jueves, 5 de marzo de 2020

Anillas vistas en Zamora en febrero de 2020.

En el mes de febrero en la provincia de Zamora hemos podido leer, digo leer porque se han visto algunas más pero no se ha podido completar su lectura, 18 ejemplares anillados más 4 marcados con GPS de 5 especies diferentes con un total de 32 observaciones.
Quiero comenzar este resumen con 4 ejemplares de aguja colinegra marcados con GPS (Proyecto Life Meadowbirds) que han cruzado nuestra provincia en dirección a Francia. Ejemplares que están volviendo hacia sus lugares de cría después de pasar la invernada en Portugal y Extremadura.
El pasado día 23 de febrero, Alfonso Rodrigo alertó de la presencia de una aguja colinegra marcada con GPS que había parado en dos puntos de la provincia de Zamora. Esta aguja llamada Tjerkemar, anillada el 8-1-2019 en Portugal, había parado el pasado día 20 de febrero en dos puntos de nuestra provincia, continuando su viaje al día siguiente hasta el Parque Natural de Marais Poitevin (Francia), de ahí al sur de Inglaterra y desde ahí hasta Oudega -Holanda (donde está actualmente).
Extraordinario recorrido de Tjerkemar.
(Imagen obtenida de la página oficial del Proyecto).
Las otras tres agujas, todas anilladas en Portugal (en el entorno del estuario del Tajo), no pararon pero si atravesaron la provincia zamorana: Jana (anillada el 2-6-2018), Montijo y Cara Larga (anillados el 8-1-2019).
Momento de la suelta de Montijo tras su anillamiento.
Fotografía sacada de la página oficial del Proyecto Life Meadowbirds.
Montijo atravesó Zamora en la noche 24 al 25 de febrero proveniente del Parque Natural de Sintra-Cascais (Portugal) y actualmente está en Holanda.
Jana cruzó la provincia proveniente de Portugal el 29-2-20 dirección Francia (al sur de Rochefort, donde está actualmente) y por último Cara Larga cruzó la provincia proveniente de la Reserva Natural del Estuario del Tajo el 29-2-20 llegando hasta el Parque Natural de Marais Poitevin (Francia).
Es increíble pensar en la cantidad de aves que no somos capaces de ver y que pasan, paran o están en nuestra provincia. Estas aves hemos sabido de su presencia por el estudio que se está haciendo sobre ellas mediante GPS, sinó no sabríamos nada de nada. ¿Cuántas aves no vemos? (Para saber más de estas agujas marcadas podéis pinchar aquí).
La focha 220 (anillada el 26-1-2017) sigue entre nosotros pero ahora está acompañada de una vieja conocida, la focha común con collar 0-H9, vista por Juanjo Gonzáles el día 28, anillada el 30-10-2013 en la Cañada de los Pájaros (Sevilla) por la Estación Biológica de Doñana.
Focha que pude ver el pasado año por primera vez en el Centro de Visitantes de las Lagunas de Villafáfila, mismo lugar en el que se ha visto este año pero con dos meses de antelación. ¿Dónde criará esta focha? En invierno se suele ver en Sevilla para después subir a Cáceres, parar una temporada en Villafáfila y después desaparecer hasta el siguiente invierno en Sevilla nuevamente. Y eso que se suele decir que las fochas no se mueven mucho o vuelan mal…
La gaviota reidora TC1W (anillada el 22-6-209 en Zalew Mietkowski - Polonia) ha seguido entre el río Duero y el CRSU de Zamora hasta el día 11 en el que la vi por última vez. Las gaviotas reidoras han bajado enormemente a finales de febrero, desde los 350-400 ejemplares hasta unos escasos 70-80. Gaviotas reidoras que están terminando su invernada en nuestra ciudad y están regresando al centro y norte de Europa para su temporada de cría.
Los ánsares comunes nos han dejado a principios de febrero, días en los que todavía se pudieron ver, en las lagunas de Villafáfila, tres de los collares noruegos que nos han visitado este invierno: UD5UD6 y UE2 (anillados los tres en el 2019 por Arne Follestad) y vistos por Miguel Ángel Matellanes, Juanjo González y Gary Losada los días 1 y 7.
12 cigüeñas blancas procedentes de España, Francia y Bélgica han podido ver Cristian Osorio, Daniel Sanz, Juanjo González y José Barrueso, la mayoría en el CRSU de Zamora.
A principios de mes seguía la extraña cigüeña belga 15B anillada en 2017 en el Zoo de Planckendael de la ciudad de Malinas (Mechelen-Bélgica) pero ha desaparecido junto con las cigüeñas anilladas en Alemania que seguramente hayan iniciado su camino de vuelta a sus cuarteles de cría.
A la cigüeña francesa FMAR, anillada el 8-6-2018 en Montoir de Bretagne (Francia), se le ha añadido otra, la FHYC, anillada en Nièvre (Francia) el 3-6-2018  y vista los días 7 y 12 por José Barrueso y el día 13 por Cristian Osorio. Cigüeña que es la primera observación fuera de Francia, a casi 1000 km de su lugar de anillamiento. Desde ese día no se han vuelto a ver.
Juanjo González vio la cigüeña con anilla Z355 el día 27 en Villafáfila. Primera observación de esta cigüeña anillada el 25-7-2017, por el grupo Numenius en Goá, Santa Cristina, Cospeito (Lugo). Gracias a Toño Salazar por su rápida contestación y la fotografía del ejemplar cuando se anilló.
En Molacillos, el día 5, Cristian Osorio y Daniel Sanz pudieron ver la cigüeña con anilla FFH3 anillada en Castronuevo (Zamora) por Pablo Santos el 4-6-2011.
En el vertedero se han visto cuatro cigüeñas nuevas (para este año) anilladas por Pablo Santos en la provincia de Zamora: 48C3 (anillada en 2016), C1C6 (2014), 4C1C (2001) y 7W33 (2009). Cabe destacar que la 4C1C hacía seis años que no se veía y hasta entonces es (que sepamos por las observaciones) de las pocas que todavía sigue migrando hacia el sur ya que ha sido vista varias veces en la provincia de Cádiz.
Las cigüeñas 1C07 (CRSU-1999), X|3U(CRSU-1999) y CWFH (Moronta- Salamanca-2015) continúan alimentándose en el vertedero ya que, por lo menos, las dos primeras tienen sus nidos y están criando en Zamora y Villalazán.
Las aves se mueven, unas vienen y otras van, a unas las podemos localizar y a otras no, algunas anillas las podemos leer completas o incompletas pero de lo que no cabe duda es del gran trabajo que realizan los naturalistas zamoranos que recorren los campos para disfrutar de su pasión: la naturaleza.
A todos esos observadores muchas gracias. Gracias a: Juanjo González, Miguel Ángel Matellanes, Gary Losada, Cristian Osorio, Daniel Sanz, Alfonso Rodrigo y José Barrueso que en este mes de febrero han podido ver todas las aves anilladas que, en esta entrada, se han mostrado.

viernes, 28 de febrero de 2020

Anillas vistas en Zamora en enero de 2020.

Desde enero de este año estoy recogiendo las anillas vistas en la provincia de Zamora, parte del magnífico trabajo que realizaba Alfonso Rodrigo en el pernil (se echa de menos). Zamora no es una de las provincias en las que se vean un gran número de anillas; no nos podemos comparar con provincias como Cantabria, Huelva, Sevilla, A Coruña o Tarragona, incluso Salamanca en la que Miguel Rodríguez realiza una gran labor en el CRSU. Hemos visto 26 ejemplares anillados de 5 especies diferentes con un total de 60 observaciones.
La primera especie, el bisbita alpino, es una especie de la cual no vemos ejemplares anillados en nuestra provincia. Este bisbita alpino con anillas en pata izquierda: naranja-rojo y en pata derecha: (metal)-blanco-negro-blanco, fue visto por Manuel Segura el día 11 y por Hipólito Hernández el 20-1-20 en Puebla de Sanabria. Fue anillado en junio de 2018 por Jeremy Maingueneau en Laruns (Francia).
Ejemplar que Manuel Segura ya había visto el 19-11-19 pero con las observaciones de enero se ha confirmado la invernada en Puebla de Sanabria de un ejemplar anillado, con más de 2 años, en el noroeste de los Pirineos franceses.
Otro ejemplar muy interesante, visto este enero, pero que lleva desde noviembre entre el río Duero (a su paso por Zamora) y el Centro de Residuos Sólidos Urbanos es la gaviota reidora T1CW que he podido ver el 14-1-20; fue anillada el 22-6-2019 en Zalew Mietkowski (Polonia), siendo estas sus primeras observaciones fuera de su Polonia natal.
Normalmente, enero, es un mes propicio para el avistamiento de ánsares comunes marcados con un collar, por lo menos hasta ahora ya que de aquí en adelante, ante la bajada tan enorme de la invernada de los ánsares comunes en España quizás sea raro poder verlos. Aún con los escasos ánsares que han llegado este invierno hemos podido ver 7 collares noruegos.
En el mes de enero se han visto los collares: UD5 (anillado en el 2019), UD6 (2019), UE2 (2019), LZ5 (2016) y LB2 (2018) por Juanjo González, J.Miguel San Román, Gary Losada, Cristian Osorio, Daniel Sanz, Antonio Casado, Diana Domínguez y José Barrueso en su lugar de invernada: las lagunas de Villafáfila. Gansos con unas curiosas historias que he contado en otras entradas del blog, si queréis recordarlas pinchar aquí y aquí.
En la Casa del Parque de las Lagunas de Villafáfila un gran grupo de fochas comunes se mueven habitualmente, entre ellas hay una anillada con collar amarillo la 220; vista por Cristian Osorio y Daniel Sanz fue anillada por el grupo GIA de León el 26-1-2017 en la propia Villafáfila.
La especie con más observaciones es la cigüeña blanca con 18 ejemplares provenientes de Alemania, Bélgica, Francia y España vistos por Cristian Osorio y José Barrueso en el CRSU de Zamora.
De todas estas observaciones la más extraña es una cigüeña anillada en Bélgica, la 15B; vista por Cristian Osorio el día 24 y por José Barrueso el 25 y 29 de enero de 2020.
Esta cigüeña fue anillada en 2017 en el Zoo de Planckendael de la ciudad de Malinas (Mechelen-Bélgica). Cigüeña que costó encontrar su procedencia porque su extraña anilla no figuraba en ninguna base de datos. Fue Antonio Gutiérrez, uno de los mayores conocedores de proyectos de anillas de todo el mundo, el que consiguió encontrar su origen a través de facebook (muchas gracias por tu inestimable ayuda).
A través de Antonio Gutiérrez me puse en contacto con  el anillador y descubrimos el porqué de su extraña anilla. Resulta que esta anilla naranja era la anilla suplente, es decir, el proyecto de anillamiento del Zoo tenía unas anillas oficiales que se acabaron de poner con los pollos del año y, como no quedaban las anillas titulares, le pusieron a esta cigüeña y otro pollo del mismo nido las naranjas.
De Alemania nos han visitado 5 ejemplares con anillas negras octogonales, dos de los cuales han estado entre nosotros desde el pasado mes de noviembre, los otros 3 han estado unos días en paso. No he conseguido datos de ninguno de ellos, normalmente los anilladores alemanes tardan mucho tiempo en contestar (y eso si contestan).
Una cigüeña procedente de Francia lleva en el CRSU desde el pasado mes de noviembre. La FMAR anillada el 8-6-2018 en Montoir de Bretagne (Francia) vista por Cristian Osorio el día 28 y por José Barrueso el 29-1-20.
Las cigüeñas anilladas en España se anillaron en la provincia de Zamora (9 ejemplares, todos anillados por Pablo Santos), Valladolid (0|1TN de 2018) y Moronta (CWFH de 2015, Salamanca). De entre ellas cabe destacar la edad de algunas: W|V7 con 22 años; 1C07 y X|3U tienen 21 años; 20VM y 4FWS con 20 años conforman un grupo de ilustres veteranas que todos los años vuelven a sus lugares de nacimiento y cría en la provincia de Zamora.
Aves anilladas que se han podido ver y descubrir su vida gracias a la colaboración de Manuel Segura, Hipólito Hernández, Juanjo González, J. Miguel San Román, Gary Losada, Cristian Osorio, Daniel Sanz, Antonio Casado, Diana Domínguez y José Barrueso. Gracias a todos.

jueves, 20 de febrero de 2020

Santoña III: colimbo grande y chico.

En esta última entrada sobre las marismas de Santoña quiero comenzar con dos de los colimbos que pasan el invierno en estas marismas: el colimbo grande y colimbo chico.
Colimbos que podemos ver dentro del puerto de Santoña o Colindres, en sus inmediaciones o por la marisma.
El colimbo grande es un ave impresionante, de fuerte pico, cuello robusto y pinta de cormorán cuando lo ves a distancia. Ave proveniente del ártico que cría en Groenlandia, Islandia o Norteamérica que en un grupo muy reducido de ejemplares pasa el invierno en puntos muy concretos de Galicia, Asturias o Cantabria y es Santoña su principal punto de invernada en España.
Es en la propia Santoña, cuando alargan su estancia invernal, donde podemos disfrutar de la maravilla de verlo con sus espectaculares, llamativas y preciosas galas de plumaje nupcial.
Colimbo grande con plumaje nupcial en abril de 2018.
Esos colimbos, de plumaje espectacular y absolutamente precioso, tienen la cabeza y cuello negros y a rayas, pequeñas manchas blancas en la espalda, ojos rojos y pico negro. Esos colimbos grandes que parece que sólo podemos ver en lejanos parajes también los podemos encontrar, algunos años, en las marismas de Santoña.
Pude disfrutar de alrededor de doce ejemplares de colimbo grande. Ejemplares que no paran un sólo instante, entran, salen, entra, salen del agua y, en algunas ocasiones, emergen con su preciada comida ya sea un cangrejo, al que lo primero que hacen es quitarle las patas una a una para evitar riesgos o un pequeño pez plano que tragan inmediatamente.
Tan pronto están a tu lado como que salen del agua a varias decenas de metros de distancia. Es un magnífico buceador que pasará todo el invierno en las marismas junto con otro colimbo, el colimbo chico.
El colimbo chico también viene del ártico. Es el más pequeño y extendido de todos los colimbos; con un pico más fino que llevará inclinado hacia arriba, menos robusto y aspecto más frágil. También se alimentaba constantemente. Su actividad era febril. Se sumergía y salía sin descanso. Nos mostraba su destreza en el buceo. Al igual que el colimbo grande (y la mayoría de los patos buceadores) tiene las patas muy atrás en el cuerpo para así desplazarse más eficientemente bajo el agua aunque en tierra le hace ser un poco patoso.
Pasará el invierno aquí, en Santoña y luego volverá a sus zonas de cría en el norte de Rusia, Groenlandia, Islandia y norte de Canadá.
Miles de aves se mueven en las marismas. Miles de aves entre las cuales siempre se encuentran aves anilladas. Aves que nos cuentan su historia. Aves que tienes que buscar. Aves que tratas de leer y te producen una enorme satisfacción cuando te mandan su historial y descubres su vida.
Puede ver 16 aves anilladas pero leer completas solamente 9. La primera historia nos la cuenta un charrán patinegro, el L4A, anillado el 14-6-2019 en Dinamarca, siendo esta su primera observación fuera de su país de anillamiento. Unos 1.600 km lo separan de su lugar de nacimiento.
La gaviota reidora con anilla J47T anillada el 19-6-2015 en Noruega es un verdadero reloj de precisión. Desde que fue anillada siempre hace el mismo recorrido triangular, cuyos vértices son: Noruega, Gran Bretaña y Cantabria (en la localidad de Limpias).
Esta gaviota reidora se mueve entre estos tres puntos: en Noruega pasa la temporada de cría en los meses de mayo, junio y julio después migra hasta Gran Bretaña donde estará desde agosto hasta que marche a Limpias (Cantabria) donde pasará el invierno para nuevamente en marzo, abril regresar a Gran Bretaña y desde ahí volver a su lugar de cría en Noruega. Este recorrido lo ha hecho desde que fue anillada en 2015 con una gran regularidad y exactitud.
También pude ver tres gaviotas sombrías francesas: 3:GJD (sin datos de anillamiento pero presumiblemente anillada en 2019), la R:1A5 (anillada el 23-7-2019) y la R:Y2C anillada el 15-6-2016) anilladas estas dos últimas en la Réserve Naturelle de Lilleau des Niges (Francia) y que todos los inviernos se ven regularmente en Santoña.
Dos gaviotas patiamarillas vascas: la C86:G (anillada el 23-6-2018 en Ulía-San Sebastián) y la 4BLL (anillada el 21-6-2018 en Izaro Bermeo- Vizcaya) también invernaban en la zona.
Otra de las aves mas abundantes en Santoña son los zarapitos ya sean reales o trinadores. Aves zancudas de pico curvo y esbelta figura que patrullan los limos en busca de alimento. Entre ellos pude ver un zarapito real anillado (lo había visto en anteriores visitas) con anillas de colores.
Zarapito real anillado el 16-1-2015 allí mismo, en Cicero, donde tiene todas sus observaciones entre agosto y finales de febrero, después, en la época de cría, desaparece. ¿Dónde irá? ¿Dónde criará?
Gaviones, ánades rabudos, agujas colinegras y colipintas, vuelvepiedras, ostreros, correlimos,...todos tiene cabida en Santoña. Todos conviven en un entorno de ensueño.
Gavión atlántico.
Ánades rabudos.
Las marismas de Santoña son un hervidero de vida, miles de aves pasan el invierno en este entorno privilegiado, entorno que hay que descubrir. Entorno al que me he querido acercar en estas tres entradas par mostrar una mínima parte de toda la enorme biodiversidad que atesora. Santoña, un lugar que hay que conocer.

sábado, 15 de febrero de 2020

Santoña II: Ibis sagrado, moritos, barnaclas carinegras...

Los antiguos egipcios veneraban tres especies de ibis: el ibis sagrado, el ibis brillante y el ibis eremita; curiosamente los dos primeros los he podido ver y disfrutar en mi última visita a las marismas de Santoña: el ibis sagrado al cual consideraba un mensajero del dios Toth (dios del conocimiento, de la sabiduría, la escritura y maestro del tiempo) y el ibis brillante, el morito común.
El ibis sagrado es una especie de origen africano; los que llegan hasta las marismas de Santoña provienen de una población asilvestrada de Francia, en el valle del Loira, con más de 5.000 individuos, desde la que, cada cierto tiempo, viene algún ejemplar.  Las primeras observaciones en España se produjeron en 1989 en las islas Canarias de aves procedentes de escapes de colecciones privadas o parques zoológicos.
El ibis sagrado es un ave extraña, de largo pico curvo, cabeza y cuello negro, pelado que contrasta con su plumaje blanco inmaculado y las puntas de las alas y cola negras. Lo pude ver, junto con Ernesto Villodas, cerca de la laguna de Gandarias donde un gran grupo de garcillas bueyeras comían tranquilamente entre las vacas que sesteaban o comían ignorando por completo a sus ilustres vecinos.
El ibis sagrado está considerado en España como especie exótica invasora y desde la consejería de Medioambiente de la Junta de Andalucía: “…desde 2008 la Consejería de Medio Ambiente está llevando a cabo labores de control a raíz de la observación de 5 ejemplares que intentaron reproducirse en la colonia de cría de moritos (Plegadis falcinellus) cercana al Centro de Visitantes José Antonio Valverde del Parque Nacional Doñana. Hasta mayo de 2011, el Equipo de Seguimiento de Fauna Silvestre junto a técnicos del espacio protegido ha eliminado 16 ejemplares”.
Entre el gran grupo de garcillas bueyeras tres preciosos moritos también se movían elegantes, con andares lentos y pausados en la alfombrada pradera que servía de zona de alimentación a un pequeño grupo de ánsares comunes que, seguramente, estuvieran en paso, mientras, un alcaraván, asomaba su cabeza curioso ante tanto movimiento.
Moritos comunes que habíamos descubierto minutos antes en el monasterio de Montehano donde descansaban junto con espátulas, archibebes comunes y claros, vuelvepiedras y garcetas comunes mientras dos enormes gaviones observaban desde su atalaya o una pareja de halcones peregrinos comenzaban a reclamar insistentemente en un preludio de la futura temporada de cría.
En la misma zona del monasterio cuatro zampullines cuellirrojos nadaban tranquilos. Este zampullín es casi idéntico al cuellinegro pero, en esta época su cabeza “plana” le delata sin remisión.
Es el zampullín más escaso que tiene sus principales cuarteles en Finlandia además de Dinamarca, Suecia, Rusia o Noruega desde donde nos visita en invierno. Experto buceador, como todos los zampullines, con las patas muy atrás para facilitar la inmersión y el buceo que le permite tanto alimentarse como escapar de cualquier peligro. También pudimos ver otros miembros de su familia como el cuellinegro, el chico y el somormujo lavanco.
Zampullín cuellinegro.
Somormujo lavanco.
En la bahía un enorme grupo de unas 700 barnaclas carinegras inverna este año. Su número ha ido aumentando exponencialmente en los últimos años, sobre todo por la proliferación de su comida preferida, un alga, la zostera marina.
Este pequeño ganso proviene del ártico. De dos zonas concretas: del norte de Rusia la subespecie nominal bernicla y la hrota proveniente de Groenlandia y norte de Canadá. Aquí, en Santoña, la que se encuentra normalmente es la subespecie bernicla, aunque de vez en cuando aparece algún ejemplar de la subespecie hrota. Todavía hay una tercera subespecie que no llega hasta nosotros, es la nigricans que vive en el noroeste de Canadá, Alaska y Siberia oriental.
Ver a las barnaclas carinegras es un espectáculo increíble. Verlas comer y moverse por la orilla te emboba pero ver pasar muy cerca de ti el enorme bando de las 700 barnaclas es algo único. Bando que se alimentaba tranquilamente en una de las orillas cuando, de repente, la silueta negra y blanca del águila pescadora provocó un enorme revuelo de pánico (temen al águila pescadora aunque no les hace nada en absoluto) que hizo que se levantaran todas y emprendieran vuelo hasta la otra punta de la bahía.
Espectáculo que pude ver desde el Cofre, pequeño barco de Aves cantábricas desde el que Alejandro García con su tranquilidad y serenidad, además de enorme sapiencia y ojo entrenado te muestra todos los habitantes de la bahía (montar en el Cofre es indispensable en toda visita a las marismas de Santoña).
Las barnaclas carinegras nos pasaron muy cerca en un vuelo que nos dejó impactados. El ruido de las alas. El sonido que emitían chillando, animándose a dirigirse hacia el lado salvador de la otra orilla.
Orilla en la que colimbos grandes y chicos nadaban y se sumergían en un constante movimiento que pareciera tuvieran prisa pero, eso será otra historia. Otra historia. Otra muestra de la enorme cantidad de vida que se aglutina en las marismas. Otra historia de un lugar increíble que rebosa vida por los cuatro costados.