sábado, 12 de abril de 2014

Pato colorado, cerceta carretona y más en Coreses.
Muy cerca de Zamora se encuentra el pueblo de Coreses, al cual pertenecen una serie de graveras situadas en la rica vega del Río Duero. A estas graveras acudo de vez en cuando y, casi siempre, hay algo interesante. Hace unos días Alfonso Rodrigo descubrió un macho y dos hembras de pato colorado y al día siguiente Alfredo Hernández y Maribel Martín un macho de cerceta carretona, así es que la visita era imprescindible.
El primero que pude disfrutar fue el macho de cerceta carretona que iba junto a unos ánades friso de los que no se separaba ni un momento. Donde iban los frisos iba él. Es un ave espectacular, con un hermoso plumaje que pude observar a placer tanto en el agua como en vuelo.
Este macho no paraba de levantar y agachar la cabeza, estirando el cuello para arriba y para abajo, irguiéndose, sacudiendo las alas; desplegaba toda su belleza, ojalá hubiera alguna hembra por la zona.
Los patos colorados tardé más en verlos. Encontré al macho y a una sola de las hembras a la cual no paraba de hacerle monerías, quién sabe, a lo mejor crían aquí.
Los patos colorados son muy raros en la provincia de Zamora. Nunca había visto ninguno aquí pero este año es el tercero que veo ya que, en Villafáfila, hay un precioso macho descubierto por José Luis Álvarez, que lleva varios meses, y esta pareja que se encuentra en las graveras de Coreses.
Pato colorado el pasado noviembre en Villafáfila.
Las graveras están llenas de agua y por lo tanto de vida. Los somormujos lavancos están muy atareados con su baile nupcial y las fochas comunes no paran de marcar sus posesiones con feroces luchas como si fueran expertas karatekas.
El encuentro con la garza imperial merece tener una entrada propia ya que
pude observar como cazaba un topillo.
Garzas imperiales y reales, gallinetas, azulones o patos cuchara se mueven por las lagunas en una primavera que está reventando por momentos. Milanos negros, busardos ratoneros o aguiluchos laguneros patrullan las lagunas en busca de una posible presa y zampullines chicos se afanan por ocultarse bajo el agua mientras las primeras polladas de azulones se ocultan entre los carrizos.
Pareja de rascones europeos.
Otros de los habitantes de las graveras son los rascones. Son difíciles de ver ya que se mueven entre los carrizos como pequeños fantasmas de pico rojizo, largos dedos y finas patas que pasan entre los carrizos sin ser vistos.
Martín pescador, cigüeñuela, andarríos chico, carricero tordal o chorlitejo chico son otros de los habitantes que pude disfrutar, además de tarabilla, mirlo, cuco, abejaruco, alcaudón común o gorriones morunos. Estos son algunos de los habitantes que pude observar pero hay más y en el magnífico blog de Alfonso Rodrigo podéis descubrir algunos otros.
La vida se mueve. La vida explota entorno al agua. La primavera se presenta extraordinaria aunque espero que, para los alérgicos, nos de un poco de tregua.

2 comentarios:

  1. La primavera es un estallido de vida y belleza natural que en tu crónica de hoy queda patente.
    También en nuestra provincia las lagunas, lavajos, graveras y demás cobran vida y en muchas de ellas, dedicándole el tiempo suficiente, puedes llevarte una grata sorpresa.
    Muy atractivos los 'colorados' y todo un bellezón ese machito solitario de carretona. Una luz preciosa en las tomas de somormujos y fochas.
    ¡A disfrutarlo, José!
    Un saludo de 'Ojolince y Sra.'

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    1. Hola Juan Miguel. Muchas gracias por vuestro comentario. La zona está preciosa y llena de vida. Haré alguna entrada más adelante sobre las garzas imperiales que están impresionantes. Un saludo.

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