viernes, 10 de enero de 2014

Los picogordos de Trascastillo.
Por segundo año consecutivo estoy disfrutando de un grupo de picogordos que se han instalado muy cerca de mi casa, en los jardines de Trascastillo, en Zamora ciudad. Siempre que salgo a pasear por el río o el bosque de Valorio una visita obligada son estos jardines en los que este curioso pájaro de cabeza voluminosa, pico grande y fuerte, cuello ancho y cuerpo grueso con alas relativamente cortas se mueve cautelosamente de un árbol a otro o al suelo en busca de comida.
Macho de picogordo que levanta ligeramente las plumas de la cabeza
en señal de alerta o nerviosismo.
Observar que tiene el pico manchado y "algo" en su cara de lo que ha comido.
Es un pájaro hermoso, elegante y parece el cachas de los pájaros de los jardines por su apariencia. Este grupo que seguramente sea el mismo grupo familiar del año pasado se alimenta fundamentalmente de los frutos y bayas de los tejos y almendros de la zona. Son desconfiados y cautelosos, ante cualquier movimiento extraño se ocultan rápidamente en los abetos de la zona y nunca bajan todos al suelo a la vez. Lo hacen, normalmente, solos o en parejas, el resto permanece en una rama vigilando; cuando suben unos, bajan los otros.
Pareja de machos comiendo semillas caídas al suelo.
Comparación de un macho de picogordo con gorrión común.
Su aspecto de pájaro de gimnasio le hace envalentonarse con aves más grandes como los mirlos, estorninos e incluso urracas a los que echa rápidamente de donde están comiendo ya sea un árbol o el suelo, por el contrario es, relativamente permisivo, con otros pajarillos más pequeños como los gorriones comunes que muchas veces campean entre los picogordos picoteando el suelo en busca de cualquier semilla caída que llevarse al pico.
Hembra de picogordo.
Macho iniciando el vuelo.
Ni este año ni el anterior he visto en el grupo ningún picogordo joven; son todos adultos, tanto machos como hembras. Los jóvenes tienen un aspecto desaliñado como el de esta imagen tomada por mi amigo, gran fotógrafo y amante de la naturaleza Fernando García de un joven de picogordo bebiendo agua.
Picogordo joven.
Si algo destaca en el picogordo es su pico. Pico que cambia de color en los machos a azul metálico en primavera. Pico poderoso, fuerte, ancho y grande que utiliza como una herramienta para abrir semillas e incluso titos. Pico sustentado en una potente musculatura que "en función de una alimentación basado en semillas duras, ha desarrollado una extraordinaria musculatura en el cráneo para el movimiento de las mandíbulas. Dos unidades de músculos actúan a la vez: una desde encima y detrás del cráneo y la otra alrededor de la región orbital. Esta gran masa muscular es la que ocasiona el considerable tamaño de la cabeza del pájaro. Los huesos de las cerezas y aceitunas son partidos con relativa facilidad. La rotura de aquellos, aun haciéndolo por la sutura de las dos cáscaras, supone la aplicación de un esfuerzo equivalente a una carga de 30-47,5 Kg. Los huesos de las aceitunas necesitan un esfuerzo mucho mayor. En las pruebas realizadas, no menos de 53-80 kg. de carga serían necesarios. Estas sorprendentes cifras deberían ser consideradas en relación con peso del pájaro vivo, que da un promedio de 55 gr (Mountfort, 1957)" (fuente pajaricos.com).
Seguramente este grupo permanecerá en esta zona durante el invierno, mientras encuentren comida, como lo hizo el año pasado. Cuando el alimento escasee, se irán a otra zona en la que encuentren alimento y nadie les moleste pero espero que sigan viniendo cada invierno a alegrar con un toque de color, elegancia y espectacularidad este jardín de la ciudad.

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