miércoles, 3 de octubre de 2012

Berrea 2012.
Un año más me he acercado un fin de semana a la Sierra de la Culebra a ver a los ciervos. A contemplarlos en todo su esplendor. A ver y escuchar la berrea.
El año pasado fue un año raro. Era el año I después de la muerte de 143 ciervos en la provincia de Zamora, de los cuales 130 en la Sierra de la Culebra (datos a finales de agosto de 2010) por una enfermedad llamada pasteurelosis, provocada por la bacteria pasteurella, que habita en el aparato respiratorio y, ante una elevada diferencia de temperatura (entre el día y la noche), provocaba una bajada de defensas y dicha bacteria comenzaba a multiplicarse provocando la muerte en muy poco tiempo.
Este año es el año II y ahora sí que nadie podrá discutir, como alguno me discutía, que hay una bajada enorme en la población de ciervos de la sierra, sobre todo hembras. Se ven muy pocas y hay zonas de la Sierra de La Culebra que tradicionalmente tenían una muy buena población de ciervas y, por lo tanto, de berrea que se ven muy mermadas e incluso desaparecidas. Los grandes machos se están concentrando en lugares muy específicos de la sierra. Van donde encuentran a las hembras. Oficialmente se estimó que había desaparecido el 2% de la población de ciervos de la reserva. Este año (2012) confirma mis sospechas. La muerte de ciervos fue muchísimo mayor que la estimada o por lo menos la que se hizo oficial.
Han sido tres días intensos por la sierra buscando y observando con detenimiento y admiración a los ciervos que están alterados persiguiendo y controlando hembras. La berrea es el tiempo de celo de los ciervos donde, los machos, emiten un potente sonido gutural. La berrea es un espectáculo sonoro y visual que da igual cuántas veces lo hayas visto u oído, siempre impresiona.
Ciervo berreando en la sierra.
La berrea comienza a mediados de septiembre, en función de la climatología. Los machos pasan prácticamente un mes "berreando" para delimitar su territorio y asegurar sus conquistas. Los ciervos buscarán grupos de hembras a las que puedan montar. Pasarán con ellas entre 4 y 7 días, cubriéndolas hasta que pasado ese tiempo buscarán otro grupo en el que hacer la misma operación.
En esos días deberán defender "sus conquistas" de todo aquel macho que intente arrebatárselas. Lo harán con "berridos", miradas y midiéndose con el oponente y si los dos calculan que están en igualdad de fuerzas se entablará una lucha épica en la qué entrelazarán sus cuernas con tremendos choques y fuertes empujones hasta que uno de ellos ceda y se vaya, dejando al vencedor con "las conquistas".
Primero se medirán. Si se consideran en igualdad de fuerzas...
...lucharán para decidir el que se quedará con las hembras.
En este espacio de tiempo comerán muy poco y se irán debilitando según avanzan los días. Entre peleas, carreras, desafíos y montas (son visto y no visto), el ciervo irá perdiendo un buen número de fuerzas y kilos. Si resulta herido o está demasiado débil tendrá muchos problemas con los lobos que esperan su momento, su oportunidad. El más débil caerá y permanecerán los más fuertes. Será una selección.
En este tiempo deben limpiar y pulir su cornamenta para lo cual se restriegan en pequeños pinos en los que también dejan su olor ya que de las glándulas del lagrimal le salen unas secreciones que marcarán ese pino.
Ciervo restregándose en un pequeño pino.
Después de marcar un buen berrido no viene mal.
Eso estaba haciendo este ciervo que durante un buen rato se dedicó a restregarse en el pequeño pino que se movía de un lado para otro. Tenía todo el pecho oscuro, casi negro. Seguramente se habría revolcado en una mezcla de barro formado por su propia orina y arena. Su fin es marcar su territorio y extender su olor. Esta manera de revolcarse la pudimos observar con un gran ciervo de 16 puntas que parecía un enorme cachorrito restregándose en el suelo.
Macho con la hembra asomada a la derecha.
Ha sido un gran fin de semana en compañía de buenos amigos que todavía hacen más especial el disfrute de la naturaleza. Hemos podido contemplar hembras, crías y machos de todas las edades. Desde grandes machos de cornamentas muy abiertas hasta varetos tardíos que todavía tenían borra en los cuernos (estos son las crías engendradas tardíamente, alrededor de noviembre) pasando por ciervos con cornamentas muy gruesas o separadas, e incluso con una cuerna partida por la mitad en algún lance. 
Los hemos visto lejos, cerca y muy cerca e impresionan por su porte altivo y sereno. De aspecto enérgico y fuerte. Soberbio y elegante. Potente y robusto. Son imponentes.
El fin de semana ha dado para más ya que también vimos corzos, jabalís, zorros, buitres leonados y negros, alcaudón real, halcón peregrino, cernícalos, tarabillas, carboneros (común y garrapinos), colirrojo tizón, cuervos, cornejas, papamoscas cerrojillos, mosquiteros, chotacabras, pito real, milano real, herrerillo común, acentor común, avión, golondrina, lavanderas blancas y petirrojos.
Además algún sapo corredor que libramos de una muerte segura en la carretera y unas cuantas lagartijas, conejos y liebres ibéricas. Y como nota de color aquí os dejo una Xilocopa violacea y una Esfinge colibrí (seguro que mi amigo Ernesto en próximas entradas os cuenta algo más de ellas en su blog).
Esfinge colibrí.
Xilocopa violacea.
En definitiva, un fin de semana intenso, aprovechado y muy agradable en compañía de muy buenos amigos que nos ha dejado momentos impactantes y la sensación de que faltan ciervas en la sierra y si faltan ciervas, faltan crías y con ellas los futuros reyes del bosque.

12 comentarios:

  1. ¡Acabo de leerme toda una lección sobre la berrea! Además de disfrutar con el contenido de textos y gráficos por el ameno relato, hemos aprendido bastantes apuntes que, o bien desconocíamos o teníamos olvidados, sobre las costumbres y comportamiento de estos animales en su periodo de celo.
    Esperemos que el año que viene puedas relatarnos otro capítulo y les augure un futuro más prometedor a los cérvidos de la sierra de la Culebra.
    Un saludo desde Pucela.

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  2. Muchísimas gracias por el espléndido reportaje. E
    Mi mujer y yo estuvimos hace años en la zona de Ferreras de Abajo y pudimos ver varios ejemplares de machos berreando (sobre todo en zonas altas) y algunas hembras huyendo de ellos, al amanecer. Por añadir algo a lo que comentas, recomendable llevar prismáticos de 42 o 50 mm de abertura por lo menos, es lo adecuado para antes del amanecer (yo me arreglo con unos de 8x42, que son relativamente ligeros y dan buena resolución). Este año no vamos a ir allí, aunque estuvimos hace poco dando una vuelta por la zona y pudimos ver que los prismáticos del observatorio están, afortunadamente, en buenas condiciones. Es realmente penoso que este año haya pocos ejemplares, habrá que esperar bastante para ver una recuperación de la población.

    Hablando de otra cosa, ¿vas a ir a la próxima de Picos? Ya estoy mirando predicciones del tiempo.

    Saludos y hasta pronto

    Joaquín

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    1. Hola Joaquín. Gracias por el comentario. Con respecto a lo de Picos no voy a ir. Un saludo.

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  3. Gran reportaje, y comparto de lleno tu frase: no importa cuántas veces la contemples, la berrea siempre impresiona.

    Aparte del evidente descenso de la población creo que también muchos ejemplares han migrado más al norte, por encima de la autovía y de la N-525. ¿Pueden haber influido las obras del AVE? ¿la fuerte sequía? No lo sé, pero en la zona de Sejas, Manzanal, Otero... se están viendo muchos más de los habituales.

    Saludos

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    1. Creo que se han movido por una razón fundamental. Buscan a las hembras. Si en una zona hay muchos machos y pocas hembras un buen número de ellos deberá desplazarse. Un saludo y gracias por el comentario.

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  4. ¡Buena crónica y tan didáctica como nos tienes acostumbrados!
    Siempre aprendemos algo que desconocíamos o (como ya te he mencionado en otras ocasiones) que lo tenemos olvidado. Tus crónicas nos refrescan la memoria y hacen que disfrutemos más de nuestras observaciones y paseos camperos pues nos ayudan a entender el porqué de muchas de las cuestiones que, a veces se nos plantean.
    A ver si el año que viene, cuando repitas, nos das mejores noticias sobre la recuperación de las hembras por la Culebra.
    Un saludo desde Pucela.

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    1. Espero que se vayan recuperando poco a poco, aunque creo que costará. Lo iremos viendo. Se ve muy bien en invierno, cuando están juntas en rebaños. Gracias por vuestros fieles comentarios y un saludo.

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  5. Me alegro de que disfrutaras de lo lindo y de tu capacidad para tranmitirnos tus vivencias tan bien. Al final no pude subir. Otra año será.
    Saludos.
    Antonio Córdoba

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    1. Hola Antonio. Ya subirás de eso estoy seguro. Gracias por tu comentario y un saludo.

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  6. Hola buenas me gustaría saber donde se ve bien la berrea por la zona de sanabria ya que iré ese finde semana por primera vez gracias de antemano

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  7. Hola buenas me gustaría saber donde se ve bien la berrea por la zona de sanabria ya que iré ese finde semana por primera vez gracias de antemano

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    1. Discúlpame. Acabo de ver el correo ahora mismo. He estado, precisamente, en la berrea todo el fin de semana. Si te puedo seguir ayudando dímelo y lo haré sin problema. Un saludo.

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