Mostrando entradas con la etiqueta espatula anillada. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta espatula anillada. Mostrar todas las entradas

lunes, 22 de septiembre de 2025

Algunas anillas vistas en Zamora y otras no vistas en los últimos meses.

En la provincia de Zamora se han conseguido detectar desde 2020, 73 especies de aves anilladas o con GPS, una gran cantidad de especies para una provincia de interior. Especies que nos cuentan su vida, sus desplazamientos, sus curiosidades, especies como las que voy a contar en esta entrada que se han visto entre el verano y este mes de septiembre.
Desde que tengo conocimiento no habíamos detectado ningún correlimos común anillado en nuestra provincia pero el pasado día 14 de septiembre Daniel García, Juan José González y David Martínez vieron un juvenil en el paraje de Valclemente (embalse de Ricobayo) y el día 15 lo pude ver en el mismo lugar, con anilla LHW proveniente de Ynyslas National Nature Reserve cerca de Aberystwyth (Gales) “estuario que cuenta con extensas áreas de marismas, bancos de arena y marismas de importancia internacional que proporcionan zonas de alimentación y descanso para las aves de humedales”.
Este joven correlimos común fue anillado el 26-8-2025 por el Mid Wales Ringing Group, donde “El anillamiento con anillas de colores forma parte de un proyecto cuyo objetivo es estudiar los orígenes, destinos y tasas de renovación de los correlimos comunes que utilizan este importante lugar de parada migratoria (designado por RAMSAR) en la costa oeste de Gales. En los últimos diez años, se han marcado con anillas de colores más de 8.500 correlimos comunes, y se han registrado numerosos avistamientos en Gran Bretaña e Irlanda, así como movimientos hacia o desde Groenlandia, Islandia, las Islas Feroe, Noruega, Suecia, Finlandia, Estonia, Dinamarca, Alemania, Polonia, los Países Bajos, Francia, Suiza, España, Portugal, Marruecos, las Islas Canarias, Mauritania, Senegal y Gambia.” (
Pero la sorpresa fue mayúscula cuando José Miguel San Román y Noelia Gómez vieron horas más tarde un segundo correlimos común en la Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfila con anilla JUX anillado el mismo día y en el mismo lugar de Gales. En el mismo día 2 pequeños correlimos comunes anillados en el mismo lugar y día, la naturaleza es sorprendente y fascinante quizás por eso nos gusta tanto.
El pasado mes de agosto pude ver un grupo de 81 buitres leonados y negros en Tábara, plena Sierra de la Culebra zamorana, entre ellos un buitre leonado anillado con anilla 281, anillado con más de 4 años en Crémenes (León) el 29-8-2019, con lo cual tiene más de 10 años. Buitre que nunca había sido visto desde su anillamiento.
Un buitre negro portugués con Gps y anilla 4S pude observar en el Centro de Residuos Sólidos Urbanos de Zamora el pasado mes de junio. Buitre de cuarto año liberado en noviembre de 2024 en la parte portuguesa de las Arribes, después de ser recuperado durante varios meses en el centro de recuperación de PALOMBAR Conservação da Natureza - Monitorização de Biodiversida de Vimioso dentro del proyecto LIFE Aegypius Return.
En estos meses de verano se han podido ver varias espátulas anilladas pero 2 de ellas han permanecido varias semanas en el embalse de Ricobayo son: NFPU y Ua/BUR.
NFPU
es una espátula holandesa anillada el 7-6-2024 en Markiezaat, Spuitkop por Mark Hoekstein que han podido ver José Barrueso, Daniel García y Alfonso Rodrigo; siendo estas sus primeras observaciones desde su anillamiento.
Ua/BUR
es una espátula francesa anillada en Lac de Grand-Lieu (Loire Atlantique) (Francia) por Loïc Marion el 15-5-2025 vista por José Barrueso, Daniel García, Alfonso Rodrigo y Juan José González; siendo estas sus primeras observaciones desde su anillamiento.
En la provincia de Zamora las observaciones de cormorán grande con anilla no son muy frecuentes pero el pasado 28 de agosto Alfonso Rodrigo observó uno en Valclemente (embalse de Ricobayo) con anilla OGB-WB anillado el 14-5-2025 en Lac de Grand-Lieu (Loire Atlantique) (Francia) por Loïc Marion que pude ver día 1 de septiembre.
Tres viejas y fieles cigüeñas siguen viniendo hasta el Centro de Residuos Sólidos Urbanos de Zamora son Z026, FCH4 y 2316.
Z026 fue anillada el 19-5-2013 por Antonio Salazar en Casas Novas (Pígara-Guitiriz- Lugo). 12 años tiene esta cigüeña que desde 2017 es una fiel visitante de tierras zamoranas.
La siguiente cigüeña asidua del vertedero es FCH4 de 14 años, anillada por Pablo Santos en Bermillo de Sayago (Zamora) el 5-6-2011 que pasa todo el invierno en el vertedero zamorano desde hace 6 años.
Si 12 y 14 años parecen muchos no digamos los 26 años que tiene 2316 anillada en Coreses por Pablo Santos el 26-5-1999. Cigüeña que año tras año aparece en el vertedero zamorano con su anilla desgastada y borrada en parte.
¿Y las que no vemos pero pasan por nuestra tierra? ¿Cuántas aves pasan por nuestros campos y no las podemos detectar? Seguramente sean muchas más de las que nos imaginamos, aun así podemos detectar a algunas de ellas que portan Gps. Gps que da una valiosa información como los de los siguientes ejemplos (sacados de Animal Tracker).
Las dos primeras son dos agujas colinegras anilladas en Portugal y Holanda con unos viajes migratorios verdaderamente impresionantes en los cuales cruzan nuestra provincia. Viajes de 7.294 km y 11.816 km; miles de kilómetros llenos de peligros que realizan año tras año.
La siguiente viajera es una avefría con un viaje de 4.578 km.
El último ejemplo es el viaje de este cernícalo vulgar que pasa gran parte del año en nuestra provincia zamorana.
Aves que no vemos pero que han pasado por aquí. Aves viajeras. Aves que dejan constancia en sus Gps de lo increíble de su vida.
Estas han sido algunas de las aves detectadas por los magníficos pajareros zamoranos que las ven y me lo comunican. Doy las gracias a Alfonso Rodrigo, Daniel García y José Miguel San Román por las fotografías que ilustran esta entrada.

sábado, 9 de septiembre de 2023

Pagazas piquirrojas, correlimos de Temminck y vuelvepiedras en Valclemente (Zamora).

El embalse de Ricobayo es uno de los principales embalses de la provincia de Zamora. Se construyó entre 1929 y 1935 en el río Esla, suponiendo una enorme transformación del entorno ya que ocupa casi 6.000 hectáreas y divide la provincia en dos partes: al oeste, la comarca de Aliste y, al este, Tierra de Campos.
Este año tiene agua (no han cometido la barbaridad de vaciarlo) y eso, a nivel ornitológico, es una fantástica noticia ya que las grandes zonas de limo y zonas propicias para pescar y descansar atraen a limícolas, gaviotas, fumareles o espátulas que en estas zonas encuentran lugares idóneos para descansar o alimentarse.
El pasado día 5 de septiembre Daniel García descubrió dos majestuosas pagazas piquirrojas en el paraje de Valclemente, un enclave que, actualmente, reúne todas las condiciones necesarias para que en él paren a descansar o alimentarse las aves migrantes que pasan por la zona. Dos días antes Gary Losada había descubierto otras cuatro pagazas piquirrojas que no pude llegar a ver así es que tenía que intentar ver a estos dos ejemplares ya que nunca había visto a esta especie en la provincia de Zamora.
La pagaza piquirroja es un ave imponente en la que destaca por encima de todo su poderoso pico rojo. Es un ave grande, mas o menos como una gaviota sombría, patas negras y cuerpo blanco menos las alas y dorso grises con un capirote negro en la cabeza.
Al llegar no estaban así que temí que me habían dado esquinazo nuevamente. Mientras buscaba, un par de agujas colinegras se alimentaban en compañía de andarríos chicos, correlimos comunes, un solitario correlimos menudo y una cigüeñuela que iban y venían en la gran playa de limo.
La pagaza piquirroja en España en un migrante escaso procedente del mar Báltico (Suecia y Finlandia) que en sus viajes a la zona de invernada en África podemos ver en sus pasos migratorios. La primera cita en la provincia de Zamora es de José Miguel San Román y José Antonio Casado Coco el 4 de abril de 2008 en la Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfila (datos sacados del magnífico blog de Alfonso Rodrigo: el pernil).
Aparecieron volando sobre la lámina de agua. Vuelo poderoso y majestuoso en el que, de repente, se paraban, se cernían y se lanzaban con una enorme fuerza sobre el agua chocando poderosamente para conseguir en algún lance su preciado tesoro.
Era impactante verlas pescar. El golpe que daban al chocarse contra el agua para levantarse poderosamente con fuertes aleteos. Recorrieron la zona haciendo intento tras intento. Habían hecho una parada en su largo y peligroso viaje para descansar y alimentarse.
Eran un adulto y un juvenil que se posaron junto a un grupo de gaviotas reidoras que descansaban en la orilla. Al joven se le podía ver el poderoso pico más anaranjado y cuando volaba se le veía perfectamente el plumaje salpicado de plumas marrones.
Ahí estaban. Tranquilas. Poderosas. Potentes. Descansando. Continuarán su viaje hasta el sur de España y podrán seguir hasta las zonas tropicales de África o quizás se queden en el Golfo de Cádiz a invernar como hace un reducido número de ejemplares.
En España ha nidificado en una ocasión, en 1988 en el Delta del Ebro (De Juana y Garcia, 2015) algo verdaderamente sorprendente.
Fumareles comunes en vuelo y junto a gaviotas reidoras.
Las dos pagazas se pasaron el tiempo descansando y pescando en el embalse zamorano mientras un grupo de fumareles comunes se movían constantemente aguas arriba y aguas abajo, en la misma zona, zona en la que dos días después Alfonso Rodrigo descubrió un correlimos de Temminck del que pude disfrutar al día siguiente.
Este pequeño correlimos es un visitante ocasional en nuestro país durante las migraciones que realiza desde el norte de Euroasia hasta sus zonas de invernada en África.
El pequeño Temminck se movía inquieto pero tranquilo. No paraba un sólo instante, se alimentaba sin parar, junto a él correlimos comunes, chorlitejos chicos y grandes, andarríos chicos y grandes, agujas colinegras más un par de combatientes y una solitaria cigüeñuela que parecía un auténtico gigante, incluso dos correlimos menudos que pasaban rápidamente de un lugar a otro como si alguien los persiguiese.
Minutos después surgió una sorpresa: dos pequeños vuelvepiedras recorrían la orilla entre los ánades azulones, garzas reales y espátulas ante la atenta mirada de un grupo de cormoranes que pescaban en grupo.
El vuelvepiedras es una pequeña y compacta ave que busca comida entre grietas, piedras y agujeros además de levantar con su pequeño pico a modo de cuña pequeñas rocas y piedras que encuentra en su camino.
Al igual que las pagazas piquirrojas y el correlimos de Temminck han hecho un alto en el camino en su migración postnupcial que les llevará desde el norte de Europa hasta las costas africanas aunque también invernan en las costas cantábricas españolas.
Grupos de espátulas descansan también en esta zona del embalse de Ricobayo. Grupos entre los cuales podemos encontrar algunas aves anilladas como las jóvenes W[NDNN] y W[NDRT] que pude ver el día 4, W[NFNR] vista por Alfonso Rodrigo el mismo día y W[NDJ2] que localizó Daniel García el día 6. Todas anilladas en mayo y junio de este año en Holanda y que supone la primera observación fuera de su lugar de nacimiento. Estas observaciones son la constatación de su primer viaje migratorio hacia el sur.
Junto a ellas se encontraban: aRL/YLGf anillada el 8-6-2009 por Klaus Gunther en Alemania y la vieja conocida YfaG/LYL anillada el 8-6-2009 por Harry Horn en Holanda que pudimos ver en 2020 en el mismo lugar. Espátula viajera con avistamientos en Holanda, Francia, España y Senegal, todo su viaje migratorio completo. También pude ver, aunque debí de leer mal (una verdadera pena) algún número, una espátula con anilla ESLA octogonal negra perteneciente a un proyecto alemán que anilló entre 2000 y 2003.
Valclemente está fantástico para poder disfrutar de las aves que paran en sus orillas para alimentarse y descansar. Todo un verdadero lujo.

domingo, 5 de junio de 2022

Polladas de patos colorados y sus vecinos en las graveras de Coreses (Zamora).

Un año más los patos colorados han criado en las graveras de Coreses. Pero remontémonos unos años: el 8-4-2014 Alfonso Rodrigo descubre 3 patos colorados: 1 macho y 2 hembras en una de las graveras de Coreses. Ese mismo año, el 28 de mayo, tuve la suerte de encontrarme con una hembra con cuatro pequeños pollos; era la primera cita de cría de esta especie en la provincia de Zamora. Hasta ese momento el único lugar que se tenía constancia de la cría de pato colorado en Castilla y León era en el embalse de Monteagudo (Soria), desde ese momento se podía incluir Zamora.
Desde esa fecha han criado todos los años y se han establecido en las graveras. Hace unos días pude observar 40 patos colorados, entre ellos dos polladas.
La primera es la que descubrió Daniel Gómez el 27-4-22 que también pude ver ese día. Esa hembra comenzó con 12 pollos quedándole actualmente 10. La otra pollada era nueva, una hembra con 16 pollos se movía por una de las graveras, días después continua con 15.
En la pollada que son más mayores ya se alimentan solos, zambulléndose como lo hace su madre en busca de materia vegetal. En cambio, en la pollada nueva, la hembra se sumergía como un buzo en busca de conchas y salía con un manojo de plantas acuáticas en el pico a las que acudían los pequeños como si fueran un poderoso imán que los atraía sin remisión. Picoteaban las plantas hasta terminarlas y, automáticamente, la hembra, volvía a sumergirse para seguir alimentándolos. Pasados unos minutos de constantes zambullidas la hembra se paró. Se quedó quieta. ¿Qué hacía?
Los peligros acechan y las hembras de colorado intentan mantener a su prole a salvo de aguiluchos laguneros, águilas calzadas o cualquier otro depredador que esté al acecho.
La hembra miraba el cielo de reojo, girando la cabeza, mientras sus pequeños esperaban una nueva comida. De repente la hembra dio la voz de alarma y todos sus pequeños se acercaron rápidamente a ella siguiéndola hasta la protección de los juncos. Se ocultará con toda su prole entre ellos y permanecerá completamente quieta, con sus pequeños alrededor, hasta que haya pasado el peligro.
En otras ocasiones, si están lejos de los juncos y no pueden llegar a su protección, se sumergirán todos, prácticamente a la vez, para sortear el peligro. Mientras se escucha el canto de una oropéndola, una garza imperial acecha roedores en un campo cercano o un alcaudón común vigila desde una valla.
Macho de oropéndola y hembra detrás, entre las hojas.
Garza imperial.
Alcaudón común.
Posiblemente salgan más polladas ya que se están viendo muchos más machos que hembras y estas estarán, seguramente, incubando nuevas proles que saldrán en cualquier momento mientras los observan ilustres vecinos como algunas de las espátulas anilladas que paran a descansar en las graveras.
Como la BGG-YYfa anillada en Holanda por Otto Overdijk el 13-6-2012 que solamente ha sido vista fuera de Holanda en dos puntos: invernando en el Banc d'Arguin (Mauritania) en el 2014 y en las graveras de Coreses donde la pude ver el pasado 28 de marzo y ha estado hasta el 12 de mayo.
La espátula con el código de colores: aPN-RNfR fue anillada también en Holanda por Kees Vliet el 21-7-2018; ha sido vista en Holanda, Francia y España (Santoña, Cádiz, y Coreses).
Los patos colorados tienen esta pequeña población en las graveras de Coreses, muy cerca de Zamora ciudad. Un verdadero lujo que esperemos siga manteniéndose mucho tiempo.

martes, 23 de marzo de 2021

El viaje de regreso de las espátulas.

La invernada ha terminado y las espátulas se disponen a regresar a sus zonas de cría. En los últimos días he podido ver varios grupos que, en su viaje de regreso, han parado en algún punto de la tierra zamorana para descansar y alimentarse durante algunas horas, coger fuerza y continuar su viaje hacia el norte.
La población de espátulas de la zona atlántica se congrega fundamentalmente en dos grandes áreas: una situada en la parte sur de la península ibérica (Andalucía y parte del sur de Portugal) y otra situada principalmente en Holanda aunque también se distribuyen por zonas de Alemania, Bélgica, Francia y Dinamarca.
Una vez finalizada la etapa de reproducción en estas dos grandes zonas, las espátulas comienzan su migración postnupcial hacia el sur, desplazándose hasta Mauritania (Banc d’Arguin) y el Delta del Senegal en África aunque también un buen número invernará en el sur de la Península Ibérica (Algarve portugués y sureste de Andalucía). Es, en estas zonas, donde han pasado los últimos meses. Meses en los que se han estado alimentando en unas condiciones inmejorables y que, con la llegada de las altas temperaturas y la proximidad de la época de cría, deciden regresar a sus zonas de reproducción.
Invernada que ha llegado a su fin. Comienza el viaje de vuelta. Este largo viaje requiere de zonas intermedias en las que descansar y alimentarse durante un periodo de tiempo; así las que provienen de Mauritania y Senegal entran en la Península Ibérica por el suroeste de Andalucía y sur de Portugal; ahí quedarán las que crían en la zona pero las de procedencia centroeuropea atravesarán la península ibérica hasta sus zonas de reproducción. Su paso por el interior suele ser rápido, con muy pocas escalas para la mayoría de ejemplares aunque algunos grupos permanecen horas o días en embalses o lagunas para reponer fuerzas y así poder seguir su largo viaje. 
Normalmente salen hacia Francia por el estuario de Txingudi (Guipuzcoa), la Reserva de la Biosfera de Urdaibai (Vizcaya) o el Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel (Cantabria) que constituyen la salida y entrada de esas viajeras en la península ibérica, lugar de descanso y alimentación en los que pasarán semanas e incluso algunas todo el invierno.
En ese paso por el interior de la Península Ibérica, algunos grupos, paran en el embalse de Ricobayo, las Graveras de Coreses o las Lagunas de Villafáfila. Grupos, normalmente compuestos por pocos ejemplares que siempre tienen algo que contarnos y certificar, con datos, todos estos movimientos migratorios.
El pasado día 20, dos de esos grupos pararon en el mismo punto del Embalse de Ricobayo, en la zona de Montamarta. Dos grupos diferentes que estuvieron unas horas. En el primer grupo descubierto por Alfonso Rodrigo por la mañana y, que pude ver al mediodía, viajaba una espátula anillada que, curiosamente, había visto el 23-9-2020 en un lugar muy cercano en su migración postnupcial; es decir, había podido ver, a la misma espátula en el viaje de ida desde su Holanda natal hasta su zona de invernada y en su viaje de vuelta, en la misma temporada, algo que nunca me había sucedido.
Esta espátula: aPR/YNfR anillada el 30-6-2018 formaba parte del gran grupo que pudimos ver varios naturalistas zamoranos el pasado mes de septiembre en el que viajaban, al menos, 533 ejemplares. (Si queréis recordar ese increíble momento pinchar aquí).
Ese 20 de marzo, por la tarde, un nuevo grupo de 16 ejemplares descansaba en el mismo punto del embalse (el primer grupo ya había marchado). En este nuevo grupo 3 espátulas portaban anillas y, como siempre, una historia que contarnos.
WO[Y6]/WB[Y6]
es una “jovencita” de casi 17 años, anillada en Holanda el 5-6-2004 y que seguramente inverna en el sur de la Península Ibérica ya que ha sido vista en Cádiz (San Fernando) y el Algarve portugués, además entra en la Península Ibérica por estuario de Txingudi (Guipuzcoa) o por la Reserva de la Biosfera de Urdaibai (Vizcaya) donde ha sido vista en el mes de septiembre de diferentes años.
La segunda espátula es la GfPG/aGR anillada en Alemania (31-5-2015), seguramente, también inverna en la zona del Algarve portugués donde tiene observaciones. Su probable recorrido sea: Alemania (zona de reproducción), Francia, España, Portugal (zona de invernada).
La tercera espátula anillada de este grupo también era de procedencia holandesa, la: aYYf/YBL anillada el 26-6-2013 con observaciones en Holanda y Francia, siendo esta su primera observación en España.
Viaje de la espátula YfaL/BYR
Entre las espátulas anilladas hay historiales que nos muestran su migración completa. Así la espátula con código de colores YfaL/BYR vista por Gary Losada, Alfonso Rodrigo, Miguel Rodríguez, Juanjo Gonzáles y por mi en septiembre de 2020, fue anillada el 3-6-2010 por Leon Kelder en Holanda. Ha sido vista en diferentes puntos que nos marcan su impresionante recorrido: 4.459 km desde su lugar de anillamiento hasta su lugar de invernada. Partiendo de Holanda y pasando por Francia, España, Marruecos y Mauritania para terminar en Senegal.
O la espátula con anillas YfaG/LYL que pude ver, el septiembre pasado, al igual que Juanjo González, Gary Losada, Miguel Rodríguez, Alfonso Rodrigo y Manuel Segura que llegó todavía más lejos: 4.749 km de recorrido desde Holanda (anillada el 8-6-2009) hasta el sur de Senegal.
NfPN/aYR
la pude ver en otro grupo de 11 ejemplares en las Lagunas de Villafáfila el pasado día 17. Espátula holandesa anillada el 5-6-2015, vista en Holanda, Bélgica y Portugal, donde seguramente inverne siendo esta es su primera observación en España, en Villafáfila, donde ha parado a descansar en su viaje de regreso hasta Holanda.
Espátulas que están de vuelta. Espátulas viajeras. Espátulas que recorren miles de kilómetros desde sus puntos de reproducción hasta sus lugares de invernada y regreso. Espátulas con historias que nos cuentan sus increíbles recorridos que realizan año tras año sorteando peligros y adversidades para completar su ciclo vital de supervivencia, aunque siempre hay algunas que no aguantan o son depredadas en su viaje. Un viaje fantástico digno de contarse.

martes, 29 de septiembre de 2020

El gran día de la migración de las espátulas: ¡¡mínimo 533!!

Cada vez que sales al campo esperas poder ver, disfrutar, sentir la naturaleza. Hay días en los que no ves nada, otros que son insulsos y otros que son muy buenos en cuanto a observaciones de fauna pero, hay algunos, que son verdaderamente especiales. Uno de esos días fue el pasado 18 de septiembre de 2020. Día en el que las condiciones meteorológicas se volvieron perfectas para lo que sucedió.
La población de espátulas de la zona atlántica se congrega fundamentalmente en dos grandes áreas: una situada en la parte sur de la península ibérica (Andalucía y parte del sur de Portugal) y otra situada principalmente en Holanda aunque también se distribuyen por zonas de Alemania, Bélgica, Francia y Dinamarca. 
Una vez finalizada la etapa de reproducción en estas dos grandes zonas, las espátulas comienzan su migración postnupcial hacia el sur, desplazándose hasta Mauritania (Banc d’Arguin) y el Delta del Senegal en África aunque también un buen número invernará en el sur de la Península Ibérica. 
Este largo viaje requiere de zonas intermedias en las que descansar y alimentarse durante un periodo de tiempo; así el estuario de Txingudi (Guipuzcoa), la Reserva de la Biosfera de Urdaibai (Vizcaya) y el Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel (Cantabria) constituyen la entrada de esas viajeras en la península ibérica, lugar de descanso y alimentación en los que pasarán semanas e incluso algunas todo el invierno. 
Desde ahí, la mayoría de las espátulas de Centroeuropa, atravesará la península ibérica hasta sus cuarteles de invierno en Andalucía o en África. Su paso por el interior suele ser rápido, con muy pocas escalas para la mayoría de ejemplares aunque algunos grupos permanecen días en embalses o lagunas para reponer fuerzas y así poder seguir su largo viaje pero, cuando las condiciones meteorológicas son muy concretas, sucede lo que sucedió el pasado día 18 de septiembre. 
Lo primero que hay que tener en cuenta es: ¿por qué migran? La razón fundamental de su viaje es para encontrar mayor disponibilidad de alimento. Sus zonas de cría se ven azotadas por bajada de las temperaturas, fuertes vientos y mal tiempo, incluso nieve que provoca que la comida escasee, desaparezca o sea muy difícil encontrar por lo que deciden desplazarse más al sur en su busca. 
Una vez que deciden emprender viaje el siguiente paso es: ¿cuándo emprenderlo? Según se acerca el inicio del viaje comen lo máximo que pueden ya que deben de acumular grasa para el esfuerzo que van a realizar; comienzan a estar intranquilas ya que empieza a hacer frío, las lluvias aumentan, los días son más cortos y los vientos del norte se vuelven fríos; la migración está cerca. 
El día del inicio del viaje es elegido cuidadosamente ya que las condiciones meteorológicas son importantísimas así, los mejores días, son los que el viento sople del norte. Con un anticiclón en el centro de Europa los grandes grupos de espátulas levantaron el vuelo y comenzaron su viaje al sur. Atravesaron Francia, entraron en la península ibérica y al llegar a nuestra zona se encontraron de frente con una borrasca de fuertes vientos y lluvia que les hizo bajar al suelo ya que, continuar el viaje, sería muy costoso, con un gasto de energía desproporcionado que les haría falta para más adelante, así es que el día 18 de septiembre las condiciones meteorológicas tan especiales provocaron que los grandes grupos de espátulas tuvieran que frenar su migración al sur al toparse de lleno con esa fría, lluviosa y ventosa borrasca que les obligó a descender al suelo. 
El embalse de Ricobayo es uno de los principales embalses de la provincia de Zamora. Se construyó entre 1929 y 1935 en el río Esla, suponiendo una enorme transformación del entorno ya que ocupa casi 6.000 hectáreas y divide la provincia en dos partes: al oeste, la comarca de Aliste y, al este, Tierra de Campos. 
Es un embalse con dirección norte-sur con lo cual constituye un inmejorable corredor para las aves en migración por el que se desplazan y pueden bajar a comer o descansar cuando lo necesitan. Por aquí, por este corredor, entraron los grupos de espátulas que aparecieron el día 18 de septiembre de 2020. 
En la mañana de ese día 18 de septiembre, Alfonso Rodrigo, al cual tengo que agradecerle enormemente todos sus consejos y excelentes fotografías para la realización de esta entrada, en el paraje de Valclemente (en el embalse de Ricobayo), contó 334 espátulas que tuvieron que parar su viaje y descansar. Por la tarde me acerqué y había 199 a la vez que, Carlos A. Ramírez, en otro punto del embalse (más al norte) contó otras 70, en total 603 espátulas. 
Ese es el dato: ¡¡603 espátulas!! Teniendo en cuenta que si restamos los 70 ejemplares que dejó sedimentados Alfonso Rodrigo que estaban cuando fui por la tarde, nos quedan un mínimo de ¡¡533 espátulas!! que es una cifra verdaderamente impresionante. 
Tengamos en cuenta que en esos grupos viajaban espátulas anilladas, de las que hemos podido leer una mínima parte. De las anillas que pudimos leer por la mañana Alfonso Rodrigo y yo por la tarde, ninguna se repetía. Si hubiéramos hecho un conteo todo el día la cifra hubiera sido impactante, sabiendo exactamente las que hasta allí llegaron. ¿Cuánto nos perderemos? ¿Cuánto no somos capaces de ver? 
Desde ese día los grupos han seguido pasando en pequeños bandos tanto en el embalse de Ricobayo como en las graveras de Coreses o en Puebla de Sanabria. Grupos que paran para descansar y reponer fuerzas. 
Parte de un grupo descansando en Puebla de Sanabria.
Hemos conseguido leer 29 espátulas anilladas. Recibiendo contestación de 12, otras 12 están pendientes de respuesta y 5 mas que no se pueden identificar porque las anillas están en mal estado. Además de 8 anillas vistas, pero por desgracia, no leídas. 
De las que se ha recibido contestación provienen: 8 de Holanda, 2 de Francia, 1 de Alemania y 1 de Dinamarca donde fueron anilladas. Espátulas viajeras. Espátulas que tuvieron que hacer un alto en el camino por las condiciones meteorológicas. 
Espátula anillada en Dinamarca el 20-5-20 con anilla: G[V312] 
que lleva unos días descansando en las graveras de Coreses.
Espátula con código: YfaL/BYR
Entre estas espátulas anilladas hay historiales que nos muestran su migración completa. Así la espátula con código de colores YfaL/BYR vista por Gary Losada, Alfonso Rodrigo, Miguel Rodríguez, Juanjo Gonzáles y José Barrueso fue anillada el 3-6-2010 por Leon Kelder en Holanda. Ha sido vista en diferentes puntos que nos marcan su impresionante recorrido: 4.459 km desde su lugar de anillamiento hasta su lugar de invernada. Partiendo de Holanda y pasando por Francia, España, Marruecos y Mauritania para terminar en Senegal. 
Recorrido de la espátula con código: YfaL/BYR
La espátula con anillas YfaG/LYL vista por José Barrueso, Juanjo González, Gary Losada, Miguel Rodríguez, Alfonso Rodrigo y Manuel Segura llegó todavía más lejos: 4.749 km de recorrido desde Holanda (anillada el 8-6-2009) hasta el sur de Senegal. 
Espátula con anillas YfaG/LYL
O el ejemplar con el código de anillas: YLYf/aGR anillada en Holanda el 11-6-2011 y vista por Alfonso Rodrigo ha llegado (que se tenga constancia) hasta los 4.116 km en un punto de Mauritania. 
Impresionantes viajes de miles de kilómetros que realizan estas bellas y espectaculares aves para obtener un aprovechamiento óptimo de los recursos para poder alimentarse. El alimento no es el mismo a lo largo del año, hay épocas en las que abunda y otras en las que escasea pero se complementa perfectamente entre las zonas de cría y las de invernada. 
Viaje hacia el sur que se vio sacudido por una fuerte borrasca que el día 18 de septiembre les obligó a hacer un alto en el camino en un punto de la provincia de Zamora donde tuvimos l ainmensa suerte de poder disfrutarlas
(Muchas gracias a Miguel Rodríguez, Carlos A. Ramírez, Alfonso Rodrigo, Gary Losada y Carmen Cerviño por dejarme vuestras fotos para ilustrar esta entrada).