lunes, 19 de enero de 2026

Cigüeñas en el CRSU de Zamora: las cigüeñas de Suecia.

La cigüeña blanca es una de las aves más conocidas y admiradas desde tiempos inmemoriales. Está asociada al hombre y forma parte de la cultura popular en refranes y costumbres. Todos hemos oído el famoso refrán: "Por San Blas la cigüeña verás, y si no la vieres, año de nieves"; refrán que mi abuela llevaba a rajatabla y si se acercaba esa fecha y las cigüeñas de la cercana iglesia de Santa Lucía no aparecían, comenzaba a preocuparse, pensaba que si no venían, sería signo de mala suerte; cuando aparecían y se aposentaban en la torre de la iglesia se quedaba más tranquila.
Hasta hace pocos años las cigüeñas acudían desde África a nuestros campanarios, torres o chimeneas para quedarse los siguientes ocho o nueve meses pero esto ha cambiado.
Muchas de estas cigüeñas blancas, no se van. Permanecen en nuestra tierra y se mueven en recorridos cortos ya que disponen de comida fácil, cómoda y abundante en los vertederos.
Esta facilidad de acceso a la comida y el considerable aumento de las temperaturas hace que muchas de estas “antiguas” aves migratorias se encuentren en la situación de no tener que migrar, no tener que moverse o hacerlo muy poco del mismo lugar en todo el año.
El vertedero al que acuden las cigüeñas es un verdadero hervidero; cientos de cigüeñas pasan gran parte del día rebuscando entre la basura en un trajín constante entre los desperdicios. Todas buscan comida. Para todas hay. Todas consiguen comida de una manera fácil. No les hace falta buscar demasiado. La comida está allí o llega constantemente en grandes camiones que descargan enormes cantidades de basura.
El vertedero de Zamora entre finales del mes de diciembre y mediados del mes de febrero es el momento en el que más cigüeñas se concentran (podemos pasar de 1.000 ejemplares); por un lado encontramos las que están invernando aquí, por otro están algunas de las residentes que no se van y a estas se les unen las cigüeñas en paso desde África o desde el sur de España donde han pasado el invierno.
Voy a hacer varias entradas sobre las cigüeñas del vertedero zamorano pero en esta primera me quiero centrar en unas cigüeñas muy especiales, las cigüeñas procedentes de Suecia.
Cigüeña sueca con anilla M864 (24-2-2024)
Hasta el 24 de febrero de 2024 no se había visto en Zamora ninguna cigüeña procedente de Suecia. Da la casualidad que en los últimos tres años han aparecido tres y todas en enero-febrero en el paso de vuelta hasta su Suecia natal.
M864: estuvo entre el 24 de febrero y el 3 de marzo de 2024. Anillada el 29-7-2023 en Hemmestorps Mölla.
M764: estuvo entre el 18 de enero y el 8 de febrero de 2025. Anillada el 13-7-2023 en Hemmestorps Mölla
M5X9: ha llegado el 12 de enero de 2026 y sigue presente. Anillada el 14-7-2025 en Fulltofta
Cigüeña sueca con anilla M764 (8-2-2025)
En Suecia las cigüeñas dejaron de criar en 1953, lo que supuso que desde ese año hasta 1988 no hubo ninguna reproducción de cigüeña blanca en todo el país. En 1989 comienza una iniciativa de un programa de reintroducción con el fin de conseguir que la cigüeña blanca volviera a criar en Suecia. La Sociedad Sueca para la Conservación de la Naturaleza (SSNC) y la Scanian Ornithological society (SKOF) comenzaron un programa de cría en cautividad.
En el sur de Suecia, en Scania, se construyeron varios recintos vallados de los que se han ido liberando pollos todos los años. Poco a poco este programa de reintroducción fue consiguiendo sus frutos de tal manera que se han ido asentando parejas de cigüeñas que han ido volviendo a criar a Suecia.

Fotografía de Sven Persson. Suelta en el molino de Hemmestorp en 2023

“En Hemmestorps Mölla (de ahí proceden las dos primeras que he podido ver) y en Fulltofta (de aquí procede la de este año) hay dos recintos de cría permanentes del Proyecto Cigüeña, donde se crían y liberan nuevas cigüeñas. En otros cuatro lugares de Escania hay recintos permanentes más pequeños para parejas reproductoras.
Las cigüeñas salvajes también se reproducen en las instalaciones y sus alrededores. Petter Albinsson y sus colegas han calculado que este año hay 54 parejas reproductoras en libertad. Al igual que con el número de polluelos, las cifras muestran un rebrote positivo. El proyecto de las cigüeñas pretende duplicar el número de parejas reproductoras hasta alcanzar las 100.” (Fuente: www.skd.es) 
Cigüeña sueca con anilla M5X9 (12-1-2026)
Sara Albinsson anillando
y tomando datos biométricos de la cigüeña M5X9
Da la casualidad que la cigüeña M5X9 porta Gps. Escribí a sus anilladores que me contestaron muy amable y rápidamente mandándome el mapa de sus movimientos desde que se anilló y algunas fotografías del día de su anillamiento. Da gusto ponerse en contacto con anilladores tan entusiastas y amables. Muchas gracias.
Recorrido de esta joven cigüeña que ha llegado hasta el sur de España donde ha pasado el invierno hasta que ha comenzado su camino de vuelta hasta Suecia parando en el vertedero de Zamora donde la pude localizar. Lugar en el que continua cogiendo fuerzas y descansando para proseguir su largo viaje hasta su lugar de nacimiento. 
Cigüeñas de Suecia que se unen a cientos de cigüeñas procedentes de España, Francia, Portugal, Holanda, Alemania, República Checa, Austria o Bélgica que serán las protagonistas de la siguiente entrada de las cigüeñas vistas en el vertedero zamorano en el año 2025.

viernes, 9 de enero de 2026

Un gran día de gaviotas por Gomecello.

Amanecía. La niebla zamorana daba paso al sol en la provincia de Salamanca donde me dirigía a una nueva visita al vertedero de Gomecello; visita que en los últimos años realizo en la misma época junto a Miguel Rodríguez, al cual quiero dar enormemente las gracias por su amistad y amabilidad (y fotografías).
Miguel Rodríguez es un joven biólogo que da gusto escuchar, sus explicaciones son claras, concisas y precisas, de enorme sabiduría, paciencia y un conocimiento absoluto de todo lo que se puede mover en Gomecello donde (junto con Miguel Rouco) realiza, desde hace más de diez años, una extraordinaria labor de estudio de todo lo que se mueve en ese entorno. Miguel, a pesar de su juventud, es una referencia nacional en el mundo de la ornitología.
La mañana no estaba tan fría como era lógico pensar, el sol calentaba el ambiente cuando entramos en Gomecello. Cientos de gaviotas entraban y salían de la zona de alimentación en un frenético baile entre camiones y disputas por la comida. Baile en el que gaviotas sombrías y gaviotas reidoras se mezclaban con cigüeñas blancas en busca de la tan ansiada comida. Nunca las había visto con tal ansia por comer, Miguel ponía una explicación al frenesí: “Los campos de alrededor están helados y no han podido alimentarse así que están hambrientas”.
Comenzamos a buscar entre las miles de gaviotas que se levantaban, comían o descansaban en tejados, zona de alimentación o en el suelo. Entre las miles de gaviotas sombrías había que buscar a los infiltrados, aquellas especies que se entremezclan entre las sombrías y las reidoras en la vorágine de gaviotas que es Gomecello.
De todas mis visitas creo que es la mejor de todas ellas, la que hemos podido disfrutar a placer y conseguir descubrir 7 especies de gaviotas: sombría, reidora, del Caspio (días después Miguel tras un estudio pormenorizado y por cuestiones muy sutiles llegó a la conclusión que dicha gaviota era una patiamarilla), cana, argéntea europea, gavión atlántico y patiamarilla, más un híbrido de gaviota argéntea europea y gaviota sombría (que Miguel es capaz de identificar). Una verdadera locura y maravilla.
Dicha gaviota para una persona cualquiera hubiera pasado por una del Caspio y así fue hasta quince días después pero Miguel Rodríguez es concienzudo, meticuloso y de una enorme sabiduría, tras verla más de cerca otro día y estudiando las fotos llegó a la conclusión de que era una patiamarilla por una serie de pequeños y muy, muy sutiles detalles.
En los últimos tiempos la gaviota del Caspio se ha extendido desde sus zonas de cría en el Mar Negro, Aral y Caspio hasta Países Bajos, Alemania y Polonia donde se ha hibridado en algunas colonias con gaviota argéntea y patiamarilla (días después Miguel pudo identificar un híbrido de cáspica y argentea, uno de los llamados "cactus", en el propio Gomecello). Desde ahí llega hasta España mezclada con las gaviotas sombrías. Caspicas de las que en este invierno se han visto hasta cinco ejemplares en la provincia de Salamanca, incluida una anillada en Alemania, buen momento para que alguna de ellas se pueda localizar en alguno de sus movimientos por primera vez en la provincia de Zamora.
Entre las exquisiteces que se puede ver en Gomecello se encuentra el gavión atlántico. Pudimos observar dos ejemplares: Tom y un primer invierno nuevo para la zona.
Tom asomado desde una de las naves.
Tom con una patiamarilla a la izquierda y una sombría a la derecha.
Tom es un gavión atlántico que se ve en la provincia de Salamanca desde hace cinco años. Su tamaño, potencia y fuerza la deja patente en cualquier disputa con las gaviotas sombrías. Es un dominador nato y no dejará que ninguna otra gaviota le arrebate su alimento. Un verdadero privilegio poder disfrutar de esta imponente ave y verlo en todas sus mudas hasta el comienzo de su periodo adulto.
Gavión atlántico Tom.
El otro ejemplar era un joven de primer invierno que descansaba entre las sombrías destacando su enorme tamaño y corpulencia.
Gavión atlántico de primer invierno descansando.
Gavión atlántico acicalándose.
Ver dos gaviones atlánticos en el mismo punto, en el interior peninsular, es un verdadero privilegio. Sus citas en el interior son muy escasas y casi siempre asociadas a grandes bandos de gaviotas sombrías y en vertederos. El gavión atlántico es la mayor gaviota que se puede ver en España, puede alcanzar hasta 1,65 m de envergadura. Se puede ver en ambos lados del Atlántico Norte, reproduciéndose en Islandia, Escandinavia, Groenlandia, Gran Bretaña y noroeste de Francia, además de en el nordeste de Norteamérica; en la península ibérica se suele ver, de forma esporádica, en invierno en la costa gallega y cantábrica. Verlo en el interior es muy, muy complicado. He de decir que he tenido la inmensa suerte de verlo en el río Duero a su paso por Zamora ciudad un memorable 17 de diciembre de 2020 (recordarlo aquí).
Preciosa gaviota argéntea europea adulta.
Miguel es capaz de distinguir las gaviotas con un solo vistazo. En todos sus movimientos y comentarios derrocha conocimientos del lugar y de las especies que allí nos vamos encontrando. Otra de las especies que llegan en invierno hasta Gomecello es la gaviota argéntea europea de la que pudimos ver 6 ejemplares: 3 de primer invierno (1 nuevo), 1 de segundo invierno (nuevo) y 2 adultas, un verdadero privilegio poder observar a esta preciosidad de gaviota en diferentes edades siendo las de primer invierno las más complicadas de diferenciar.
Mismo ejemplar de gaviota argéntea europea
de primer invierno volando y posada.
Gaviota argéntea europea tumbada en el borde del tejado.
La gaviota argéntea es abundante en el norte y oeste de Europa pero en España es una escasa invernante que se suele ver en las costas del cantábrico y atlántico además de sus apariciones puntuales en algunos vertederos del interior, como el pasado que la pude ver por primera vez el pasado 18 de marzo de 2025 en el vertedero de Zamora.
La mañana avanzaba a una velocidad de vértigo. Mis ojos miraban absortos para todos los lados intentando absorber lo que veía a mi alrededor cuando una preciosa gaviota cana de segundo invierno apareció para deleitarnos con su belleza y elegancia.
Gaviota cana de segundo invierno.
La gaviota cana es una hermosa gaviota poco más grande que la reidora y más pequeña que la sombría. De aspecto elegante con cabeza redondeada, pico amarillo con la punta oscura y porte altivo que es bastante escasa en nuestra tierra, criando en el centro y, sobre todo, norte de Europa.
Gaviota cana que inverna en diferentes partes de nuestro país (donde no cría) provenientes del norte de Rusia, países escandinavos y las colonias más cercanas de Gran Bretaña, Holanda y Alemania.
Gaviota patiamarilla de tercer invierno con el pico extraño.
Hasta 12 gaviotas patiamarillas fuimos descubriendo a lo largo de la mañana. Ejemplares de diferentes edades: 3 de primer invierno, 3 de segundo invierno, 3 de tercer invierno y 3 adultos.
Las miles de gaviotas comían, descansaban o se movían de una zona a otra, el movimiento era constante. Unas 3.500 gaviotas sombrías y 500 reidoras conformaban un manto de puntos blancos, grises y negros en los tejados y en la pequeña zona encharcada.
En grupos tan grandes de gaviotas siempre hay que buscar gaviotas anilladas (31 conseguimos leer) porque nos ofrecen una información muy valiosa pero eso formará parte de una nueva entrada sobre este gran día gavioteando por Gomecello con Miguel Rodríguez.

sábado, 3 de enero de 2026

¡¡¡1 millón de visitas!!!

Comenzamos el año con una gran noticia para este humilde blog: hemos conseguido llegar a ¡1.000.000 de visitas! A unos les parecerán pocas y a otros muchas pero para mi es un auténtico orgullo el poder llegar a esta cifra. Muchas gracias a todas las personas que habéis entrado en el blog, un blog minoritario y humilde concebido para contar la naturaleza más cercana, la que tenemos a nuestro alrededor, la que tanto y tan poco conocemos para conseguir el respeto y la valoración de la misma. 
He intentado hacer un blog ameno, didáctico y fácil de leer para que todo el mundo pudiera entrar y entender lo que quería contar. Este blog está hecho para que todos los que lo visiten lo puedan comprender; sé que hay muchos jóvenes que lo siguen y hay entradas que se enseñan en centros educativos como referencia, algo que, como profesor y apasionado de la enseñanza, me satisface enormemente.
En este millón de visitas ha habido 602 entradas, 2710 comentarios, visitas de países de todos los continentes, de países diferentes, variopintos, exóticos o muy alejados que se interesan por lo que sucede en nuestra naturaleza.
Blog que aguanta, que sobrevive a la inmediatez de la vorágine que nos envuelve, blog que se hace con mucha ilusión, blog en el que cuento mis experiencias y vivencias en la naturaleza. Blog que comenzó en un tiempo en el que había muchos y magníficos blogs pero que por desgracia, con el paso de los años, han ido desapareciendo absorbidos por la inmediatez y la exigencia del instante. Creo que se pueden compaginar las dos cosas, creo que en un blog se puede contar y enseñar la naturaleza de una forma educativa, didáctica, amena y gratificante.
Un millón de visitas en las que he aprendido y he contactado con gente y otros blogs que te hacen darte cuenta que siempre estamos aprendiendo, que aprender es constante y continuo; que es una aventura maravillosa, la aventura del conocimiento.
En ese millón de visitas mi hija ha ido creciendo y es un orgullo verla cuando me acompaña, me pregunta o se interesa por un ciervo, una mariposa o un lobo, es un orgullo que madrugue conmigo para intentar observar nuestra maravillosa fauna o descubra emocionada un pájaro, un jabalí o una nutria. Por supuesto mil gracias a mi mujer, que me acompaña y me hace la vida con ella mucho más satisfactoria, plena y maravillosa.
Millón de visitas en los que ha habido, charlas, exposiciones, relatos y han nacido dos libros: “Observaciones de campo del lobo ibérico” y “Observaciones de campo del lobo ibérico 2.0”, una nueva aventura sobre un animal básico en nuestro ecosistema y mítico en nuestras creencias y saberes; aventura de su conocimiento y respeto en la que estoy inmerso y está resultando apasionante.
Son cifras modestas en comparación con otros blogs o cuentas de facebooks o instagram pero que me enorgullecen enormemente y doy las gracias fervientemente a todos los que habéis entrado en él. Espero no defraudar cuando alguien lea cualquiera de las entradas ya sea la historia de un corcino, de una mariposa, un ave o una ranita.
En este aniversario no me quiero olvidar de una persona que ya no está, que siempre me preguntaba y se interesaba por lo que hacia y sobre todo fue una persona ejemplar y buena: mi padre. Gracias.
Gracias también a todos los que habéis colaborado en él con vuestras maravillosas fotografías y gracias a los que me habéis dado consejo y aliento.
Gracias a todos. Espero que sigáis entrando en el blog y descubriendo las pequeñas historias que en él se cuentan. Es un blog, fundamentalmente, de historias, las fotografías son acompañantes de lo verdaderamente importante, la vida de nuestra naturaleza. Gracias ¡¡Feliz año a todos!!

martes, 23 de diciembre de 2025

¡Feliz Navidad!

Desde 
De paseo por la naturaleza 
os deseamos...
...y gracias por estar ahí.


lunes, 15 de diciembre de 2025

Intersex de ánade azulón.

Ayer, en compañía de Miguel Rodríguez y Daniel García, pude volver a ver un ave intersex, perdón una no, dos juntas. Primeramente vimos una pero el ave que estaba dormitando junto a ella tenía toda la pinta de ser igual, así que esperamos hasta que sacara la cabeza y efectivamente, era otro ánade azulón intersex.
Pero ¿Qué es un intersex? Se puede resumir en que una hembra, en este caso de ánade azulón, comienza a desarrollar características de macho, su fenotipo (lo que se ve) comienza a ir cambiando poco a poco.
Su plumaje se irá transformando del de una hembra al de un macho. Por lo tanto estamos ante un cambio en la apariencia, en el fenotipo; pero ¿Qué pasa con los órganos sexuales? ¿Cambian? La respuesta es no. Los órganos sexuales no cambian.
En las siguientes fotografías se puede apreciar el cambio gradual en el plumaje en estos ejemplares.
¿Por qué sucede esto? Según toda la bibliografía consultada y después de hablar con Ernesto Hernández y Miguel Rodríguez, dos grandes biólogos y amigos, suele producirse por un cambio hormonal drástico, bien por fallos debidos al envejecimiento, por alteraciones graves de otro tipo (por ejemplo un tumor) incluso por alteraciones genéticas o factores contaminantes.
En muchas ocasiones estas aves intersex se pueden confundir con híbridos como por ejemplo estos híbridos de ánade azulón y ánade friso que se están viendo en Salamanca en los últimos dos años.
Híbridos en los que se puede apreciar una mezcla de ambas especies no como en los intersex anteriores que solamente tienen rasgos de hembra o macho pero de ánade azulón, pero hay un factor determinante que muchas veces da la pista definitiva de que estamos ante un intersex: el pico.
Comparativa entre el pico de los machos y el pico del intersex.
Comparativa de los dos picos: de hembra en una hembra y en el intersex,
ambos son iguales.
El pico es la última parte del cuerpo que se cambia o, directamente no se llega a cambiar, así qué si estamos viendo un ánade azulón con apariencia de macho pero tiene el pico de hembra será un intersex. 
También puede llevarnos a error el hecho de parecerse a machos que están en eclipse, si sucede esto el pico será determinante o también pueden equivocarse con machos que tengan un plumaje de transición de un ave inmadura a una adulta, en este caso lo fundamental será la época del año en la que estemos y otra vez el pico.
Por lo tanto el pico es básico en su identificación. Esta particularidad del intersex no solamente surge en los ánades azulones, aunque es quizás en la especie que más casos se presentan, sino que también en otras especies como ánade rabudo o silbón. (Si pincháis aquí podréis ver ejemplos e información abundante).
La naturaleza es una fuente incalculable de sorpresas, aprendizaje y nuevas situaciones que te hacen aprender constantemente. Es sorprendente y fascinante a partes iguales, quizás por eso nos gusta tanto.
(Quiero agradecer enormemente a Miguel Hernández sus fotografías y consejos. A Manuel Segura y Hipólito Hernández sus fotografías tomadas en Puebla de Sanabria).
(Hace cinco años escribí sobre este tema pero añadí el sorprendente caso de los aguiluchos laguneros "disfrazados", recordarla pinchando aquí).

lunes, 24 de noviembre de 2025

Pardillo sizerin alpino en Zamora ciudad.

El pasado 20 de noviembre, Alfonso Rodrigo (enhorabuena) descubrió un pardillo sizerin alpino en el río Duero a su paso por Zamora ciudad. Todo un pelotazo ya que supone la primera observación de esta especie en la provincia de Zamora.
He podido verlo y disfrutarlo en este lugar tan querido para mí, el río Duero a su paso por Zamora ciudad, un lugar emblemático y sorprendente que es un verdadero lujo tener en plena ciudad. Lugar en el que se han visto 217 especies de aves (ebird). Lugar que debemos cuidar, conocer y respetar. Lugar que atrae cada vez más a observadores de aves que buscan en sus orillas disfrutar con sus habitantes alados. Río Duero al que los zamoranos nos asomamos a pasear, hacer deporte, tomar algo, merendar o disfrutar de su fauna y flora.
Cuando llegué al punto el pequeño pajarillo no estaba, al poco tiempo apareció y comenzó a alimentarse en el abedul. Se movía como un verdadero equilibrista realizando posturas inverosímiles para poder llegar a coger su preciada comida.
El antiguo pardillo sizerín se divide en dos especies: el pardillo alpino y el pardillo norteño. El que se encuentra en el río zamorano es un pardillo sizerín alpino que se distribuye desde el noreste de Francia hasta Alemania, Dinamarca, sur de Noruega y suroeste de Suecia además de ciertas zonas del norte de Rumanía, Eslovaquia y parte de Polonia. Verlo en España es muy raro aunque en invierno algunos ejemplares se desplazan hasta Gran Bretaña y muy pocos hasta España.
El pequeño pardillo sizerin continuaba con su exhibición de movimientos y posturas inverosímiles mientras unos herrerillos buscaban alimento, dos colirrojos tizones se perseguían, un grupo de cormoranes volaba a ras de agua y un andarríos chico caminaba tranquilo picoteando aquí y allá entre la hierba y la hojarasca.
Este pardillo sizerin alpino es un ejemplar de primer invierno, es decir, ha nacido este año y está pasando su primer invierno tras una primera muda a finales de verano o principios del otoño. Es un ave preciosa con la frente roja, el pico amarillo y una pequeña máscara y babero negro.
El frío de la tarde se notaba en el ambiente y la oscuridad comenzaba a ir ganando terreno a la luz mientras el pequeño funambulista se alimentaba sin descanso en las finas ramas del abedul; en un par de ocasiones emitió un pequeño reclamo al viento zamorano que enfriaba el comienzo de la noche.

lunes, 10 de noviembre de 2025

El ciervo de Zamora (antes del parking).

Eran las tres menos diez de la tarde cuando iba por la zona del Sillón de la Reina (Zamora ciudad), de repente, miro a mi derecha y no podía creer lo que estaban viendo mis ojos: ¡¡un ciervo en el jardín!!
Ahí estaba caminando despacio, cansado, azuzando sin parar y la boca llena de espuma, su estrés era evidente; giró en el muro y se refugió contra la muralla, en el rincón, entre el muro de piedra de la casa y la vieja muralla. Ahí se sentía mínimamente seguro.
Llamo al 112, a la policía municipal y a medioambiente de la Junta de Castilla y León donde me dijeron que no podían hacer nada ya que dependía de la policía municipal. 
Ahí seguía. Pegado a la muralla donde se sentía relativamente protegido. Levantaba la cabeza expectante, todo era causa de estrés, nerviosismo y miedo. En su lado derecho se le veía una herida. Algunas personas lo vieron y estaban tan asombrados como el pobre animal en cuyos ojos se podía ver la desesperación, el desconcierto y el miedo en un entorno hostil y desconocido.
¡A donde van! Dos personas se quisieron acercar lo máximo posible para hacerle una foto con el móvil y, lógicamente, el ciervo no se iba a quedar ahí esperando; salió corriendo jardín hacia arriba, paralelo a la muralla, giró y se metió en el parking de San Martín. 
Llamé de nuevo para comunicar que se había metido en el parking. Al poco llegó un coche y una furgoneta de la policía municipal que se pusieron en la entrada para impedir que saliera de nuevo. A partir de ahí se revolucionó la ciudad y rápidamente comenzó el peregrinaje por redes sociales a una velocidad de vértigo, además de radio, televisión, internet…y muchos curiosos en la entrada del parking; más de cuatro horas después sacaban al ciervo los bomberos en un remolque después de sedarlo y curarlo los veterinarios para soltarlo en la naturaleza.
El ciervo había entrado desde el bosque de Valorio, recorriendo la calle hasta los jardines de la muralla donde me lo encontré.
En muchas ocasiones los animales se despistan, se pierden, hacen un alto en su viaje porque están heridos o se asustan y, van a sitios, a los que normalmente, no irían. Y no es porque haya superpoblación como se está diciendo desde determinadas asociaciones y agrupaciones, aprovechando que ha entrado en la ciudad este ciervo ya se pide la eliminación de ciervos, conejos y todo lo que que sea porque nos van a invadir.
Aparte de la historia de este ciervo hay otras curiosas historias parecidas a esta que me han pasado en Zamora ciudad hace algunos años como estas dos que viví en las calles de Zamora.
Eran las 12 de la noche. Paseaba con mi perra Nala en la ronda nocturna cuando, al cruzar la carretera y mirar para un lado, a lo lejos, vi un gran perro (o eso parecía a esa distancia) que venía por la carretera. Cuando llegábamos justo por la mitad, un ruido raro llamó mi atención. Miré y…¡un enorme jabalí venía a toda velocidad hacia nosotros! Nala lo miraba como diciendo ¿qué es esto? No me lo podía creer, un jabalí a unos 10 metros y directo hacia nosotros. La verdad es que el animal tenía más miedo que otra cosa y huía despavorido por la carretera. Nos vio y giró por la calle abajo, corrimos detrás de él hasta que lo perdimos. El pobre animal no sabía dónde meterse. Seguramente se despistó, entró en la ciudad y eso fue su final.
Subí a casa alucinado y llamé a la policía municipal esperando que me creyeran, mi sorpresa fue cuando el policía descolgó el teléfono y sin yo decir palabra me dijo: “Si. Un jabalí. ¿Dónde está?” Minutos más tarde se escucharon unos disparos en la calle. Lo habían abatido. Así acaban muchos de los animales salvajes que, por despiste o porque vengan huyendo, entran en la ciudad.
La siguiente historia también es sorprendente y triste. Me encontraba en el bosque de Valorio cuando, un amigo me llama y me dice: “Estoy corriendo por Valorio y acabo de ver un ciervo”. Un ciervo ¿En la ciudad? Me dirigí rápidamente hasta donde lo había visto pasar y, mi asombro y tristeza, a partes iguales, recorrieron mi cuerpo.
El pobre bareto había saltado un muro que por el otro lado tenía un desnivel de unos 8 metros, cayendo entre dos coches. Allí estaba. Tirado. Atolondrado. No tenía heridas visibles pero su aspecto no era muy bueno. Es muy triste ver a un animal de este porte allí, tirado. El pobre ciervo entró por Valorio (al día siguiente, los medios de comunicación, dijeron que vendría asustado de una batida, se despistó y entró) lo atravesó y, de repente, se encontró en la ciudad.
En seguida se arremolinaron los curiosos con las preguntas de rigor: “¿Qué es? ¿Qué ha pasado? ¿Ha caído desde ahí arriba?”. El ciervo no se movía ¿Tendría algo roto? Pasado un tiempo llegaron los veterinarios de la Junta, le lanzaron un dardo para dormirlo, lo cargaron en un camión y se lo llevaron al Centro de Recuperación de la Fauna Salvaje de Villaralbo. Allí seguramente moriría ya que según informaron tenía un fuerte golpe en la cabeza.
Estas historias demuestran que los animales pueden despistarse y aparecer en la ciudad que, para ellos, es una verdadera ratonera de la que es muy difícil que puedan escapar.