jueves, 3 de marzo de 2016

De paseo por Madrid Río.
Hace unos días estuve en Madrid lo cual aproveché para conocer y dar un pequeño paseo por Madrid Río; no voy a entrar en sus problemas de construcción, su coste, su impacto o sus controversias, me voy a limitar a contar lo que pude ver y mi opinión.
Madrid Río con el Palacio Real y la catedral de La Almudena al fondo.
Madrid Río es una zona peatonal, ajardinada y de recreo a ambos lados del río Manzanares, construida sobre el soterramiento de una parte de la M30 con una longitud de algo más de 7 km de los cuales recorrí un pequeño tramo y me quedé absolutamente sorprendido de la cantidad de fauna que pude encontrar. Conocía de su existencia pero nunca me imaginé la vida que se movía en la zona.
La sensación que me dio es que es como una gran cañada, un enorme corredor, una autopista para las aves que la recorren, paran en ella, se alimentan o se trasladan atravesando la ciudad de un extremo a otro. Me dejó absolutamente impactado la enorme cantidad y variedad de aves que pude ver en un espacio tan pequeño y en pleno centro de Madrid.
Lo primero que me encontré fue un grupo de unas veinte garcetas comunes que pasaron río arriba parando algunas de ellas para descansar y alimentarse pero, lo que destaca por encima de todo, es la gran cantidad de gaviotas que puedes encontrar, tanto las que paran en islas, puentes o pilastras como las que pasan constantemente río arriba o río abajo, cuando hablo de muchas, hablo de cientos de gaviotas en un constante movimiento.
La biodiversidad de Madrid Río es increíble, se han contabilizado y observado, ni más ni menos que más de 106 especies de aves (seguro que ya son más) en pleno centro de una ciudad de varios millones de habitantes pero si queréis ver la lista completa entrar en el estupendo blog birdingmadrid-rio y las podréis ver todas pero, como decía antes, las gaviotas son constantes, las puedes ver de todas las edades. En mi paseo solamente pude distinguir gaviotas reidoras, sombrías y alguna patiamarilla pero se han llegado a ver gaviota argéntea, cana, cabecinegra, cáspica, de Franklin o gavión atlántico. Entrar de nuevo en el blog y podréis verlas.
Gaviotas en el puente de Segovia.
Si las gaviotas son una constante ni que decir tiene de las cotorras, sobre todo las cotorras argentinas que no paran un solo momento de moverse, chillar y cruzar de un lado para otro. Estas aves exóticas se han asentado definitivamente entre nosotros y forman parte de jardines y parques lo queramos o no.
Las cotorras argentinas se trajeron a España como animales de compañía. Esta compañía se convirtió, en muchos hogares, en un estorbo por ser demasiado escandalosas y molestas así es que las soltaron. Las primeras cotorras argentinas se soltaron en España en los setenta y según pasaban los años se han ido adaptando a vivir entre nosotros. Son animales que comen de todo (frutos, semillas, piñas, pan, larvas, insectos...); si le añadimos que no tienen depredadores y que crían con gran éxito, su población fue en aumento hasta considerarlas un problema en ciudades como Barcelona o Madrid.
También pude ver una pareja de gansos del Nilo que se movían tranquilamente en una de las islas junto al puente de Segovia (entrar otra vez en el magnífico blog de Mariano Martínez y los conoceréis un poco más). Otra especie alóctona que cada vez se ve más en nuestro país cuya primera cita homologada es de 1993. La mayoría de las aves de nuestro entorno provienen de escapes y sus posteriores crías; en Europa se ha asentado principalmente en Gran Bretaña, pero también hay poblaciones en Holanda, Alemania, Bélgica y Francia.
Es sorprendente poder encontrarte aves que nunca pensarías que pueden estar ahí como el martín pescador que se mueve sin problemas entre el bullicio de la gente y el constante movimiento de coches de los alrededores.
El paseo fue corto pero intenso. Mi pequeña se emocionaba con todo lo que íbamos viendo; gritaba y señalaba con su pequeño dedito todas las aves que nos iban saliendo al paso. Es gratificante y maravilloso ver como disfruta y le gusta la naturaleza.
Aparte de las mencionadas anteriormente también pudimos disfrutar de: cormorán grande, zampullín chico, gallineta, ánade azulón, garza real, milano real, petirrojo, colirrojo tizón, mirlo común, zorzal común, busardo ratonero, curruca capirotada, gorrión común y molinero, mosquitero, carbonero común, herrerillo común, mito, urraca, jilguero, verdecillo, pinzón vulgar, corneja, grajilla, cogujada, lavandera blanca y cascadeña, pito real, cernícalo común, andarríos chico y estornino negro. Una lista que me sigue sorprendiendo para ser en una gran ciudad pero Madrid Río se ha convertido en un refugio, un corredor o un lugar de descanso o alimentación para muchas aves que nunca me hubiera imaginado que pudieran estar ahí.

2 comentarios:

  1. pepe haberme dicho que ibas al manzanares por el puente segovia mi prima vive alli mismo las primeras casas pegando al puente muy bien por toda la fauna que viste

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  2. ¡Sorprendente el corredor de aves de Madrid Rio!
    Ya habíamos leído algunas reseñas de Mariano al respecto y ahora, con tu conciso resumen, tomamos conciencia de en lo que verdaderamente se ha convertido, un espacio natural en el corazón de Madrid.
    Una vez más, queda demostrada la ductilidad de las especies ante la variabilidad de los espacios creada por el hombre.
    Un saludo de 'Ojolince y Sra.'

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