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sábado, 7 de marzo de 2026

¡Gaviota argéntea en el río Duero en Zamora ciudad!

Hace unos días en uno de mis paseos por el río Duero en Zamora ciudad vi en la lejanía una gaviota clara que en la larga distancia presupuse que podía ser una gaviota patiamarilla pero, al acercarme, resonaron todas mis alarmas: parecía una gaviota argéntea.
La gaviota argéntea es una especie común en el norte y oeste de Europa pero en España es escasa como invernante, sus observaciones se centran en el cantábrico y en la costa atlántica gallega aunque se puede ver de forma todavía más escasa en algunos contados vertederos de interior como es el de Gomecello en Salamanca muy cerca de la provincia zamorana.
Allí estaba, tenía que salir de dudas así que saqué unas fotos y se las mandé a mi buen amigo, gran persona y magnífico naturalista y biólogo, Miguel Rodríguez (muchas gracias Miguel). “Haz fotos con las alas abiertas” fue su repuesta, con lo cual esperé hasta conseguir que abriera las alas para poder asegurar las posibles dudas de su identificación, días más tarde tanto Miguel Rodríguez como Gonzalo Pardo (gracias) confirmaron que era una gaviota argéntea europea, primera cita de esta especie para el río Duero en Zamora ciudad y cuarta para la provincia.
Allí estaba, posada en las viejas piedras del antiguo puente medieval destruido en el s. XIV, junto con dos gaviotas sombrías, cormoranes, garzas reales, cigüeñas y un par de andarríos chico que no se querían perder la enorme novedad de ver esta preciosidad de gaviota en el río.
Gaviota argéntea que se une al increíble elenco de aves avistadas en el río Duero del tramo urbano de Zamora: 218 especies de aves.
Dentro del río Duero nos encontramos con el tramo de la zona de Olivares donde se concentra un gran número de las observaciones de gaviotas, charranes, pagazas y fumareles que conforman un espectacular elenco de observaciones que sorprenderá enormemente a los que no las conozcan.
Entre las gaviotas: reidora, sombría, cabecinegra, cana, gavión atlántico, Audouin, patiamarilla y argéntea europea. Entre los fumareles: común, aliblanco y cariblanco. Entre los charranes: común, ártico y charrancito; más pagaza piconegra. ¡Impresionante! Además, en el tramo urbano del río Duero en Zamora, tramo que como comentaba en la entrada anterior, no está protegido ya que fue excluido sorprendentemente en el “Plan básico de gestión y conservación del Espacio Protegido Red Natura 2000 ZEC - ES4170083 - Riberas del Río Duero y afluentes” aprobado por la Orden FYM/775/2015 de la Junta de Castilla y León. Este tramo debe protegerse cuanto antes, es imprescindible preservar toda la biodiversidad de flora y fauna que vive en este tramo urbano del río Duero a su paso por Zamora ciudad, incluidas las islas a las que no se puede acceder.
El 10 de febrero de 2023; Alfonso Rodrigo, Gary Losada y Daniel García vieron en la Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfila la primera gaviota argéntea que se localizaba en la provincia de Zamora, un ejemplar adulto. Dos días después, el día 12 de febrero, José Miguel San Román y Noelia Fernández observaron de lejos una gaviota de dorso gris claro en el embalse de Almendra, al sur de la provincia de Zamora, durante el censo de aves que pajareros zamoranos y salmantinos realizamos durante unos años en el gran embalse que une nuestras provincias.
Esa gaviota, más tarde, fue relocalizada e identificada como gaviota argéntea de cuarto año en la orilla salmantina de dicho embalse por Miguel Rodríguez, Andrés Turrado y Miguel Mangas.
La tercera cita se produjo el 3 de marzo de 2025, Alfonso Rodrigo y Gary Losada descubren un tercer año en la Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfila que pude ver los días 12, 13 y 19 de marzo en el CRSU de Zamora.
Gaviota argéntea europea el 13-3-2025 en el CRSU de Zamora.
Por lo tanto la cuarta cita es este ejemplar de cuarto año que he podido ver en el río Duero en Zamora ciudad. Gaviota que he visto en Galicia, Cantabria y Gomecello (Salamanca) pero descubrirla aquí, en el río, al lado de casa, en un lugar tan querido para mí, es una sensación diferente, gratificante y muy emocionante a la par que sorprendente por su lugar de aparición.
Gaviota argéntea europea el 2-3-2026 en el CRSU de Zamora.
Al día siguiente, el día 2 de marzo, la pude ver en el CRSU de Zamora. En el grupo había más infiltradas: 2 preciosas gaviotas cabecinegras adultas que se camuflaban entre los cientos de gaviotas reidoras.
Ver una gaviota argéntea siempre es un acontecimiento especial por su belleza y rareza en el interior, pero en el hecho de verla en el río le une un plus de emoción y sorpresa difícilmente superable al igual que me sucedió cuando pude ver, también en el mismo tramo del río: avetoro y gavión atlántico.

domingo, 1 de marzo de 2026

Protección para el tramo urbano del río Duero en Zamora ciudad.

Hace unos días hablaba con J. Alfredo Hernández, uno de los mayores conocedores de la naturaleza zamorana, sobre la protección del tramo urbano del río Duero en la ciudad de Zamora. Es verdaderamente increíble que este tramo del río no tenga ninguna protección legal, un tramo en el que nos podemos encontrar 217 especies de aves (datos de ebird), “al menos, 281 especies de vertebrados terrestres, la mayor parte de ellas consideradas “de interés especial” en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas (CNEA). Además, 19 de estas especies de vertebrados se hallan recogidas como taxones “en peligro de extinción”, “en peligro” o “vulnerables” en el Catálogo Español de Especies Amenazadas, el Libro Rojo de la UICN o las distintas listas rojas elaboradas para las diversas clases de vertebrados en España” (fuente: Zamora biodiversa).
¿Cómo es posible que este tramo del río con 217 especies de aves, 281 de vertebrados terrestres y una flora con importantes ejemplos de bosques de ribera (álamo, chopo, sauce blanco,...) sin olvidarnos de insectos o mariposas no tenga ninguna protección legal?
¿Cómo es posible que quedara excluido en el “Plan básico de gestión y conservación del Espacio Protegido Red Natura 2000 ZEC - ES4170083 - Riberas del Río Duero y afluentes” aprobado por la Orden FYM/775/2015 de la Junta de Castilla y León?
Martín pescador.
No entiendo, ni comprendo por qué no está protegido ¿Se dejó sin proteger para tener una puerta abierta a una posible y futura especulación urbanística?
El río Duero a su paso por Zamora ciudad ha sido y es parte vertebrador de la ciudad, es historia, es vida, es naturaleza, es Zamora y como tal debe de estar protegido ante posibles y futuras intervenciones que destruyan o alteren las riberas o las islas de nuestro río, incluyendo el acceso a las islas a las que actualmente no se puede entrar ya que son verdaderos santuarios de flora y fauna.
Avetorillo.
¿Alguien cree que si se alteran las islas y riberas tendríamos la misma variedad de fauna y flora? La respuesta es no. Si manos deseosas de la especulación tocaran estas zonas zamoranas el río no volvería a ser el mismo, por lo tanto, es absolutamente imprescindible protegerlas cuanto antes mejor ¿Por qué no se hace?
Nutria.
Nutria, avetorillo, garza real, Martín pescador, galápago europeo y leproso, rata de agua, charrán ártico y común, martinete, avetoro, águila calzada, murciélagos, culebra viperina, de escalera, milano negro y real, fumarel común, cariblanco y aliblanco, cárabo…y así podríamos seguir con la impresionante lista de especies que viven, descansan o crían en nuestro querido río Duero tanto en sus islas como en sus riberas.
Galápago europeo.
La autoridad competente debería de comenzar los trámites para integrar el tramo urbano del río Duero en Zamora dentro de “Plan básico de gestión y conservación del Espacio Protegido Red Natura 2000 ZEC - ES4170083 - Riberas del Río Duero y afluentes” dependiente de la Junta de Castilla y León.
Charrán común.
Cuidemos, protejamos y respetemos nuestro río, una fuente de biodiversidad, historia, patrimonio, turismo, ocio y disfrute para zamoranos y visitantes que se acercan a descubrir sus riberas. 
(Guía de aves y naturaleza que editó el Ayuntamiento de Zamora en la que se incluye el río Duero)

miércoles, 15 de octubre de 2025

"Junto al río": Primer premio "Relatos de historia y naturaleza Zamorana"

Es una gran satisfacción poder presentaros el relato corto con el que conseguí el Primer Premio en el concurso "Relatos de historia y naturaleza Zamorana" organizado desde RenaturaliZA (Ayuntamiento de Zamora). Relato que leí como cierre al Primer Encuentro de Ciudades en Renaturalización que se celebró en Zamora los días 9 y 10 de octubre.
El relato se titula: “Junto al río”. Relato muy personal con el que quiero rendir un pequeño homenaje al río Duero a su paso por Zamora ciudad y al Señor Manolo y la Señora Angelita, mis abuelos. Espero que os guste.

Junto al río

Los recuerdos se agolpan en mi mente cada vez que paso junto a su puerta. Puerta que sustituyó a la original, una puerta de madera vieja y curtida con su pequeña gatera que se agarraba a una llamativa y curiosa fachada de color rosa en la que se podía leer “Carpintería”. Carpintería junto al puente de piedra, junto a nuestro querido río Duero.
Ese viejo taller donde la madera cobraba vida se encontraba en la margen derecha del río donde mi abuela y mi madre lavaban la ropa en su orilla, se cogía una barca para pasear o se pescaba para comer.
Río de recuerdos. Río de vida. Río en el que los inquietos ruiseñores entonan su dulce melodía, una curiosa nutria asoma la cabeza intrigada mientras un andarríos recorre la vieja zuda, un mirlo avanza a pequeños saltos entre la hierba, una salamanquesa asoma entre las viejas piedras que una vez formaron parte de un antiguo convento o un precioso martinete observa atento la llegada de un grupo de gaviotas.
Río de historias. Río junto a ese viejo taller de carpintería donde un polifacético ebanista de hábiles manos creaba jamugas, arcones, sillas, mesas y secreteres de los que nacían angelitos, animales mitológicos, flores y formas. Taller que fue lugar de reunión en la Zamora de los duros años cincuenta y sesenta de futuros pintores, escultores, músicos, escritores o tallistas como Antonio Pedrero, Ramón Abrantes, Coomonte, Claudio Rodríguez, Julio Mostajo, Alito, Alberto de la Torre Cabero, Arturo, Miguel Pérez, Ricardo Flecha (padre), Alfonso Bartolomé, Jesús Hilario Tundidor, Castilviejo, Julio "el escayolista", Tomás Crespo o Miguel Berdión entre otros. Jóvenes que se acercaban a la vieja carpintería a hablar, componer y tocar música o a que mi abuelo les prestara una madera, un lienzo, un bastidor o unas pinturas. Eran jóvenes que buscaban un futuro que les sonrió y cuando se hicieron importantes seguían bajando; ahí es cuando los veía de niño y me sorprendía que gente tan ilustre entrara en el taller, entrara a una simple carpintería de los barrios bajos.
Han pasado los años y sigo bajando al río, a disfrutar de su encanto, de sus orillas, de sus árboles, de sus habitantes, a pasear, a hacer deporte o a enseñarle a mi pequeña cómo se llama ese pájaro negro que se mete en el agua, qué es ese extraño pez con bigotes que no debería de estar aquí, quién es el papá o la mamá de los patos o por qué una preciosa mariposa está inmóvil en el camino.
Río lleno de recuerdos de infancia y juventud. Río por el que camino mientras un avetorillo permanece inmóvil en el carrizo, un martín pescador observa atento la superficie del agua en la que se mueven alburnos, carpas o barbos, un pequeño pico menor rebusca entre la corteza de un viejo árbol o una garza se lanza en busca de su alimento.
Río vertebrador de la historia zamorana. Río de aguas color chocolate sobre las que un inmaculado charrán se lanza en picado, un galápago se calienta al sol, un escurridizo carricero eleva su canto por encima del carrizal o una gallineta pasa asustada bajo el desgastado puente de piedra. Puente junto al que existió una curiosa carpintería que fue cuna de artistas pero, sobre todo, de ilusiones y esperanzas con las que el Señor Manolo y la Señora Angelita criaron y amaron a sus hijos y nietos mientras observaban cómo las aguas del viejo río pasaban junto a su puerta.

martes, 7 de enero de 2025

Martín pescador: un habitante muy hermoso de nuestro río Duero.

Uno de los habitantes más bellos y espectaculares que nos podemos encontrar en el tramo urbano del río Duero en Zamora es el martín pescador. Pequeña flecha azul metálica que vuela muy cerca del agua hasta posarse en una percha adecuada para otear la superficie del río y esperar su oportunidad.
Cuando lo observas en su atalaya te das cuenta de la belleza de su plumaje, de tonos azules y verdosos metálicos adornados con un naranja intenso en su pecho, destacando su enorme y poderoso pico, cabeza grande y aspecto rechoncho pero compacto sustentado en sus cortas patas rojizas.
Cuando se habla del martín pescador te lo imaginas en un río de aguas claras y limpias, en un río de montaña con un paisaje idílico y bucólico. Siempre se ha dicho y escrito que un martín pescador necesita aguas limpias para poder capturar a sus presas. Esto es lo que se considera normal. Este es el comportamiento establecido y aceptado por la mayoría pero…¿realmente sucede así?
Los animales tienen un enorme poder de adaptación al medio y siempre buscarán los lugares que les sean más favorables para sus intereses aunque nosotros creamos que es imposible que allí se encuentren o que sea lo que se considera establecido y aceptado por todos; nada más lejos de la realidad. Esto sucede con el martín pescador que nos podemos encontrar en el río Duero a su paso por Zamora.
Lo esencial que busca un animal es alimento. Si hay alimento estará presente. Si le añades agua, cobijo y que lo dejen tranquilo, todavía mejor. Si alguno de estos condicionantes es un poco complicado por estar muy cerca de la ciudad o en la ciudad misma, serán capaces de adaptarse y sobrevivir. Eso es lo que les pasa a los martines pescadores que se encuentran en pleno tramo urbano del río Duero a su paso por Zamora. Tienen alimento. Agua. Cobijo y tranquilidad ¿Qué más necesitan? Todas sus necesidades están cubiertas así es que ¿Por qué no vivir aquí?
Recuerdo desde niño las imágenes que aparecían en El Hombre y la Tierra. Serie que marcó varias generaciones y que nos hizo aprender a conocer, amar y respetar la naturaleza y verla de una manera que nadie podía imaginar. Pues bien, en uno de los capítulos se veía como los martines pescadores se zambullían en el agua como pequeños proyectiles, dentro del agua era fantástico verlos para los ojos de un niño pequeño que admiraba como se movían bajo la superficie, parecía que nadasen volando; o como criaban a sus pequeños en un agujero hecho en un talud del río, o como un hermoso y espectacular gato montés cazaba a uno de ellos. Eran imágenes fascinantes para un niño que miraba con los ojos abiertos como platos y que se escapaba desde la cama, con mucho sigilo, para que su hermano pequeño no se despertara y esperaba ansioso, toda la semana, la llegada del viernes que era cuando emitían un nuevo capítulo de esa serie que mostraba la naturaleza de una manera fascinante y atrayente.
Desde esas imágenes he visto muchos martines pescadores en ríos de montaña de aguas claras y cristalinas pero también en ríos de ciudad, de aguas más turbias como el tramo urbano del río Duero a su paso por Zamora ciudad.
Ahí está posado en su percha, descansando pero sin perder detalle del movimiento en el agua, esperando su oportunidad para lanzarse como una pequeña flecha que se introducirá como un rayo en el agua para pescar, en la mayoría de los intentos, un pequeño pez que tras un golpe seco en su atalaya tragará rápidamente. Cuando llegue su momento criará en uno de los taludes del río excavando su nido en la suave arena.
En estas dos imágenes podemos diferenciar
un macho (arriba) en el que su pico es totalmente negro
 de una hembra (abajo) en la que su pico, en la parte inferior es clara.
Siempre me alegra verlo y, si es aquí, más todavía porque los paseos por el río, sin cruzarte con él o verlo posado no serían lo mismo. Sin su presencia, el río habría perdido a un habitante muy bello y especial. El martín pescador.

miércoles, 13 de noviembre de 2024

Todas las especies de garzas de España se han visto en el río Duero a su paso por Zamora ciudad.

El río Duero a su paso por Zamora ciudad alberga una enorme biodiversidad, entre esta enorme variedad destacan las aves, de las que, según datos de ebird, se han podido ver 214 especies diferentes. Entre ellas tenemos las garzas, de las que en nuestro querido río hemos podido ver todas las especies de la Península Ibérica incluida alguna rareza más.
Según SEO BirdLife: “La evolución del conjunto de las garzas consideradas es claramente negativa para la serie de censos de la que se dispone. La población de 70.000 garzas estimadas en la década de 1980 pasó a 60.000 en las décadas de 1990-2010 y diez años después la población estimada es tan solo de 30.000 parejas después de un periodo de estabilidad.”
Avetoro común, martinete común, avetorillo, garcilla cangrejera, garcilla bueyera, garceta común, garceta grande, garza real y garza imperial. Todas se han visto en nuestro río.
Su situación según la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) es la siguiente: Avetoro común: peligro crítico. Martinete común: vulnerable. Garcilla cangrejera: vulnerable. Avetorillo: preocupación menor. Garcilla bueyera: vulnerable. Garceta común: vulnerable. Garceta grande: casi amenazada. Garza real: preocupación menor. Garza imperial: vulnerable.
Avetoro.
De todas ellas el más raro de ver en nuestro río es el avetoro. El avetoro es muy complicado de ver. Es mimético. Si a su enorme habilidad para camuflarse le añadimos su extrema escasez en España da como resultado un ave misteriosa y muy complicada de observar que he tenido la inmensa suerte de poder ver en el río en dos ocasiones: el 12 de abril de 2008 y el pasado 19 de febrero de 2024. En la provincia de Zamora hay cuatro citas y dos de ellas son estas en el río Duero a su paso por la ciudad.
Avetoro.
Avetorillo.
El avetorillo es un ave esquiva, mimética, cuyo plumaje críptico le hace pasar totalmente desapercibido entre los carrizos de la orilla. Es un ave de costumbres crepusculares que se mueve perfectamente entre los carrizos, agarrándose a ellos con una soltura, elegancia y agilidad verdaderamente sorprendente.
Avetorillo.
Varias parejas de avetorillos llegan regularmente todos los años entre marzo y abril criando aquí pero, también, algunos se quedan todo el invierno y no migran hasta África. Es un verdadero lujo poder disfrutarlos y admirar sus delicados movimientos, sus posturas increíbles, su belleza, su mimetismo…
Martinete.
El martinete es un ave migratoria que suele llegar a nuestra tierra proveniente de África a mediados del mes de marzo para comenzar su época de cría y estar entre nosotros hasta el otoño que es cuando regresaría a sus territorios africanos. Este sería el movimiento habitual pero, en el río tenemos un grupo de alrededor de 20-25 ejemplares que lleva años pasando en la ribera del Duero, a su paso por Zamora, todo el periodo invernal.
Dormidero de martinetes en invierno.
Martinete.
Ahí permanecerán todo el invierno hasta que comience la época de cría y se desplacen a otra zona del río en la que comenzará la construcción o acondicionamiento de sus nidos.
Garcilla cangrejera.
La garcilla cangrejera es, después del avetoro, la más escasa y rara de ver en nuestro tramo urbano del río Duero. La primera cita es de Daniel García el 26-5-2022. La he podido ver en tres ocasiones con un máximo de 2 ejemplares en dos ocasiones.
Garcillas bueyeras.
La más abundante de las garzas en nuestro río Duero es la garcilla bueyera que tiene un importante dormidero todo el año en una de las islas en el que, en ocasiones, aparecen sorpresas como algún morito esporádico, garcetas comunes o incluso alguna espátula.
Garcillas bueyeras y morito.
Garza real.
La garza real es la siguiente en número de ejemplares con una importante colonia de cría en una de las islas, en la que también crían martinetes, garcillas bueyeras e incluso alguna pareja de garceta común conforman una nutrida y variada colonia.
Garza real.
Garceta común.
La garceta común es otro visitante regular de nuestro río. Garceta de medio tamaño y aspecto elegante que hace las delicias cuando la ves pescando en alguna zuda u orilla del río.
Garceta común.
Garceta grande.
Elegante, estilizada, de blancura inmaculada. Esbelta y majestuosa a partes iguales. La garceta grande suele aparecer en el río de forma regular a lo largo de todo el año.  
Garza imperial.
La garza imperial llega sobre marzo hasta nuestras latitudes desde África. Garza de colores castaños, grises y púrpuras que da color a las garzas blancas de nuestro río. Garza que he podido ver en muy pocas ocasiones en el tramo urbano del río Duero en Zamora.
Estas son las nueve especies de garzas que podemos ver en la Península Ibérica de forma regular. Todas se han podido ver en el río Duero a su paso por Zamora pero el 12-9-21 Alfonso Rodrigo añadió una especie más, una rareza, una garceta dimorfa.
Ave procedente de África y Asia que se ve de forma ocasional en la Península Ibérica sobre todo en zonas de costa de Cataluña, Comunidad Valenciana y Andalucía. Verla en el interior es todavía más raro.
Esta ave presenta dos patrones de color, uno claro y uno oscuro como la que vio Alfonso Rodrigo en el río Duero zamorano.
Río Duero que debemos conservar y proteger ya que nuestro tramo urbano es una verdadera joya, algo que muchos zamoranos desconocen.

lunes, 19 de febrero de 2024

¡¡Avetoro en Zamora ciudad!!

Hay días en los que la naturaleza te regala observaciones mágicas, diferentes y muy especiales como la que he podido disfrutar esta misma tarde en la ribera del río Duero a su paso por Zamora ciudad en Olivares, ese lugar increíble que nos regala un sinfín de magníficas observaciones.
La tarde estaba muy agradable y el río bullía vida por los cuatro costados. Las ruidosas garzas reales entraban y salían de su colonia mientras los mosquiteros se movían sin descanso en busca de comida, los herrerillos adoptaban posturas de consumado equilibrista para alimentarse, los carboneros cantaban sin parar y los cormoranes emergían con alguna captura que tragaban con enorme rapidez y pericia.
Caminaba mientras el suave sol de la tarde iba cayendo lentamente en el horizonte cuando un señor me dijo: “Has visto los galápagos. Estaban ahí”. Nos asomamos y habían desaparecido. “Pues estaban ahí”. Decía mientras se alejaba. Un pájaro moscón se movía entre los carrizos como si de un experto minero se tratara entre galerías intrincadas cuando una cabeza vista durante un segundo hizo que mi cara reflejara sorpresa e incredulidad a partes iguales: “¿!Un avetoro!?”.
No podía ser. Me había parecido ver un avetoro. Había sido un segundo en el que un pico y parte de la cabeza se asomaron en el intrincado y espeso carrizal. ¿¿Un avetoro?? Resonaba en mi cabeza. Esa había sido mi impresión pero había sido tan fugaz y efímera que tenía que estar seguro de lo que allí había ya que es una zona en la que los avetorillos se mueven con asiduidad. Podía ser un avetorillo…o no…
Comencé a escrutar el carrizal en busca del fantasma que no conseguía ver. Al cabo de un rato comencé a escuchar como “algo” se movía entre los laberínticos carrizos. Se movía pero no veía nada de nada. Oía el movimiento que avanzaba en la espesura del carrizal. Seguía escuchando. Lo oía pero no lo veía. Me adelanté hasta una zona en la que el carrizo estaba tumbado. Me escondí detrás de un árbol. Esperé a ver si salía... y salió.
Un precioso y espectacular avetoro. Ave que se incluye en el Libro Rojo de las aves de España en la categoría de “En peligro crítico” y “En peligro de extinción” en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas.
Ave mítica. Un fantasma en el carrizal que ha sido considerada ave del año 2024 por SEO/BirdLife: “…es un buen representante del estado de los humedales donde habita. Su escaso número y su mimético plumaje pardo que la camufla perfectamente en los carrizales donde nidifica, la convierten en una de las aves más difíciles de observar de la fauna ibérica. ….Es una especie que refleja la mala situación en la que se encuentran las zonas húmedas. Concretamente el hábitat de los carrizales inundados, cada vez más escasos, motivo por el que el avetoro común presenta unas poblaciones alarmantes y nidifica en pocas localidades, aunque su área de distribución potencial es mucho mayor”.
“En nuestro 70 aniversario no podemos tener una especie más representativa de la mala gestión de los humedales en España. Esta especie de garza… tan poco conocida y criptica, evidencia muy bien que no estamos cumpliendo con el marco normativo para garantizar la conservación de estos ecosistemas esenciales para el avetoro y para nosotros”
(Asunción Ruiz, directiva ejecutiva de SEO/BirdLife. Más información pinchando aquí).
Allí estaba quieto. Inmóvil. Hierático. Perfectamente camuflado e integrado en su entorno. Mi cara era una mezcla de alegría, sorpresa, asombro y satisfacción. Pasados unos minutos se movió despacio, lentamente, con un cuidado infinito hasta unos carrizos altos y espesos para desaparecer como lo que es, un verdadero fantasma.

domingo, 24 de abril de 2022

Momentos: cigüeñuelas, cormoranes y aguja colinegra.

Hay momentos en la observación de la naturaleza que resultan diferentes, extraños, sorprendentes o que te resultan impactantes o curiosos por cualquier motivo sin que sea una observación de un animal emblemático, escaso o raro. Algunos de esos momentos me gustaría contar. Momentos que por algún motivo me han gustado o sorprendido.
El primero es la observación de una pareja de cigüeñuelas hace unos días en el río Duero en plena ciudad de Zamora. La zona de la zuda de Olivares es un verdadero imán de observaciones interesantes. Es la tercera vez que veo ahí cigüeñuelas, las anteriores fueron el 30-abril-2021 y el 18-junio-2020.
Verlas en plena zuda del río es algo sorprendente. Verlas fuera de su lugar habitual es chocante y una inmensa alegría. Como fue ver una pareja en pleno vertedero de Zamora el 29-mayo-2021 o ver desde casa pasar volando 6 ejemplares en pleno confinamiento el 11-abril-2020.
Hace unos días pude observar como un cormorán perseguía y acosaba a otro en el mismo lugar, la zuda de Olivares. Me encontraba en el mirado del Troncoso, parte de la muralla zamorana desde la que se observa una buena panorámica del río a su paso por Zamora cuando llamó mi atención un cormorán que salía del agua con un pez gato en su pico, inmediatamente, en vez de comérselo, levantó el vuelo perseguido por otro cormorán que venía volando directo hacia él.
El perseguidor era un cormorán adulto que se acercaba veloz y amenazador al perseguido que trataba de zafarse del tremendo acoso al que estaba siendo sometido. El perseguidor se acercaba cada vez más y más. Era más rápido.
La persecución me recordaba a las luchas de cazas en las películas de guerra. Llegó un momento en el que el cormorán acosador se puso justo al lado del perseguido que ante el acoso brutal al que estaba siendo sometido soltó el pez gato; momento que estaba esperando el otro cormorán que lo capturó en el aire y se lo llevó a comer en una zona tranquila del río mientras el perseguido, que había perdido su presa, volvía a la superficie del agua y se sumergía nuevamente en busca de comida.
En esta fotografía el perseguidor ya ha conseguido
arrebatarle el pez gato.
A este comportamiento se le llama cleptoparasitismo. Los cormoranes son capaces de pescar por si mismo con lo que será ocasionalmente cuando puedan robar comida a otras aves.
Otro momento que me gustaría contar fue la observación de una aguja colinegra en la laguna de San Pedro (Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfila). Leer una aguja anillada en Villafáfila es bastante complicado porque las distancias a la hora de observar son enormes pero esta se encontraba relativamente cerca y no podía perder la oportunidad de leerla así es que me puse manos a la obra y pacientemente esperé para poder ver todos los anillos de color que portaba.
Su código era: WL-RL(E). La sorpresa llegó cuando tuve conocimiento de su procedencia. Era inglesa, de la pequeña población reproductora inglesa, unas 50 parejas, situada al este de Inglaterra en Welney y fue anillada por Chris Batey el 6 de marzo de 2016, siendo esta su primera observación fuera de Inglaterra.
Si curiosa era su procedencia más curiosa resultó ser que los pollos allí nacidos los capturan y crían para después volver a soltarlos. Esta aguja colinegra forma parte del proyecto Godwit en Inglaterra para: “…asegurar el futuro de las agujas colinegras en el Reino Unido”. Se liberaron 26 aves en 2017, 38 en 2018, 48 en 2019 y 43 en 2021. (Proyecto Godwit en Reino Unido)
Tres momentos diferentes, curiosos que me llamaron la atención por diferentes motivos y que fueron intensamente vividos.