que tenemos y lo que debemos respetar, conservar y transmitir.
    Si la 'sinrazón' vuelve a primar en nuestras administraciones, gobernantes y sistemas educativos ¿No estamos las personas 'como entes individuales' para educar y transmitir los valores de la naturaleza a nuestras generaciones venideras?
    Creo que con tu crónica has dado comienzo a este tipo de iniciativas.
    Un saludo de 'ojolince y sra.' desde Pucela.

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    1. Muchas gracias. Creo que como personas debemos transmitir esos valores. Un saludo y gracias de nuevo.

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  7. Estas cifras son sólo un pequeño número del holocausto que sufrió la fauna carníbora de este páis, desde el final de la guerra civil, hasta entrados los noventa, cuando se empieza a ver que ciertas especies se van recuperando... En los informes oficiales de las juntas, no aparecen todos los animales envenenados, ni los cazados por los cazadores profesionales que descastan los conejos de las fincas, ni los que matan los guardas o prpietarios de las fincas... Ni las puestas, pollos o cachorros que se mueren al ser abatidos sus padres, o el número de huevos de rapaces que salen para las colecciones extrangeras... Y todo esto amparado por la Ley. Enhorabuena por el artículo y las fotografías. Un saludo.

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