lunes, 23 de noviembre de 2020

Archibebe patigualdo chico en las graveras de Coreses (Zamora).

Amanecía. La niebla estaba muy cerrada. Había parado a echar un vistazo en las graveras de Coreses (Zamora). Estaba mirando lo único que se veía cerca, un grupo de cigüeñas, ánades azulón y friso, pato cuchara, cuando, de repente, me quedé impactado: ¿Un archibebe patigualdo chico? ¡¡¿Un archibebe patigualdo chico?!!
En ese instante un aguilucho lagunero sobrevoló la zona y levantó todo lo que allí se encontraba, incluido el posible patigualdo. No podía ser. Tenía que relocalizarlo. Tenía que cerciorarme. ¿Dónde estaba? Tenía que encontrarlo. Al cabo de unos minutos, que se me hicieron eternos, de desesperada búsqueda, surgió de entre la niebla. Ahí estaba. Era un archibebe patigualdo chico. 
La confirmación llegó mas tarde vía wasap y la satisfacción fue enorme. Era la tercera cita para Zamora. Las anteriores citas homologadas (datos extraídos del El pernil de Alfonso Rodrigo) son las siguientes: la primera el 22-4-2015: Daniel L. Velasco, Adolfo Villaverde y Nacho Castelao descubrieron un ejemplar en la Salina Grande de las Lagunas de Villafáfila. La segunda llegó el 1-5-2017: Alfonso Rodrigo y Manuel Rodríguez vieron un ejemplar en la Laguna de San Pedro de Villarrín de Campos perteneciente a las Lagunas de Villafáfila. Por lo tanto, este archibebe patigualdo chico de hoy, supone la primera cita fuera del icónico enclave zamorano. 
Como he dicho muchas veces: ¿Cuánto nos perderemos? ¿Cuántas aves podemos ver? ¿El 20 % de las aves que pasan por nuestra tierra? ¿El 10 %? Es muy difícil de saber. Es muy complicado de cuantificar pero desde luego es un tanto por ciento muy alto lo que no vemos. Aun así, el aumento de observadores, hace que cada vez veamos mas cosas, tengamos mas información y las redes sociales, ebird y blogs hacen que corra como la pólvora y aprendamos unos de otros. 
Ahí estaba entre la niebla. Quieto. Inmóvil. Parecía cansado. Es fascinante pensar que estás viendo un ave tan lejos de sus rutas de migración convencionales. Pensemos que este pequeño viajero cría entre Alaska y el centro de Canadá e inverna entre el sur de Estados Unidos y el extremo meridional de América del Sur. ¿Qué hará aquí? ¿Habrá llegado tras una tormenta que le ha alejado y empujado hasta nuestra tierra o se habrá desorientado? Quién sabe. El caso es que es una inmensa suerte poder localizarlo. Poder verlo. Poder disfrutarlo y que lo disfruten todos los amantes de las aves que puedan pero, por supuesto, siempre respetando las distancias. 
“En España se anotó la especie por primera vez en 1967, pero entre 1984 y 2004 se homologaron para ella 52 registros, muy repartidos, aunque con mayor incidencia en Galicia, Cataluña y Canarias. En los avistamientos predominan las aves juveniles y las fechas de otoño (septiembre-diciembre), si bien en primavera tiene lugar un segundo pico (hacia abril y mayo), más notable en el litoral mediterráneo”
. (Fuente: SEO BirdLife) 
Llevamos un increíble mes en Zamora con observaciones fantásticas como el mosquitero bilistado proveniente de Siberia que descubrió Alfonso Rodrigo el día 6 en Zamora. El falaropo picogrueso llegado del Ártico descubierto por J.Miguel San Román el día 16 en las Lagunas de Villafáfila o el chorlito dorado americano descubierto el día 17 por Alfonso Rodrigo también en las Lagunas de Villafáfila. A los que se suma este pequeño archibebe patigualdo chico. Enhorabuena a todos los observadores zamoranos que hacen un gran trabajo no sólo descubriendo rarezas sino también documentando magníficamente nuestras aves residentes o invernantes que se mueven por nuestra provincia.
Una magnífica y agradable sorpresa la de esté viajero que ha recalado en nuestra tierra tan alejado de su ruta convencional. Viajero que surgió de entre la niebla zamorana una fría mañana de noviembre.

martes, 17 de noviembre de 2020

Falaropo picogrueso en Villafáfila.

Ayer 16 de noviembre, J. Miguel San Román descubría un falaropo picogrueso en las Lagunas de Villafáfila. Hoy me he acercado y he podido disfrutar de este precioso y elegante viajero que, en un viaje de miles de kilómetros, ha parado a descansar y reponer fuerzas en estas lagunas zamoranas. Gracias Pepe, es mi primer falaropo picogrueso. 
Allí estaba, en la laguna, alimentándose sin parar en un constante frenesí de búsqueda del alimento que le debe de dar fuerzas para continuar su largo viaje. Me admira que un ave tan pequeña tenga la fuerza, orientación y capacidad suficiente para viajar miles de kilómetros desde su zona de cría en el Ártico hasta sus zonas de invernada en Sudáfrica o América del Sur. Miles de kilómetros recorridos en un viaje lleno de peligros. Miles de kilómetros realizados por un pequeño limícola de 21 cm de longitud; me impresiona. 
Me he sentado y he estado observándolo, disfrutando de sus evoluciones, como se movía nervioso, inquieto. No paraba en ningún instante de buscar insectos en la superficie del agua que comía con enorme rapidez para buscar otro y otro y otro. Necesita reponer fuerzas rápidamente y acumular grasa para continuar su largo y peligroso viaje. 
Descansará y se alimentará hasta que considere que ha llegado la hora de reemprender su larga marcha hasta el sur donde invernará para volver hasta la otra punta del planeta en primavera y comenzar un curioso ciclo reproductivo en el que las hembras, más vistosas que los machos, se encargan de defender un territorio y, una vez que han puesto los huevos, será el macho el encargado de incubarlos y cuidar a los pequeños. 
Este pequeño falaropo de blanco inmaculado, gris en la parte superior, pico corto, negro y grueso y negro entorno al ojo es completamente diferente en época de cría, su transformación es espectacular, sobre todo en las hembras, con un plumaje rojizo pardo y negro, con mejillas blancas, vientre rojo, píleo negro y parte superior del cuerpo oscura con bordes claros; una verdadera preciosidad. 
Ahí quedó, alimentándose para continuar su vida de viajero transoceánico.

jueves, 12 de noviembre de 2020

Grullas en Villafáfila.

En los últimos años mis entradas por esta época (y bien entrado diciembre) referentes a las Lagunas de Villafáfila se lamentaban de la falta de agua, era una constante en los últimos tiempos. Este año Villafáfila tiene agua. Las lluvias desde hace unas semanas han hecho que las lagunas hayan cambiado su cara seca por un aspecto fantástico en el que el agua ejerce de imán para la llegada de aves. En estas dos imágenes se puede ver una comparativa. La primera corresponde al 9-11-2020 y la segunda es de un año antes, 14-11-2019. La diferencia es apabullante. 
9-11-2020
14-11-2019
En esta época las grullas son las reinas de las lagunas. Grullas elegantes, chillonas y de movimientos gráciles. Grullas refinadas y estilosas que se mueven por los campos cercanos en busca de alimento y vuelven a las lagunas a dormir. 
La mayoría de estas grullas que llegan a España provienen de Alemania, Suecia o Noruega y, en un porcentaje muy bajo, de Polonia, Finlandia, oeste de Rusia o países bálticos. 150.000 grullas invernan en España, de las cuales alrededor del 70% se concentra en las dehesas extremeñas donde encuentran una fuente de alimento fácil y nutritivo, la bellota. El resto lo hace entre Andalucía, Castilla la Mancha y Aragón pero, un porcentaje muy bajo, se queda en las lagunas de Villafáfila. 
Actualmente habrá alrededor de 800 en las lagunas y entre ellas hay varias anilladas. He podido leer tres diferentes. La primera es una vieja conocida es la BuBuY/WGW anillada el 9-7-2012 en Alemania y que he podido ver en 2013, 2018, 2019 y esta temporada de 2020. 
Las grullas viajan en familias. Familias en las que los padres enseñan a los pollos del año el recorrido de ida y vuelta desde su lugar de cría hasta el de invernada, así como los lugares de descanso y de alimentación. Pollos que deben de memorizarlo y recordarlo porque al año siguiente no tendrán la guía de sus progenitores. Jóvenes como la la BuBuR/YRW anillada el 13-6-2020 en Alemania que viaja por primera vez hasta nuestras tierras en su primer año de vida. 
BuYBu/BuYR el 25 de noviembre de 2013
Adultos que enseñan como la BuYBu/BuYR anillada el 10 de junio de 2010 en Alemania que he vuelto a ver este año 2020 y que ya había visto en 2013 y 2014. Ese año de 2014 pude constatar esa enseñanza de una madre a una hija ya que ambas estaban anilladas. Su pollo tenía el código BuWBu/YBuW, había sido anillado el 16 de julio de 2014 en Alemania. 
La grulla adulta y su juvenil el 25 de noviembre de 2014
La grulla adulta estaba enseñando a su pollo a sobrevivir. Le había enseñado por donde debía de moverse en Alemania, donde nació y lo anillaron, para después mostrarle el camino; el 25 de octubre de 2014 fueron vistas por última vez en Alemania, su siguiente observación fue en Holanda donde se localizaron el 8 de noviembre de 2014 y de ahí hasta Villafáfila donde las pude observar el día 25 de noviembre de 2014. La grulla joven deberá de recordar todo lo que le enseñe la adulta ya que al año siguiente ya no tendrá esa guía tan especial y personalizada, deberá de realizar el viaje sin seguir las indicaciones de la adulta que tendrá otro pollo al que enseñarle el recorrido. A partir del siguiente periodo de cría no han vuelto a verse juntas en ningún momento. (Si queréis recordar la historia completa pinchar aquí)
Fotografía de ambas grullas tomada el 8 de octubre de 2014
en Alemania por M. Kirchhoff.
Este año las grullas tienen una infiltrada, la grulla blanca, la grulla manchú. Escape de origen desconocido que se vio a principios de verano en La Laguna de La Nava y que se ha integrado perfectamente entre las grullas comunes. 
La grulla manchú destaca entre las grullas comunes por su color blanco y mayor porte. En estado salvaje se localiza en el extremo oriental de China, Corea del Sur y Japón y se encuentra en peligro de extinción. Seguramente este ejemplar viaje con las grullas comunes al norte cuando estas terminen su invernada. 
Los bandos de grullas son un espectáculo. Me fascina observarlas. Sus movimientos; el por qué hacen una cosa u otra, como se comportan en cada momento, el por qué y su reacción. Estar media hora, una hora o dos horas mirando lo que hacen un grupo de grullas, ánsares o lobos y seguir sus evoluciones, para mi, es disfrutar, es naturaleza pura y es aprender. 
Las grullas son elegantes. Andan como verdaderas estrellas sobre una pasarela de hierbas. Cuando están comiendo se turnan para vigilar. Unas comen y otras levantan la cabeza para no perder detalle de todo lo que pasa a su alrededor y que pueda suponer un peligro. 
Al anochecer vuelan a la laguna en grandes bandos conformando un espectáculo digno de verse. Llegan cantando, alegres y al posarse en el agua saltan abriendo las alas en una danza de exhibición mientras cae la noche en las lagunas.

lunes, 9 de noviembre de 2020

Mi primer mosquitero bilistado.

El pasado viernes 6 de noviembre de 2020 saltó la noticia. Alfonso Rodrigo había detectado por el reclamo un mosquitero bilistado en la ciudad de Zamora. Su rápido aviso hizo que pudiéramos disfrutarlo los que nos acercamos hasta allí. Cuando un ave rara se descubre, lo normal (que por desgracia no todo el mundo hace) es compartir la información en tiempo real, es decir: avisar para que todo el que pueda se acerque y lo disfrute. Eso fue lo que hizo Alfonso Rodrigo, muchas gracias.
Tuve que esperar hasta después de comer para poder ir a ver si continuaba. Al llegar Carlos A. Ramírez y Manuel Segura se encontraban en el lugar, lo acababan de ver pero había desaparecido. Al poco rato llegó Alfonso Rodrigo, su descubridor. Nos distribuimos por el parque para ver si aparecía y, en un momento determinado, se escuchó su sonoro reclamo. (Si pinchais en la imagen se escuchará su reclamo grabado por Manuel Segura y gentilmente cedido para esta entrada).
Rápidamente todos nos dirigimos hasta el árbol del cual procedía. Allí estaba. Nervioso. Inquieto. Comiendo constantemente pulgones del arce en el que se encontraba. Se cernía espectacularmente cual pequeño cernícalo entre las hojas anaranjadas del otoño. Era mi primer mosquitero bilistado. 
Este pequeño pajarillo de unos diez centímetros ha realizado un viaje de varios miles de kilómetros desde la lejana Siberia. Me sigue maravillando que pequeñas aves como esta tengan la fuerza y capacidad de hacer un viaje tan largo y, continuar, porque este pequeñín continuará su viaje hasta el África subsahariana en una migración verdaderamente increíble. 
No paraba quieto. Se alimentaba constantemente entre las hojas otoñales capturando pulgones que le darán fuerzas para continuar su largo viaje. 
El mosquitero bilistado cría en Siberia e inverna en el sur de Asia; entonces, ¿por qué está aquí? ¿A dónde va? ¿Por dónde viene? Según los registros de observaciones en Europa la posible ruta sería entrando por la península escandinava a Noruega, de ahí a Gran Bretaña o Holanda para pasar a Francia y España para saltar a la África subsahariana. Ahí es nada. Miles de kilómetros recorridos por un pequeño pájaro de 10 centímetros. Increíble. (Si queréis más información pinchar aquí
En España se considera un visitante ocasional y se consideró rareza hasta enero de 2016. La primera observación de esta especie en España la realizó E. Mackrill el 21 de octubre de 1967 en Doñana. A partir de ese momento las observaciones fueron aumentando progresivamente. En Zamora su primera observación fue el 16 de octubre de 2016 realizada por J. Alfredo Hernández y Maribel Martín. Desde entonces se han producido seis citas más: cuatro de Manuel Segura, una de J. Alfredo Hernández y la séptima el ejemplar descubierto por Alfonso Rodrigo hace unos días (Datos recopilados por Alfonso Rodrigo). 
Hay varias teorías del por qué siendo su migración hacia el sur de Asia se está produciendo un enorme aumento en las observaciones en Europa en los últimos 40 años, constatando una nueva migración por Europa hasta África. Las más aceptadas son las siguientes: la llamada migración inversa (aquí podéis ver una explicación), el aumento de observadores, el cambio climático o el aumento de la población en los Urales. Quizás, simplemente estemos asistiendo a un cambio natural en la migración de una especie o la colonización de nuevos territorios de invernada. 
Allí estábamos disfrutando de este pequeño viajero que se movía sin descanso. Solamente se le ha podido localizar ese día. Seguramente haya continuado su largo viaje. Viaje que tuvo un alto en el camino en un pequeño parque de Zamora.

domingo, 25 de octubre de 2020

Aliados alados contra el pez gato.

Por desgracia el pez gato está empezando a campar a sus anchas por el río Duero. Pez originario de Norteamérica. Pez invasor. Pez peligroso. Pez voraz. Pez adaptable. Pez que supone un enorme problema para la biodiversidad del río. Pez que ha sido soltado por irresponsables que solamente buscan su propio beneficio aunque eso suponga un desastre medioambiental. Ahí está. Será muy difícil de erradicar pero tenemos aliados alados muy útiles como cormoranes y garzas que los capturan y eliminan aunque la eliminación total presumo que será imposible.
Cormorán comiéndose un pez gato.
En una de las zudas del río Duero a su paso por Zamora ciudad una garza real tenía algo en el pico. Lo cogía. Lo giraba. Le daba golpes contra el agua. No era capaz de acomodarlo para comerlo. ¿Qué era? Mi primera impresión fue un pez gato pero no estuve seguro hasta que no me lo confirmó Alfonso Rodrigo. 
El pez gato es una especie exótica invasora. Una especie invasora es la que llega a un nuevo territorio, colonizándolo y criando en él. Por lo tanto alterará el ecosistema y provocará daños de diferente índole como el desplazamiento o reemplazamiento de especies autóctonas, ya que competirá con ellas por el mismo alimento, provocará riesgos para la salud humana o problemas para la agricultura. 
Se provocará un impacto sobre los individuos autóctonos (visón americano sobre el visón europeo), genético (como la hibridación entre la malvasía canela sobre la malvasía cabeciblanca), sobre los ecosistemas (modificación del paisaje por parte del eucalipto) o sobre las poblaciones (cangrejo americano sobre el autóctono). 
Por lo tanto tenemos que tener en cuenta que todas las especies invasoras son introducidas pero no todas las introducidas son invasoras. Para que una especie se considere invasora debe de asentarse y ser capaz de criar, es decir, se debe asentar y si entonces afecta a las especies autóctonas, se considerará invasora. 
La garza real seguía con su trajín. Giraba el pez y lo intentaba tragar pero no era capaz. No sé cual sería la razón pero desde luego no paraba de darle golpes contra el agua y las piedras, me recordaba a las gaviotas cuando cogen un trozo de pan duro y se van al agua para ablandarlo. 
El pez gato fue: “Introducido a principios del s. XX en el lago de Bañolas (Gerona), para aumentar el número de especies pescables entre 1910 y 1913, pero con una gran expansión a partir de los 80 para la pesca deportiva por translocación de ejemplares entre cuencas. En la actualidad no es una especie apreciada ni para el consumo, ni para el deporte, por los pescadores, pero se utilizan los especímenes jóvenes de manera ilegal como cebo vivo. Su alta adaptabilidad hace que se encuentre en expansión desde las áreas de introducción.” (Fuente: Catálogo español de especies exóticas invasoras). 
Pasado un tiempo de intento tras intento, la garza real se levantó con su captura y se movió hacia otro punto de la zuda donde continuó su operación de intentar tragar al pez gato. 
El pez gato: “En la actualidad se encuentra principalmente en las cuencas del Tajo y Ebro, así como en el Duero, Guadalquivir, Guadiana, Júcar y Llobregat. Su impacto es múltiple en las poblaciones de peces tanto por su depredación, como por alteración del hábitat, así como para otras especies de anfibios, constituyendo una seria amenaza para las especies autóctonas. Tiene un gran potencial invasor por su elevada fecundidad y voracidad y fácil adaptabilidad a las condiciones del medio, incluso contaminado, encontrándose en expansión en España.” (Fuente: Catálogo español de especies exóticas invasoras). 
Al cabo de unos minutos volvió al punto original de la zuda y, después de muchos intentos, consiguió tragarse al pez gato invasor. 
¿Y en Zamora? ¿Cuándo se introdujo?: "Se introdujo en 1986 en la laguna Grande de Manganeses de la Lampreana (Zamora), donde no permanecen. Desde este enclave fueron dispersados ejemplares por los ríos Valderaduey, Esla y Duero”. (Fuente: LIFEMedwetRIVERS) 
Pez gato capturado en Toro.
Es un pez adaptable a todo tipo de ambientes y circunstancias, algo que lo hace todavía más peligroso: “Puede sobrevivir en periodos de sequía, enterrado en lechos limosos e incluso en aguas con alta turbidez, baja concentración de oxígeno y alta contaminación y temperatura (desde 8 a más de 30ºC), donde otras especies no podrían sobrevivir, lo que supone, que posee una alta facilidad para adaptarse a nuevos ambientes”. 
Es un pez voraz que: “Se encuentra asociado al fondo, como pez bentónico, forma grandes grupos, con actividad nocturna, siendo un omnívoro voraz, depredador de otros peces, huevos, alevines, larvas de insecto, moluscos, crustáceos e incluso anfibios y vegetales”. (Fuente: Catálogo español de especies exóticas invasoras). 
Es capaz de eliminar especies autóctonas como sucedió en el punto donde se introdujo en Zamora: en la Laguna Grande de Manganeses de la Lampreana fue el causante de la desaparición del sapillo moteado y del sapillo pintojo. (Fuente: Catálogo español de especies exóticas invasoras). 
El Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras lo forman 114 especies y el Listado de especies exóticas con potencial invasor 222 especies. Cuando una población nueva se ha asentado en un ecosistema puede llegar a formar parte de él. El problema es cuando esa población nueva causa tremendos problemas a la autóctona que es lo que está sucediendo con el pez gato. 
En esta guerra tenemos aliados. Aliados alados que nos están ayudando a eliminar a este pez tan terrible. Las garzas y cormoranes de nuestros ríos hacen una labor sorda, una labor que no se ve, una labor imprescindible para ir reduciendo la presencia de este exótico invasor que lo único que hace es daño al ecosistema del río.
(Quiero a gradecer enormemente a las personas que han hecho posible esta entrada. Gracias a Alfonso Rodrigo por la identificación y cederme su fotografía del cormorán; a Víctor Salvador por la ayuda con la documentación y a Alejandro Martín por cederme su fotografía del pez gato capturado en Toro).