jueves, 2 de agosto de 2012

Las ciervas. Más importantes de lo que pensamos.
En estos últimos días he salido al campo varias veces y he podido ver y admirar como se mueven los animales en su entorno. Qué hacen. Como comen. Su instinto a la hora de huir de un depredador. La ternura con sus crías. Los momentos de tensión en la huida o en la caza. Su alerta hacia el hombre. Momentos que guardo como pequeños tesoros que, de vez en cuando, cuento para todos los que queráis leerlos o para los amigos que quieran escucharlos.
La mañana es fría y la niebla las envuelve.
Voy a hablar de las ciervas. Lo voy a hacer porque creo que tienen menos protagonismo del que merecen. Siempre que hablamos de ciervos sucede lo mismo. Solamente se habla de los machos. Que si es muy grande o muy pequeño. Que si vaya cornamenta que tiene. Que si tiene tantas puntas. Siempre se habla de los machos y no nos damos cuenta que las ciervas tienen una grandísima importancia. Las ciervas son más importantes de lo que pensamos. Un buen amigo siempre dice que la base de la población de ciervos de la sierra son las hembras y si algo le pasa a ellas se resiente todo el ecosistema. Y no le falta razón.
Pero alguien dirá que si faltan machos también afecta. Estará en lo cierto pero la falta de machos se notaría menos. Hay que tener en cuenta que con pocos machos se quedan preñadas muchas ciervas pero si hubiera muchos machos y pocas ciervas. Habría un problema de nacimientos. Solamente nacerían tantos cervatillos como el número de hembras que hubiera, eso si se llegara a buen término en todos. Por lo tanto es mucho más preocupante la bajada de la población de ciervas.
Cierva con su cría de menos de tres meses por sus manchitas típicas.
En estos días he podido comprobar la ternura y tenacidad que tienen las ciervas con sus crías. He visto varias crías pero me llamó especialmente la atención una muy pequeña. Seguramente tendría días cuando la ví.
A mediados de Julio es una cría nacida muy tarde. En muchas zonas la berrea del año pasado fuer muy rara y tardía por lo que seguramente, esta cría, se engendrara en esa época.
La cierva la cuidaba con gran ternura. La lamía y protegía contra su cuerpo y no dejaba ni un instante de estar atenta a todo lo que pudiera aparecer; incluso ahuyentó a un grupo de jabalís que para ella estaban demasiado cerca de su cervatillo y lo hizo con una arrancada enérgica que los sorprendió, con lo que continuaron su camino en otra dirección.
Cuando la cierva se separó unos metros. El cervatillo se tumbó automáticamente y permaneció inmóvil, hierático entre las hierbas hasta que su madre volvió a acercarse. Es su manera de defenderse. El camuflaje. Pasar desapercibido y que su madre lo lama para quitarle cualquier rastro de olor que pueda atraer a un depredador. Además si la cierva permanece mucho tiempo en el mismo sitio, quieta, los depredadores  interpretarán que tiene una cría con el peligro que conlleva.
Cierva con su cervatillo en la seguridad del brezal. 
Hace dos años se produjo,oficialmente, una muerte de 143 ciervos en la provincia de Zamora, de los cuales 130 en la Sierra de la Culebra por una enfermedad llamada pasteurelosis, provocada por la bacteria pasteurella, que habitaba en el aparato respiratorio y, ante una elevada diferencia de temperatura (entre el día y la noche), provocaba una bajada de defensas.
Al año siguiente, 2011, se constató un elevado descenso de la población de ciervas, lo que provocó una situación muy extraña en la berrea ya que al desaparecer o bajar enormemente su población, los machos se movieron hacia otras zonas para buscarlas.
A esas hembras que murieron no se le añadieron las crías que perdieron a sus madres y que también morirían ya que, aún no viéndose afectadas por la enfermedad, sin su madre, no tendrían ninguna opción de sobrevivir.
Una cría sin su madre está prácticamente condenada. A menos que tenga la extraordinaria suerte de ser adoptada por otra hembra. Los partos dobles en las ciervas son muy raros, por lo tanto, si nos encontramos con una cierva que tiene dos crías, seguramente, una de ellas, sea adoptada.
Esta escasez de hembras el año pasado puede generar otro problema dentro de unos años, la falta de machos; ya que su población se va a ver mermada considerablemente porque nacerán muchos menos que hace unos años, es decir, cuando vayan muriendo los grandes machos se dará la circunstancia de que al nacer muchos menos, habrá menos y, por lo tanto, su calidad se verá afectada.
Cautela ante cualquier indicio de peligro.
Las hembras se mueven en grupos familiares con una hembra líder, que suele ser la mayor y por lo tanto la más experta. Junto a ella irán sus crías de los últimos dos o tres años. Incluidos los machos jóvenes de menos de dos años. Esa hembra es la que decidirá por donde hay que moverse, comer e incluso hacia donde hay que huir ante la presencia de un depredador.
En estos días he podido comprobar esos grupos familiares que, si están juntos en esta época deducimos que la hembra lider no ha tenido cría este año o se le a muerto, ya que el resto del grupo son hembras de menos de dos años (no maduras sexualmente) o machos.
Las hembras solas, sí tienen cría, aunque el resto del grupo no estará muy lejos. La hembra que tiene a su cervatillo permanecerá un tiempo sola. Cuando la cría tenga fuerzas suficientes se unirá al grupo familiar que no andará muy lejos ya que esperarán a la hembra mayor y al nuevo miembro de la familia en las cercanías.
Los cervatillos son realmente bonitos ya que tienen las típicas pintas blancas que les salen durante los primeros tres meses de su vida. Son cautos y se mantienen siempre muy cerca de la madre.
Un indicio de peligro...
...es una huida rápida hacia la seguridad del pinar.
Las ciervas también pueden ser presas de su enemigo en estas zonas, el lobo. Un lobo solitario muy difícilmente intentará atacar a una cierva. A menos que esté herida, enferma o débil. Pero un grupo sí intentará cazarlas a ellas o a alguna de sus crías como pude comprobar hace unos meses (pinchar aquí) o hace unos días.
La sierra estaba tranquila. Ciervos con sus cornamentas envueltas en borra se movían entre las escobas cuando un grupo de ciervas corría de forma alarmante. Buscando con el telescopio encontré la razón. Dos lobos se aproximaban a toda velocidad por un claro de hierbas altas. Es impresionante como corren, como avanzan, el poderío de su zancada, como ganan terreno pero lo que más me admiró es como saltaron un muro de piedra, una cortina, con una facilidad increíble. Un salto limpio. Sin apoyarse en la parte superior del muro. Como dos caballos saltando obstáculos. Nunca los había visto saltar un muro y la verdad, me impresionó. Fueron unos segundos pero merecieron la pena.
Las ciervas se escaparon. Tenían más ventaja. Seguramente los barruntaron antes y la hembra líder utilizó un buen plan de fuga. Consiguieron salvarse pero, en muchas ocasiones, eso no sucede y el ciclo de la naturaleza se cumple.

6 comentarios:

  1. Interesantisa y bien documentada entrada.La primera foto es muy buena.
    Saludos.

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    1. Gracias por el comentario. La primera foto es, aunque parezca mentira, de hace unos días. Era bastante pronto y había 4 grados de temperatura. La verdad es que a mi me gusta mucho por la nieblina. Un saludo y gracias.

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  2. Muy buena entrada, como de costumbre!
    Los instantes donde la cierva expulsa a los jabalís... Que imágenes tan difíciles de olvidar, ¿verdad?
    Y bueno, que decir de las persecuciones entre lobos y ciervos... Ya sabes que te envidio por todos esos momentos.
    Un saludo!!

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    1. Muchas gracias por el comentario y seguir fielmente el blog. Lo de los jabalís nunca lo había visto y me impresionó como la cierva defendía a su cría. Un saludo.

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  3. Brillante exposición de un tema que nos hace reflexionar sobre la importancia de los roles en la naturaleza.
    No hay nada como una buena observación en el campo para darle la mejor interpretación a las costumbres y rutinas de 'nuestros amigos'. Y, claro está, también para disfrutar de ello.
    Un saludo desde Pucela.

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    1. Gracias por el comentario y como bien decís los roles son tremendamente importantes y en muchas ocasiones dejamos "pasar", o les hacemos menos caso de lo que merecen, los de determinados animales que son cruciales para el medio. Un saludo.

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